La carta del presidente | enero 2026 - Asociación Española de Protocolo

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Protocolo del duelo

“…Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo…”

Miguel Hernández,
poeta.

Aranjuez, 31 de enero de 2026

Nació este 2026 teñido de dolor y condolencias tras la triste jornada del domingo 18 de enero, cuando por causas que todavía se están estudiando, un tren procedente de Málaga descarriló e invadió la vía paralela, colisionando con otro tren cuyo destino era Huelva, a la altura del municipio cordobés de Adamuz, causando la muerte a 46 personas y heridas de diversa consideración a más de centenar y medio.

Este accidente, que ha conmocionado a la sociedad española, vuelve a poner de actualidad las inevitables controversias y disparidad de opiniones y criterios que surgen a la hora de decretar el preceptivo luto oficial y de planificar y organizar las ceremonias de duelo. En definitiva, lo que podríamos denominar Protocolo del Duelo, que comprendería la totalidad de las acciones protocolarias en este tipo de exequias, desde las diferencias y peculiaridades que presentan el duelo institucional, los homenajes civiles, las ceremonias religiosas y las decisiones en torno al mencionado luto oficial.

Nos compete a los profesionales proponer modelos válidos y asesorar a instituciones, entidades y a la propia sociedad civil, sobre las singularidades y los efectos de este tipo de situaciones, que tienen un profundo calado social y, sobre todo, un marcado perfil humano. Por ello, hemos propuesto un nuevo encuentro formativo en formato webinar-mesa redonda, dirigido a profesionales. Bajo el título “Protocolo del duelo: diferencias entre el adiós institucional y el homenaje civil”, celebraremos el jueves 5 de febrero, entre las 19:00 y las 20:30 horas, vía Zoom, una sesión de debate que introducirá Consuelo Lujan i Gadea, delegada territorial en funciones de la AEP en la Comunidad Valenciana, experta en protocolo oficial y social y directora general de la escuela internacional “Protocolo y mucho más”, que participó, el pasado 29 de enero, en la retransmisión del funeral celebrado en Huelva por los fallecidos en las vías de Adamuz, desde un programa especial del canal À Punt, la televisión autonómica valenciana, junto a otros profesionales de la comunicación y expertos en varios temas, analizando el desarrollo del sepelio y las consecuencias del accidente.

A partir de esta intervención, abriremos un debate en el que abordaremos cuestiones de indudable interés para profesionales y estudiantes, como las diferencias entre funerales de Estado y ceremonias civiles o religiosas de homenaje a las víctimas, así como otros aspectos vinculados al luto oficial. Creemos necesario este análisis, desde el respeto, la solidaridad y la condolencia, sobre unas situaciones especialmente sensibles y de gran impacto social y, sobre todo, con un marcado perfil humano. Les esperamos en la mesa redonda abierta a la que me permito adelantar un par de cuestiones que considero pertinentes.

Por un lado, la imperiosa necesidad de seguir defendiendo, desde todos los sectores profesionales que nos unen, un consenso de las distintas administraciones en cuestiones tan importantes y con tanta repercusión social y mediática como las declaraciones de luto oficial, terminando de una vez con la incompresible escalada de decretos, cada día más in crescendo, que se duplican, se superponen o se contradicen.

Por otro lado, solicitar de esas mismas administraciones que se tengan en cuenta y se respeten los planteamientos y las propuestas profesionales que hacemos, precisamente, los profesionales, evitando la consabida, en muchos momentos, interpretación política de estos escenarios y situaciones, olvidando lo más importante del evento: la cercanía y el apoyo que deben sentir los damnificados y sus familias y las acciones que desde el protocolo, pueden paliar, siquiera por unos momentos, la sensación de pérdida que suele apoderarse de estas ceremonias. Un debate abierto, siempre actual, porque la muerte es esa eterna compañera que se nos pega a la piel y al corazón desde el momento de llegar a este mundo, hasta que lo abandonamos, de su mano.

Puede que esta mesa redonda nos de las claves definitivas para organizar esa anunciada jornada nacional o seminario sobre Protocolo Funerario, en colaboración con la Asociación Nacional de Funerarias y Cementerios Municipales (AFCM).

