“Renovarse o morir”. Lo dice el refranero, pero es una realidad cotidiana en los sectores profesionales. Bien es sabido por todos que el rural en general, y el gallego en particular, necesita de relevo generacional. Lo mismo sucede con los profesionales que integran la Denominación de Origen Rías Baixas, bodegueros, viticultores… incluso el propio panel de cata del Consejo Regulador. Y en ello andan, pues siete aspirantes a incorporarse a su Panel de Cata participan en un programa de entrenamiento y formación en la sede del Consejo Regulador.
Este tendrá lugar en dos jornadas. La primera se celebró el miércoles de esta semana y la segunda será el próximo 4 de febrero. A partir de esta primera formación, los aspirantes estarán en lo que se podría llamar “un periodo de prácticas”. Este consistirá en su participación activa y semanal en las diferentes catas del actual panel, pero sus puntuaciones no se tendrán en cuenta, por el momento, en la calificación de los diferentes vinos de Rías Baixas. Unas puntuaciones que se supervisarán y se valorarán al objeto de ver su evolución y formación. Si todo se desarrolla de forma óptima, al finalizar este año de prácticas y después de superar unas pruebas pasarán a formar parte del Panel de Cata de manera oficial.
¿Cómo se llega hasta aquí?
En mayo de 2025, el AGACAL subvencionó la posibilidad de ampliar el Panel de Cata de las cinco Denominaciones de Origen vitivinícolas. En el caso de la D.O. Rías Baixas se ofertaron un total de nueve plazas, a las que se presentaron nueve aspirantes que inicialmente tenían que cumplir unos exigentes requisitos profesionales. Estos le habilitaban para presentarse a unas pruebas que se desarrollaron en la sede de la Denominación de Origen Ribeiro. Solo siete de ellos pasaron este examen y ahora se encuentran en el proceso formativo para, finalmente, convertirse en catadores oficiales del Panel de la D.O. Rías Baixas.