El pasado 28 de enero, junto con ANAIP, tuvimos nuestra primera visita formativa del año a la fábrica Plásticos Vanguardia en Azuqueca de Henares (Guadalajara) y conocimos, de cerca la innovación y circularidad de los plásticos. Íbamos con un objetivo, ver cómo se aplica la economía circular en el sector y sus avances en sostenibilidad.
Isabel Goyena, directora general de ANAIP nos dijo que el sector de la transformación de plásticos consta de más de 3.300 empresas en España que dan trabajo a más de 83.200 personas y generan una cifra de negocio anual de 21.000 millones de euros. Este sector representa el 85% del empleo directo del total de la cadena de valor y el 98% de las empresas de transformación de plásticos son pymes y micropymes.
En cuanto a Plásticos Vanguardia su director, Adolfo López, explicó que dedica a la fabricación de envases de polietileno de alta densidad 100% reciclables para diferentes aplicaciones y sectores, como la agricultura, la automoción, la limpieza, productos agroquímicos y fertilizantes, tratamiento de agua o sanidad animal, entre otros. Tecnologías como la extrusión –palabra que conocímos ese día, si quieres su explicación la tienes aquí– tricapa les permite optimizar el uso de material e integrar reciclado cuando es viable, manteniendo las prestaciones técnicas que demandan nuestros clientes.
Compromiso con la sostenibilidad
Plásticos Vanguardia es una de las 18 compañías que forman parte del Grupo Armando Alvarez, un grupo empresarial familiar español con más de 70 años de historia, que trabaja con una visión a largo plazo, “basada en la cercanía con nuestros clientes y en la capacidad de adaptarnos a sus necesidades. Esa relación de confianza es la que nos permite seguir creciendo de forma sólida y sostenible en el tiempo”, comentó Ignacio Canales, director general comercial del Grupo.
Andrés García de Tuñón, su responsable de sostenibilidad corporativa, nos dijo que el Grupo Armando Alvarez entiende la sostenibilidad como un enfoque integral que incluye criterios ambientales, sociales y económicos. En el eje ambiental, centran sus esfuerzos en el ecodiseño, para optimizar el uso de material, la mejora de la reciclabilidad de los productos, conseguir productos reutilizables, o incrementar el uso de material reciclado. “Integramos la sostenibilidad en la estrategia del grupo para ofrecer a nuestros clientes soluciones más eficientes, circulares y certificadas que aceleren el cumplimiento de sus objetivos sostenibilidad de forma segura”.
Se inicia el recorrido
Después de una parte teórica, en la que hicimos decenas de preguntas, comenzamos la visita por Plásticos Vanguardia con Alejandro Fernández, responsable de I+D, Sostenibilidad y Calidad, en el área de recepción de materiales reciclados, se nos mostró cómo funcionan los controles de calidad y trazabilidad que se realizan a las materias primas antes de su incorporación al proceso productivo, para garantizar la seguridad, la estabilidad del proceso y la calidad del producto final. Insistieron en que muchos de sus envases se destinan al transporte de mercancías peligrosas, por lo que hacen pruebas de resistencia a las caídas, a bajas temperaturas y apilamientos a altas.
Posteriormente, en el patio y la zona de almacenamiento, se mostró cómo funciona el proceso de recepción de la materia prima en cisternas, además de explicar cómo la iniciativa Operation Clean Sweep está integrada en la operativa diaria de la planta para evitar fugas de granza que puedan acabar en el medioambiente.
La siguiente parada fue el laboratorio de usos generales, donde nos dijeron que hace más de una década invirtieron en máquinas con tecnología tricapa, que permite combinar tres capas del mismo material en un envase, con distintas características. Por ejemplo, una capa de plástico virgen, otra de reciclado y otra coloreada. Así consiguen que los clientes puedan hacer envases más sostenibles sin renunciar a sus criterios de diseño y adquiriendo un rango distintitvo de sostenibilidad ante la competencia.
La recuperación del plástico sobrante en la fabricación de los envases vuelve al proceso de producción tras pasar por un proceso de recuperación. En cuanto al agua se refiere apenas se utiliza este recurso en la fabricación de productos plásticos, solo para enfriar los moldes. Pero forma parte de un circuito cerrado que la reutiliza continuamente.
El último paso de la visita fueron los almacenes, donde los envases esperan a ser entregados a los clientes finales, que los rellenarán y comercializarán. También en este momento se aplica tecnología para que todos los envases tengan una trazabilidad completa y pueda recuperarse fácilmente todo su proceso de producción, así como el de su materia prima.
En este sentido Goyena se quejó porque la trazabilidad no la consiguen con envases importados desde fuera de la Unión Europea y ese es uno de los mayores problemas que están observando en la industria desde la implantación del impuesto a los envases plásticos no reutilizables. Hizo referencia al incremento en los últimos tres años de las importaciones de envases con certificados de muy alto contenido en reciclado pero que son muy difíciles de verificar. “Al final, el impuesto está mermando la competitividad de las empresas españolas y frenando las inversiones en innovación y desarrollo que vemos que son tan necesarias para seguir avanzando en sostenibilidad”.
Contactos de Comunicación: comunicación@anaip.es
Web: www.anaip.es