Iniciamos la semana entre señales de fortaleza y advertencias de riesgo. Mientras la confianza del consumidor estadounidense sorprendía al alza y los indicadores europeos de actividad mandaban señales de estabilidad, la política internacional y los episodios de volatilidad en Japón —con el Banco de Japón en alerta y la primera ministra Sanae Takaichi llamando a la calma— recuerdan que la incertidumbre sigue muy presente. A ello se suman las tensiones políticas en EE.UU., con Chuck Schumer amenazando con bloquear la Administración y los inversores pendientes de los resultados de las grandes tecnológicas, así como los movimientos en renta fija y materias primas.
Wall Street cerró el viernes con un tono irregular
El S&P 500 se mantuvo cerca de los 6.915 puntos, mientras que el Nasdaq 100 avanzó de forma moderada (0,3%), impulsado por las compañías de mayor capitalización. Por el contrario, el Dow Jones Industrial cedió terreno (-0,6%), reflejando una mayor dispersión sectorial. El índice de las siete magníficas subió 1,4%, frente al retroceso del 1,6% del Russell 2000, que quedó rezagado tras varias sesiones de mejor comportamiento relativo. Dentro del sector tecnológico, Nvidia celebraba la autorización de China a que las empresas locales puedan preparar pedidos de sus chips H200 para aplicaciones de inteligencia artificial. Por su parte, Intel registró un fuerte descenso tras presentar previsiones prudentes, evidenciando la divergencia de expectativas dentro del sector.
En Europa, las bolsas cerraron el viernes con descensos moderados
El Stoxx 600 cerró su peor semana en cerca de dos meses. Las mineras destacaron al alza, mientras que el encarecimiento del petróleo penalizó a las aerolíneas. Ericsson lideró las subidas entre las de telecomunicaciones tras superar las expectativas de ventas y anunciar un programa de recompra de acciones. Siemens Energy también se benefició de una doble mejora de recomendación, mientras que Adidas y Puma cedieron terreno por revisiones a la baja de sus perspectivas.
El viernes estuvo marcado por referencias macroeconómicas relevantes
En EE.UU., la confianza de los consumidores alcanzó un máximo de cinco meses, mientras que los PMI manufactureros y de servicios de enero reflejaron un aumento moderado de la actividad y una evolución contenida de precios y costes. Por su parte, en la eurozona, los PMI apuntaron a mejoras en la producción y nuevos pedidos, aunque el sector exportador se ha debilitado y la confianza empresarial en Francia se mantuvo estable. En Reino Unido, la mejora en las ventas minoristas y el repunte de la actitud empresarial contrastaron con la caída de la confianza en el empleo.
En Asia, Japón concentró la atención.
Tras una semana marcada por la debilidad del yen y las rentabilidades de la deuda pública, en un contexto de elevada volatilidad por la convocatoria de elecciones anticipadas para el 8 de febrero, la primera ministra Takaichi advirtió de posibles medidas correctivas. Por su parte, el Banco de Japón celebró su reunión del viernes en la que no modifico su política monetaria y busco minimizar el impacto en los mercados. Estas decisiones contribuyeron a movimientos significativos en los bonos a largo plazo, que relajaron las tensiones de sesiones previas en las que vimos el bono a cuarenta años en el entorno del 4,2% o el treinta años en el 3,9%, para terminar la semana en el 3,95% y 3,65%, respectivamente.
En los mercados de materias primas, el petróleo avanzó ante la posibilidad de una escalada de tensiones en Oriente Próximo y el impacto de un intenso temporal invernal en Norteamérica. Mientras que el oro registró su mayor subida semanal desde 2020, la plata superó los 100 dólares y el cobre se situó por encima de los 13.000 dólares por tonelada.
La política estadounidense volvió a centrar la atención durante el fin de semana
El líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, anunció que bloqueará un amplio paquete de gasto si no se eliminan partidas del Departamento de Seguridad Nacional, aumentando el riesgo de un cierre parcial de la Administración. Este anuncio coincidió con un incidente trágico en Minnesota, donde un agente de la Patrulla Fronteriza asesinó a un ciudadano estadounidense apoyándose en la política migratoria.
La semana que comienza tendrá una agenda macroeconómica intensa. En EE.UU., se publicarán los pedidos de bienes duraderos de noviembre, el índice de confianza del consumidor de enero y las cifras de empleo semanales, con la reunión de la Reserva Federal acaparando toda la atención. En Europa se conocerán indicadores de la confianza económica y las estimaciones preliminares de crecimiento del cuarto trimestre. Japón dará a conocer datos de empleo y ventas minoristas. Además, los inversores estarán muy atentos a los resultados trimestrales de numerosas empresas, en especial de las «magnificas», ya que cada cifra puede cambiar el pulso de los mercados como una ráfaga de viento en un mar agitado.
¡¡Buena semana!!
Jorge González GómezDirector de Análisis