29.01.2026
Los pilares del orden internacional construido tras la Guerra Fría muestran signos evidentes de agotamiento. El sistema basado en reglas y en el derecho internacional está siendo sustituido por un escenario dominado por la fuerza, la unilateralidad y la transaccionalidad. Esta fue una de las principales conclusiones de la sesión online AED Live, en la que Emilio Lamo de Espinosa, sociólogo y referente en análisis geoestratégico, alertó sobre los profundos cambios que ya afectan a las decisiones de los líderes empresariales, que resumimos a continuación en ocho claves.
- Transformación del orden internacional
Uno de los factores clave de esta transformación es el giro estratégico de la política exterior de Estados Unidos hacia un enfoque más unilateral, donde se priorizan los acuerdos transaccionales sobre las alianzas duraderas. Según Emilio Lamo de Espinosa, este cambio marca una ruptura con el orden internacional liberal establecido tras la Guerra Fría. La nueva estrategia de seguridad de EE.UU. redefine la defensa como un asunto interno y hemisférico, alejándose de un sistema multilateral que se está desmoronando bajo el peso de la fuerza y la unilateralidad. - Rivalidad EE. UU. – China y la «Trampa de Tucídides»*
En paralelo, el ascenso de China está reconfigurando la geopolítica global. Se espera que la economía china supere a la estadounidense en las próximas décadas, lo que sitúa a ambos países en la «Trampa de Tucídides», un escenario de tensión entre una potencia emergente y una potencia declinante.
Emilio Lamo de Espinosa subrayó una paradoja significativa: en el contexto actual, China ofrece más previsibilidad y estabilidad que EE.UU., que se encuentra atrapado en una parálisis en su política interna. China, con su estructura burocrática y su capacidad de planificación a largo plazo, contrasta con la volatilidad y los conflictos internos de la administración estadounidense.
*Para profundizar en este tópico, el experto mencionó el libro de Dan Wang titulado «Breakneck: China ‘s Quest to Engineer the Future«. Respecto al concepto de la «Trampa de Tucídides»: Graham Allison «Destined for War: Can America and China Escape Thucydides’s Trap?».
- El riesgo de escaladas incontroladas y la guerra híbrida
La salida del marco basado en normas ha incrementado la volatilidad global. Lamo de Espinosa alertó sobre el riesgo de escaladas fuera de control, especialmente en conflictos como la guerra en Ucrania o disputas como la de Groenlandia. La guerra híbrida, en la que las tecnologías y la propaganda juegan un papel crucial, es ahora una de las herramientas más efectivas, y la proliferación nuclear sigue siendo un riesgo latente si EE. UU. reduce su paraguas de seguridad. - El debilitamiento de los mecanismos multilaterales:
Los organismos multilaterales tradicionales, como la ONU o la OTAN, han perdido capacidad efectiva de contención. Estos organismos, que antes desempeñaban un papel clave en la moderación de los excesos de poder, se ven ahora incapaces de enfrentar las tensiones geopolíticas actuales. En el nuevo escenario global, los mercados financieros, especialmente los de deuda y divisas, actúan como el principal freno a los excesos de poder. Esta nueva dinámica acentúa el riesgo de proliferación nuclear, especialmente si Estados Unidos reduce su paraguas de seguridad sobre Europa y Asia. - La polarización social y la consolidación de la “Economía K”**
En el plano socioeconómico, Lamo de Espinosa advirtió sobre la consolidación de una «Economía K», que describe la creciente brecha entre los países más globalizados e integrados en cadenas de valor internacionales y los «territorializados» o excluidos. Esta fractura alimenta el ascenso de los populismos y amenaza la estabilidad democrática. La inteligencia artificial, al concentrar capital sin generar empleo masivo, puede profundizar aún más esta dualización, exacerbando las tensiones sociales y políticas a nivel global. ** Para profundizar en la «Economía K», Emilio ha mencionado el concepto acuñado por Paul Krugman.
** En relación al concepto acuñado por Paul Krugman.
- La “persona” vs. las instituciones
Estamos pasando de un sistema institucional robusto a un escenario dominado por personas fuertes, cuyas decisiones son más impredecibles e incontrolables. En este nuevo paradigma, la volatilidad y las acciones impulsivas de los líderes pueden desestabilizar el equilibrio global. La influencia de líderes como Trump, que actúan más como hombres fuertes que como representantes de instituciones estables, aumenta la incertidumbre global. - La evolución hacia un mundo de imperios y flujos globales
El sistema internacional está pasando de un mundo de muchos estados soberanos a un mundo dominado por pocos imperios con áreas de influencia. Este cambio genera un escenario de bipolaridad asimétrica, donde la competencia se centra en grandes bloques, como Estados Unidos, China y Rusia, y Europa queda atrapada en una dependencia creciente de Estados Unidos, especialmente a nivel militar. - El futuro de Europa frente a las tensiones globales
Aunque Europa sigue dependiendo del paraguas de seguridad estadounidense, la capacidad de adaptación y la astucia serán clave para preservar la relevancia europea en este mundo fragmentado. Para ello, la autonomía estratégica debe ser una prioridad a largo plazo, aunque la integración de Europa en el sistema global de bloques parece inevitable por ahora.
Finalmente, Lamo de Espinosa mencionó a José Borrell, quien ha destacado la necesidad de que Europa «hable el lenguaje del poder» para enfrentar los desafíos geopolíticos actuales. Además, ha destacado el discurso de Mark Carney, primer ministro canadiense, en el último Foro Económico Mundial de Davos, donde afirmó que el orden liberal basado en reglas está llegando a su fin y que las potencias medias deben tomar un papel más activo en la configuración del futuro global. Carney alertó sobre la necesidad de que Europa, junto con otras potencias medias, asuma un rol decisivo en un mundo cada vez más polarizado.