Te lo sueltan en mitad del arcén: “no tengo seguro”. Y la cabeza se te va a lo peor: “ya está, no cobro”.
Pues no. En España, la víctima puede cobrar aunque el responsable vaya sin seguro, porque existe un “plan B” legal:
el Consorcio de Compensación de Seguros, que indemniza en supuestos como el vehículo no asegurado.
Idea clave: tú no tienes que “perseguir” al culpable para cobrar.
La ley dice que el Consorcio no puede condicionarte el pago a que demuestres que el responsable no puede/ no quiere pagar.
Eso sí: si haces mal los primeros pasos, puedes convertir un cobro “posible” en un cobro “lento” o “recortado”.
1) Qué cubre el Consorcio cuando el culpable va sin seguro
Si el vehículo responsable tiene estacionamiento habitual en España y no está asegurado, el Consorcio puede indemnizar
daños personales y daños materiales, hasta el límite del aseguramiento obligatorio.
Además, el Consorcio paga primero y luego reclama al culpable (la “repetición”).
Ojo con una excepción importante: si ibas como ocupante y sabías que ese vehículo no tenía seguro (o era robado),
el Consorcio puede excluir esa indemnización si lo prueba.
2) Paso a paso para cobrar (sin perderte)
Paso 1 — Seguridad, 112 y policía (cuando toca)
Señaliza, ponte a salvo y llama al 112 si hay heridos o riesgo.
Si el otro conductor está nervioso, se quiere ir, no aporta datos o huele raro: policía. El atestado es oro cuando hay lío.
Paso 2 — Caza datos: matrícula, conductor, testigos
Hazlo como si mañana tuvieras que demostrarlo todo:
matrículas, marca/modelo, DNI (si lo facilita), teléfono, fotos del conductor y del vehículo, y testigos con contacto.
Paso 3 — Fotos que valen dinero (no “por postureo”)
Fotos 360º: posición final, señales, marcas de frenada, daños, piezas en el suelo, semáforos, intersección, clima y hora aproximada.
Si hay cámaras cercanas (gasolinera/tienda), apúntalo.
Paso 4 — Parte amistoso: sí, aunque no tenga seguro
Si el otro coopera, rellénalo. Si no, no discutas: céntrate en pruebas y atestado.
No firmes frases tipo “estoy bien” o “culpa compartida” si no lo tienes clarísimo.
Paso 5 — Médico el mismo día (aunque sea “poca cosa”)
Si te duele algo o notas mareo, ve a urgencias.
En lesiones, lo que no existe en un informe médico, luego cuesta muchísimo convertirlo en indemnización.
Paso 6 — Confirmar si tenía seguro (FIVA)
A veces el otro “dice” que no tiene, pero figura asegurado… o al revés.
Existe el FIVA (Fichero Informativo de Vehículos Asegurados) para comprobar el aseguramiento con interés legítimo.
Paso 7 — Reclamación al Consorcio (la vía de cobro)
La ley reconoce acción directa del perjudicado contra el Consorcio en estos casos.
La solicitud puede tramitarla el propio afectado o a través de profesionales; y normalmente se inicia por canales de atención (teléfono/online) y se abre expediente con número de referencia, tras lo cual interviene perito.
Paso 8 — Documentación que acelera (y la que bloquea)
Checklist mínimo:
- Atestado / informe policial (si existe) y datos del siniestro.
- Parte amistoso (si se hizo) + fotos/vídeos + testigos.
- Informes médicos, urgencias, bajas, rehabilitación, alta y secuelas.
- Daños materiales: fotos, presupuesto/taller, facturas, grúa, etc.
- Datos bancarios (IBAN) para el pago.
Paso 9 — Peritación y valoración real de daños
En coche: perito y valoración del daño (no te precipites reparando sin documentar).
En lesiones: el “momento verdad” suele ser el alta y la determinación de secuelas.
Paso 10 — Oferta, negociación y (si toca) vía judicial
Si la oferta no refleja tu realidad (días, secuelas, perjuicio, gastos), se contesta y se documenta.
Si no hay acuerdo, se escala. La clave es no ir “a ciegas”: con pruebas y con tiempos controlados.
3) Los 6 errores que más dinero hacen perder
- No ir al médico el mismo día (o en 24–72h) y luego “aparece” el dolor.
- No pedir policía cuando el otro no colabora o intenta largarse.
- Reparar sin fotos, sin presupuesto y sin dejar rastro del daño.
- Firmar frases que minimizan el impacto (“estoy bien”, “fue nada”).
- Dejar pasar plazos: en reclamaciones por daños de tráfico, el plazo de prescripción suele ser de 1 año (con matices y posibles interrupciones), así que no lo duermas.
- Si eras ocupante: subirte sabiendo que el vehículo iba sin seguro puede dejarte fuera si el Consorcio lo prueba.
4) Preguntas rápidas
¿Y el culpable tendrá sanción? Circular sin seguro obligatorio puede implicar sanciones económicas importantes y medidas como inmovilización.
¿Y si el culpable se fuga y no hay matrícula? Ya no es “sin seguro”: es “vehículo desconocido”, con reglas específicas (por ejemplo, primero daños personales, y daños materiales solo en supuestos de daños personales significativos).
¿El Consorcio paga y ya está? Paga al perjudicado y luego puede repetir contra el propietario/responsable cuando era vehículo no asegurado.
La “ayuda al accidentado” empieza el mismo día
Un accidente con conductor sin seguro no es el fin del cobro: es el inicio de un expediente que hay que llevar con cabeza.
Si quieres hacerlo sin perder pruebas, sin aceptar “atajos” que te recorten y con una valoración seria de daños y lesiones,
en Fundación AVATA te orientamos paso a paso para proteger tu salud y tu indemnización.