«¿Se puede estudiar una carrera para emprender?» Es una pregunta que muchos estudiantes de instituto se hacen cuando están decidiendo su futuro. Quizá tú también te la estés planteando ahora mismo. Y es lógico dudar: durante años se ha repetido la idea de que emprender es algo que se lleva dentro, un talento innato que no se puede enseñar en un aula.
Pero lo cierto es que el emprendimiento sí se puede aprender. Lo que pasa es que no se aprende solo con libros y exámenes. Se aprende haciendo, equivocándose, creando proyectos reales y enfrentándose a problemas que ningún manual puede anticipar. La pregunta entonces no es si existe una carrera para aprender a emprender, sino cuáles son esas carreras que te permiten emprender de verdad mientras estudias, no después de graduarte.
En este artículo te explicamos qué significa realmente aprender emprendimiento, por qué muchas carreras tradicionales se quedan en la teoría y qué opciones universitarias te permiten crear tu propio proyecto desde el primer día.
¿Qué significa realmente «aprender a emprender»?
Antes de hablar de carreras específicas, conviene aclarar qué entendemos por emprender. Para muchas personas, emprender significa abrir un negocio o crear una startup tecnológica. Pero el emprendimiento va más allá: es una forma de pensar y actuar ante los problemas.
Emprender implica identificar oportunidades donde otros ven obstáculos, tomar decisiones con información incompleta, trabajar en equipo, gestionar recursos limitados y aprender constantemente de los errores. Estas habilidades no se desarrollan solo leyendo casos de estudio en clase. Se desarrollan poniéndolas en práctica.
Aprender a emprender de verdad significa experimentar el proceso completo: desde tener una idea hasta validarla con clientes reales, diseñar un modelo de negocio, conseguir los primeros ingresos y gestionar un equipo. Es pasar de la teoría a la acción, y ahí es donde muchas carreras tradicionales se quedan cortas.
La diferencia entre estudiar empresa y emprender durante la carrera
Aquí está el quid de la cuestión. Una cosa es estudiar sobre empresas y otra muy distinta es crear una empresa mientras estudias. Veamos las diferencias:
Tabla comparativa: Estudiar vs. Emprender
| Aspecto | Estudiar empresa (tradicional) | Emprender durante la carrera |
|---|---|---|
| Enfoque principal | Teoría y conocimiento académico | Práctica y creación de valor real |
| Tipo de aprendizaje | Memorización de conceptos y casos ajenos | Experimentación y resolución de problemas propios |
| Evaluación | Exámenes y trabajos académicos | Resultados del proyecto y aprendizaje del proceso |
| Experiencia al graduarte | Conocimiento teórico sin aplicación práctica | Empresa creada, facturación real, equipo gestionado |
| Gestión del error | El error penaliza tu nota | El error es parte del aprendizaje |
| Red de contactos | Compañeros de clase y profesores | Emprendedores, inversores, clientes reales, mentores |
Estudiar empresa (enfoque tradicional)
En carreras como Administración y Dirección de Empresas (ADE), Economía o similares, aprendes conceptos fundamentales: contabilidad, marketing, finanzas, recursos humanos. Son conocimientos valiosos y necesarios. El problema es que, en muchos casos, toda esta formación queda en el plano teórico. Memorizas modelos, analizas casos de empresas que ya existen y resuelves problemas en exámenes, pero rara vez creas algo propio durante esos cuatro años.
Emprender durante la carrera (enfoque práctico)
En cambio, hay programas educativos diseñados específicamente para que desarrolles proyectos emprendedores reales mientras cursas el grado. No estudias sobre empresas ajenas, sino que creas la tuya propia. Facturas, consigues clientes, te equivocas, aprendes y vuelves a intentarlo. El aprendizaje viene de la experiencia directa, no solo de los libros.
Esta diferencia es fundamental. Puedes graduarte en una carrera tradicional de empresariales con excelentes notas y aun así sentirte perdido cuando quieres emprender, porque no has tenido la oportunidad de practicar en un entorno real.
¿Por qué muchas carreras no enseñan emprendimiento real?
