A principios de año, tanto las personas como las empresas nos marcamos nuevos retos y objetivos para mejorar resultados. En el caso de las segundas, a menudo implica reducir costes y ganar eficiencia. Pero, ¿tienen estas realmente identificados sus puntos débiles? ¿Saben qué errores deben evitarse para aprovechar mejor sus recursos? En este artículo analizamos los principales errores empresariales y proponemos medidas para prevenirlos.
Intentar gustar a todo el mundo
Cada producto o servicio tiene un público objetivo definido. Por eso, pretender llegar a todos los públicos no solo diluye el mensaje, sino que incrementa los costes y reduce la efectividad. El éxito consiste, pues, en dirigir los esfuerzos hacia los clientes que realmente encajan con la oferta, aportando valor real y contribuyendo al crecimiento empresarial.
Descuidar el servicio de atención al cliente
Hacer perder el tiempo a un cliente transmite una imagen de desinterés y una falta de respeto, especialmente cuando debe esperar largos ratos para ser atendido. Esta experiencia, además, impacta negativamente en la percepción de la marca y, si tenemos en cuenta que mantener un cliente es mucho más rentable que captar uno nuevo, nos damos cuenta de que destinar más recursos a un servicio de atención al cliente eficiente y cercano debería ser una prioridad.
No invertir en formación
Renunciar a invertir en formación tiene un impacto directo en la productividad, la calidad del trabajo y el potencial de crecimiento de una organización, ya que el rendimiento global de una empresa depende en gran medida del talento y la preparación de las personas que la forman. Por eso, es fundamental que el desarrollo de las competencias del equipo sea continuo y transversal.
El buen funcionamiento de una empresa requiere orden y organización. Para más consejos sobre el ámbito, consulta el blog para empresarios de Previsora General.
Blog » Errores empresariales a evitar