Permítanme ahora que, en esta primera carta del año, que hace la trigésimo quinta desde que ocupo el cargo de presidente de la AEP, repase brevemente algunos de los retos y proyectos que nos esperan a lo largo de 2026, en nuestro ámbito profesional y corporativo, marcado, como en todos los sectores, por la preocupante situación económica, bélica y social, en el convulso panorama internacional, con impredecibles desenlaces en el conflicto armado entre Ucrania y la Federación Rusa, cada vez más necesitado de un acuerdo de paz duradero, y con la también impredecible deriva de la política internacional norteamericana. En nuestro país, se abren urnas en Aragón, en Castilla y León y en Andalucía, convocatorias autonómicas a las que, desde la AEP, sumaremos nuestros propios comicios territoriales y a la presidencia, a partir del segundo trimestre de este mismo año.

Por lo demás, ya adelantamos en diciembre nuestras previsiones, que incluyen un nuevo ciclo de webinar y mesas redondas de formación continua para miembros de la AEP, abierto a profesionales, asociaciones, entidades e instituciones, impartidos por miembros de nuestra Junta Directiva a los que se sumarán estudiantes distinguidos en las últimas ediciones de nuestros Premios a la Excelencia en los Estudios de Protocolo, que habitualmente entregamos en nuestras Jornadas Académicas. Los primeros cumplen cinco ediciones el presente año, con participación de las universidades y escuelas superiores más reconocidas entre las que imparten grados, másteres o estudios propios de nuestros perfiles profesionales. Las segundas ya atesoran cuatro ediciones y tratan de complementar el reconocimiento de los premios con actividades de debate, mesas redondas o conferencias sobre temas de actualidad para la profesión y el alumnado. Quiero agradecer especialmente a las entidades universitarias y educativas, a sus claustros y a su alumnado, el apoyo dado a estas convocatorias desde hace un lustro, convirtiéndolas en referentes que, incluso, sientan bases para que otras entidades decidan imitarnos, aunque personalmente esté en total desacuerdo con la forma y el fondo que se trata de implementar, primando las recompensas económicas por encima de las académicas.

Sin dejar el mes de febrero, aprovecho para recordar que vamos a realizar una Jornada de Protocolo interna con uno de nuestros socios corporativos, CEDEU, centro de estudios universitarios adscrito a la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, que ha tenido la gentileza de abrir esa actividad, prevista para el día 25, a socias/os de la AEP, aunque en número limitado al aforo de los espacios previstos, en las condiciones que en breve anunciaremos. El ejemplo de trabajo y de colaboración con CEDEU y con el resto de nuestros socios corporativos, nos anima a seguir renovando y ampliando los convenios de colaboración, formación y prácticas, con universidades, entidades académicas, asociaciones profesionales y otras instituciones, en la búsqueda de actividades, cursos y programas que beneficien a nuestros asociados. En este sentido, mantendremos también, y acrecentaremos, reuniones, visitas técnicas, almuerzos profesionales y debates, con administraciones públicas, empresas y profesionales, en nuestras diez delegaciones territoriales, con la vista puesta en una inminente ampliación de estas para cubrir la totalidad de las comunidades autónomas, teniendo en cuenta que, en todas, tenemos presencia corporativa.

Hablando de previsiones, me vienen a la cabeza las pesimistas y desesperadas predicciones que dejó escritas el vidente Michel de Nôtre-Dame, conocido como Nostradamus, que admiten cualquier interpretación según leamos algunas de sus 942 “cuartetas poéticas”, publicadas en el año 1555. Sin dar, por supuesto, credibilidad alguna a las mismas, les dejo las que aventuraba este astrólogo y boticario francés, entre otras calamidades, para nuestro 2026: una guerra de siete meses, ríos de sangre y un enorme y peligroso enjambre de abejas que algunos identifican con los modernos drones. También predijo que “el gran hombre será derribado por un rayo…”, abriendo las conjeturas para que, desde cualquier rincón de este mundo, se eleven miles de interpretaciones y otros tantos nombres para ese “gran hombre”.

Me despido con sentimientos de solidaridad y apoyo para las familias que han perdido a alguno de sus seres queridos en accidentes, en guerras, en hambrunas o fruto de la sinrazón o de cualquier tipo de violencia. Ojalá encontremos en el Protocolo herramientas para paliar la creciente falta de diálogo, de comprensión y de intolerancia. Nos va el futuro en ello.

¡Buen año y buena suerte!

Ramón Peche Villaverde
Presidente

presidenciaaep@aeprotocolo.org

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