¿Sabías qué? Pequeño homenaje al abrevadero - Obra Modernista de Antoni Gaudí en Barcelona | Torre Bellesguard

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enero 17, 2026

Por: Ferran Garcés

Durante Navidad y el Día de Reyes, la fama se la lleva el pesebre; hasta el punto de que la palabra es sinónimo del nacimiento del Niño Jesús. Ahora bien, cerca de aquel pesebre, seguro que había algún abrevadero. La mula y el burro tenían que comer, pero también beber. Y como ellos, los camellos y los caballos. Hoy, 17 de enero, festividad de San Antonio Abad, queremos rendir un pequeño homenaje a este elemento cotidiano, desaparecido, mal recordado pero con siglos de antigüedad. Un elemento, no obstante, que aún podemos ver en Torre Bellesguard. Es uno de los pocos preservados en la ciudad condal.

El Santo de los animales y los carreteros

¿Por qué hoy? San Antonio Abad, también llamado de los burros o del cerdito, es el patrón de los animales de pie redondo, especialmente en Cataluña, y de los hombres que trabajaban más cerca de ellos, los carreteros y campesinos, además de los animales domésticos. En el pasado, la festividad de San Antonio era una fiesta muy celebrada en todas las tierras catalanas, pero, desde hace poco tiempo, se está recuperando. Uno de sus principales tradiciones es Els Tres Tombs, que consiste en dar tres vueltas con los caballos, carros y otros animales de tiro por el interior de una población.

La primera vuelta era para pedir protección para los animales, la segunda para pedir una buena cosecha y la tercera para pedir salud para las personas” (1)

Una festividad, en definitiva, impensable sin abrevaderos.

Lugares de encuentro y descanso

En la época de Gaudí, no hacía falta esperar a una festividad concreta para ver animales. Muchos abrevaderos eran, de hecho, de carácter público y, como tales, servían como lugares de encuentro, tanto de animales como de personas. Prueba de ello es la gestación de “La vaca ciega”, un conocido poema de Joan Maragall, escrito en Sant Joan de les Abadesses, el verano de 1893. La inspiración le vino al poeta durante una excursión, después de que él y su esposa se detuvieran en la fuente del Covilar y preguntaran a un muchacho por el extraño comportamiento de una vaca que llegaba, en ese momento, a abrevar (2). El dibujante Joan Junceda reprodujo este momento en una ilustración publicitaria para Gallina Blanca en 1938.

Joan Junceda – Ilustración publicitaria para Gallina Blanca, de 1938

Un pasado cercano y un mundo lejano

Sant Joan de les Abadesses, en un entorno de valle prepirenaico, puede parecer un buen lugar para ver la escena descrita por Joan Maragall. Sin embargo, en tiempos de Gaudí, no hacía falta ir tan lejos. En la misma Barcelona también podría haber tenido lugar, incluida la zona de Bellesguard (véase: Día Internacional del Caballo). Recordemos algunos de los pocos abrevaderos públicos que han sobrevivido en la ciudad condal.

La fuente de Santa Anna, en la esquina de la avenida del Portal del Àngel con la calle Cucurulla.
Este surtidor, construido en 1356, es una de las fuentes más antiguas conservadas en Barcelona.
La estructura actual, sin embargo, es fruto de varias modificaciones posteriores.
Su abrevadero, de hecho, ahora sirve como jardinera.

Fuente de Santa Anna

Font del Gat, Jardines Laribal, en Montjuïc. Una canción muy popular en Cataluña da fama a esta fuente, punto de encuentro de parejas enamoradas en la época del Modernismo. Lo que se sabe menos es que, antes, este lugar también servía de abrevadero para el ganado, como recuerda un cartel del Ayuntamiento.

Abrevadero annexo a “la font del gat” (Fuente del Gato). Procedencia: blog fonts naturals, aigua, muntanya i més.

El abrevadero del Poble Sec, calle Vilà i Vilà cerca del número 77. La palabra abrevadero hace pensar en paisajes rurales, pero en la ciudad industrial como Barcelona, los animales de carga también servían para transportar mercancías entre fábricas, trenes y barcos. Este abrevadero, situado cerca del puerto de Barcelona, era un ejemplo.

Antiguo abrevadero anejo a la Font del Gat. Web de Wikiloc.

Cabe añadir que, no muy lejos, Gaudí construyó el Palau Güell, famoso por sus caballerizas y, lógicamente, sus abrevaderos privados. No fueron los únicos.

Un proyecto de final de carrera

Uno de los primeros proyectos de final de carrera de Gaudí fue un abrevadero para una gran plaza situada en un cruce de caminos rurales. Han llegado hasta nosotros los planos y el presupuesto correspondiente. En la parte inferior derecha encontraréis el nombre y la firma del autor.
Hoy, este proyecto jamás realizado, se conserva en el Archivo de la Universidad Politécnica de Cataluña.

Proyecto de abrevadero en una gran plaza firmado por Gaudí.
Fuente: Universitat Politècnica de Catalunya, Càtedra Gaudí.

En resumen, el estudio de la vida y obra del arquitecto que se celebra este 2026 nos revela no solo una época llena de innovaciones, sino también otra que desaparecía. En Torre Bellesguard podemos captar ambas realidades: la que emergía y la que se hundía.

¡Ven a conocerlas! ¡Ven a recuperarlas! ¡Ven a disfrutarlas!

Notas

(1) Página inicial del blog de la  Federaicó Catalana dels Tres Tombs.
(2) Maragall, Pere y Vilar, Esther (15/03/2013), “La Vaca cega”, de Joan Maragall, web Biblioteca de Catalunya

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