La razón principal es el enfoque pedagógico. La mayoría de las universidades tradicionales están diseñadas para transmitir conocimiento teórico de forma estructurada. Los profesores explican conceptos, los estudiantes los memorizan y luego los aplican en exámenes o trabajos académicos. Es un modelo que funciona bien para ciertas disciplinas, pero que no encaja con la naturaleza del emprendimiento.
El emprendimiento es caótico, impredecible y profundamente experimental. No puedes aprender a emprender solo escuchando clases magistrales sobre modelos de negocio. Necesitas probar ideas, hablar con posibles clientes, pivotar cuando algo no funciona y gestionar la frustración de los fracasos. Esto requiere una metodología completamente diferente.
Además, crear una empresa real mientras estudias implica asumir riesgos, equivocarse públicamente y dedicar tiempo a proyectos que pueden no tener éxito inmediato. No todos los centros educativos están preparados para permitir ese nivel de incertidumbre en su plan de estudios.
Aprendizajes prácticos que implica emprender de verdad
Cuando hablamos de aprender emprendimiento en la práctica, nos referimos a desarrollar habilidades concretas que solo se adquieren haciendo. Estas son algunas de las más importantes:
Validación de ideas con clientes reales
No basta con pensar que tu idea es buena. Tienes que salir a la calle, hablar con posibles usuarios y descubrir si realmente resolverías un problema que les importa. Esto implica superar el miedo al rechazo y aprender a escuchar feedback honesto.
Gestión de equipos y colaboración
Emprender rara vez es un camino individual. Necesitas trabajar con otras personas, repartir responsabilidades, gestionar conflictos y mantener la motivación del grupo cuando las cosas se complican. Estas habilidades de liderazgo se entrenan liderando equipos reales, no estudiando teorías sobre liderazgo.
Toma de decisiones con incertidumbre
En el mundo real no tienes toda la información antes de decidir. Aprendes a tomar decisiones rápidas con datos incompletos, a priorizar tareas y a aceptar que algunas de tus elecciones serán incorrectas. La clave está en aprender a corregir el rumbo rápidamente.
Resiliencia ante el fracaso
No todos los proyectos salen bien. De hecho, muchos fracasan. Aprender a gestionar esa frustración, extraer aprendizajes del error y seguir adelante es una de las competencias más valiosas del emprendimiento. Y solo se aprende fracasando de verdad, no leyendo sobre fracasos ajenos.
Gestión financiera básica
Cuando manejas un presupuesto real, aprendes rápido a controlar ingresos y gastos, a calcular márgenes y a entender qué significa la viabilidad económica de un proyecto. Es diferente hacer una hoja de cálculo teórica en clase que decidir cómo invertir el dinero limitado que tienes para tu proyecto.
¿Qué tipo de carreras enseñan emprendimiento real?
Aunque todavía son minoría, cada vez hay más programas universitarios que ponen el emprendimiento práctico en el centro de su metodología. Aquí te explicamos qué características tienen:
Metodología basada en proyectos
En lugar de organizar el aprendizaje por asignaturas tradicionales, estas carreras trabajan por proyectos. Los estudiantes forman equipos y desarrollan iniciativas empresariales reales desde el primer curso. El conocimiento teórico se introduce cuando es necesario para avanzar en el proyecto, no antes.
Creación de empresas durante el grado
Los estudiantes no simulan que tienen una empresa, realmente la crean. Registran la sociedad, buscan clientes, facturan y gestionan todos los aspectos legales y administrativos de un negocio real. Al graduarse, no solo tienen un título, también tienen experiencia como emprendedores.
Aprendizaje en entornos diversos
Muchos de estos programas incluyen estancias internacionales en ecosistemas de innovación y emprendimiento. Los estudiantes viajan a otros países para desarrollar proyectos, conocer emprendedores locales y aprender a adaptarse a contextos culturales y económicos diferentes.
Equipos como núcleo del aprendizaje
El trabajo en equipo no es una actividad complementaria, es la base de todo. Los estudiantes aprenden que emprender es un deporte de equipo y desarrollan habilidades de colaboración desde el inicio.
Mentores y expertos externos
En lugar de depender solo de profesores académicos, estos programas conectan a los estudiantes con emprendedores, inversores y profesionales del ecosistema empresarial que aportan experiencia práctica y contactos reales.
Ejemplos de grados que trabajan emprendimiento real
En España y en otros países existen programas universitarios diseñados específicamente para formar emprendedores mediante la práctica. Aquí te presentamos algunas de las opciones más destacadas:
LEINN (Liderazgo Emprendedor e Innovación)
LEINN es un grado universitario oficial de cuatro años donde los jóvenes crean empresas reales desde el primer día. La metodología, que nació en Finlandia en 1993, se basa en aprender haciendo y emprender en equipo. Durante la carrera, los estudiantes no solo estudian teoría empresarial, sino que constituyen sus propias compañías, consiguen clientes y facturan.
Además, LEINN incluye viajes de aprendizaje a países como Finlandia, Costa Rica, Corea e India, donde los estudiantes desarrollan proyectos en ecosistemas internacionales. Al graduarse, tienen experiencia real de emprendimiento, una red de contactos global y la confianza de haber creado valor en contextos diversos. El grado está certificado por Mondragon Unibertsitatea y es reconocido oficialmente por el Ministerio de Educación. Se puede cursar en los laboratorios de aprendizaje TeamLabs/ de Mondragon Unibertsitatea en Madrid, Barcelona y Málaga.
Programas de Entrepreneurship en escuelas de negocios
Algunas escuelas de negocios internacionales ofrecen grados o másteres centrados en emprendimiento con un fuerte componente práctico. Estos programas suelen incluir incubadoras de startups, competiciones de pitch y acceso a redes de inversores.
Grados universitarios con itinerarios de innovación
Ciertas universidades tradicionales han comenzado a incorporar itinerarios específicos de emprendimiento dentro de carreras como ADE o Ingeniería. Aunque el enfoque sigue siendo mayoritariamente teórico, incluyen asignaturas prácticas, concursos de ideas y programas de mentorización con emprendedores.
Bootcamps y programas intensivos
Fuera del formato de grado tradicional, existen bootcamps y programas intensivos de emprendimiento que, aunque no otorgan titulación universitaria oficial, ofrecen formación muy práctica en periodos cortos de tiempo. Son especialmente útiles como complemento a una carrera universitaria.
LEINN: un caso concreto de aprendizaje emprendedor
Para entender mejor cómo funciona una carrera donde se emprende de verdad, veamos el caso de LEINN con más detalle.
¿Qué hace diferente a LEINN?
Desde el primer día de clase, los estudiantes de LEINN (llamados LEINNers) se organizan en equipos y comienzan a trabajar en proyectos emprendedores. No esperan a tercero o cuarto curso para «hacer prácticas». La práctica es constante y empieza desde el momento en que entran por la puerta.
Durante los cuatro años del grado, crean empresas reales, gestionan equipos, facturan a clientes y toman decisiones empresariales con consecuencias tangibles. El aprendizaje se produce porque tienen que resolver problemas reales, no ejercicios teóricos. Puedes ver ejemplos concretos de proyectos creados por estudiantes de LEINN para entender el tipo de iniciativas que se desarrollan durante la carrera.
Aprender viajando
Uno de los elementos más distintivos de LEINN son los viajes de aprendizaje internacionales. Los estudiantes pasan temporadas en países de tres continentes diferentes desarrollando proyectos en esos ecosistemas. Por ejemplo, pueden crear una iniciativa social en Costa Rica, trabajar con startups tecnológicas en Corea o aprender sobre sostenibilidad en Finlandia. Estos viajes no son turismo educativo, son inmersiones reales en contextos empresariales diversos.
Cultura de laboratorio
LEINN funciona con una mentalidad de laboratorio: se premia el error y la experimentación. Los estudiantes aprenden que equivocarse forma parte del proceso y que el fracaso es una fuente de aprendizaje, no un motivo de vergüenza. Esta cultura es fundamental para desarrollar la resiliencia que necesita cualquier emprendedor.
Resultados tangibles
Los datos hablan por sí solos. Por ejemplo, los 100 jóvenes que cursan LEINN en Málaga han creado 7 empresas y han facturado más de 260.000 euros durante sus estudios. No son cifras de simulaciones, son ingresos reales generados por proyectos empresariales en funcionamiento.
Empleabilidad y futuro profesional
LEINN es uno de los grados con mayor índice de empleabilidad en España. Esto se debe a que los graduados no solo tienen conocimientos teóricos, sino experiencia práctica verificable. Han liderado equipos, gestionado presupuestos, tratado con clientes y resuelto problemas complejos en entornos diversos. Estas competencias son exactamente las que buscan las empresas y organizaciones innovadoras. Si quieres conocer más sobre la metodología de aprendizaje radical que sustenta este enfoque, puedes explorar cómo funciona TeamLabs/ como institución educativa.
¿Es para ti una carrera de emprendimiento real?
Antes de decidirte por una carrera centrada en emprendimiento práctico, es importante que te hagas algunas preguntas:
¿Te motiva crear cosas nuevas?
Si eres de los que prefieren construir proyectos propios en lugar de seguir instrucciones predefinidas, este tipo de carreras pueden encajar contigo. El emprendimiento requiere iniciativa y ganas de experimentar.
¿Te sientes cómodo con la incertidumbre?
Emprender implica no tener todas las respuestas de antemano. Si necesitas certezas absolutas antes de actuar, quizá prefieras un enfoque más estructurado. Pero si la incertidumbre te estimula, el emprendimiento puede ser tu camino.
¿Valoras aprender de los errores?
En estas carreras, equivocarse es parte del proceso. Si ves el error como una oportunidad de aprendizaje y no como un fracaso definitivo, tendrás la mentalidad adecuada.
¿Te interesa trabajar en equipo?
El emprendimiento moderno se basa en la colaboración. Si disfrutas trabajando con otras personas, complementando habilidades y resolviendo problemas juntos, este tipo de carreras potenciarán esa capacidad.
¿Buscas un aprendizaje conectado con el mundo real?
Si lo que quieres es que tu formación universitaria tenga impacto directo en tu capacidad de generar valor y resolver problemas reales, las carreras de emprendimiento práctico son la opción más coherente.
Preguntas frecuentes sobre carreras para aprender a emprender
¿Puedo emprender si estudio una carrera tradicional?
Por supuesto. Muchas personas emprenden después de graduarse en carreras tradicionales o incluso mientras las estudian por su cuenta. Lo que ocurre es que las carreras enfocadas en emprendimiento práctico te facilitan el camino porque integran esa experiencia en el plan de estudios, en lugar de dejártela como tarea extra.
¿Necesito tener una idea de negocio antes de empezar?
No. De hecho, es mejor empezar sin ideas preconcebidas. Durante la carrera aprenderás metodologías para detectar oportunidades, validar ideas y pivotar cuando sea necesario. Las mejores ideas suelen surgir cuando estás inmerso en el proceso, no antes. Herramientas como Design Thinking o Lean Startup te ayudarán a generar y validar ideas de forma sistemática.
¿Estas carreras solo sirven si quiero montar mi propia empresa?
No necesariamente. Las habilidades que desarrollas emprendiendo también son muy valiosas si trabajas en empresas existentes, especialmente en departamentos de innovación, desarrollo de negocio o gestión de proyectos. Muchas organizaciones buscan perfiles con mentalidad emprendedora para impulsar la transformación interna. De hecho, instituciones educativas y empresas colaboran con programas como LEINN precisamente para incorporar este talento.
¿Es más difícil que una carrera tradicional?
No es más difícil, es diferente. En lugar de memorizar contenidos para exámenes, tu desafío será resolver problemas reales y crear valor tangible. Algunas personas encuentran esto más motivador porque ven resultados concretos de su esfuerzo.
¿Qué pasa si mi proyecto fracasa durante la carrera?
Fracasar forma parte del aprendizaje. En carreras como LEINN, el error se entiende como una oportunidad para aprender y mejorar. No aprobarás o suspenderás en función de si tu proyecto tiene éxito económico, sino en función de lo que aprendas del proceso y cómo apliques ese aprendizaje.
Conclusión
Aprender a emprender de verdad no consiste en estudiar sobre empresas, sino en crearlas. Existen carreras universitarias diseñadas para que desarrolles proyectos reales, factures, gestiones equipos y te enfrentes a los desafíos del emprendimiento desde el primer día. No son carreras para todo el mundo, pero si buscas una formación práctica, conectada con el mundo real y que te prepare para liderar proyectos de innovación, pueden ser la opción perfecta para ti.
Programas como LEINN demuestran que es posible combinar un grado universitario oficial con la experiencia de emprender en equipo, viajar a ec