Las bolsas europeas lograron cerrar ayer en máximos históricos, aunque con ganancias muy modestas. El índice STOXX 600 avanzó un leve 0,03%, sostenido por un fuerte repunte en los sectores de telecomunicaciones (+3,6%) y químico (+4,8%), que lograron compensar el lastre del sector sanitario. Wall Street, por su parte, cerró en rojo (S&P 500 -0,51%, Nasdaq -1,51%) ante las dudas sobre las valoraciones tecnológicas y la rotación hacia sectores de valor.
Industria farmacéutica
La sesión estuvo marcada por una divergencia radical en el sector farmacéutico, que escenificó un verdadero cambio de guardia. Novo Nordisk vivió una jornada negra y se hundió un 17,2%, lo que borró 50.000 millones de dólares de capitalización. La compañía danesa advirtió que sus ventas caerán en 2026 debido a una presión de precios «sin precedentes» y al impacto de los recortes pactados con la Administración Trump. Esta debilidad contrasta frontalmente con la euforia en Eli Lilly, que se disparó más de un 10% y se convirtió en la primera farmacéutica en superar el billón de dólares de valoración. La firma estadounidense presentó unas guías ambiciosas para 2026, con un crecimiento de ingresos del 25% impulsado por el próximo lanzamiento de su píldora oral. Los inversores premiaron su capacidad para compensar con volumen las bajadas de precios, validando su estrategia frente a las dificultades de su rival europeo.
En el sector financiero
Los bancos retrocedieron un 1,2%. UBS cayó un 6,3% tras reportar salidas de capital en su negocio de gestión de patrimonios en EE.UU., mientras que Santander cedió un 3,5% tras anunciar la compra del banco regional estadounidense Webster Financial por 12.200 millones de dólares.
Competir con Nvidia cuesta caro
AMD se desplomó un 17% tras presentar unas previsiones decepcionantes que sugieren dificultades para competir con Nvidia, que a su vez cayó un 3,4%. Palantir perdió casi un 12%, revirtiendo las ganancias previas, y el sector software continuó sufriendo ante el temor a la disrupción de la IA, con caídas en Snowflake y Datadog. Alphabet, la matriz de Google, anunció tras el cierre del mercado un plan de gasto de capital (CAPEX) de entre 175.000 y 185.000 millones de dólares para este año. Una cifra enorme que se enmarca en una previsión de gasto conjunto de los grandes hiperescaladores superior a los 500.000 millones en IA para este ejercicio. Aunque la magnitud del desembolso provocó volatilidad inicial, la acción se estabilizó gracias a la tracción de sus productos: Gemini ya supera los 750 millones de usuarios mensuales tras sumar 100 millones desde noviembre, y Google Cloud creció un 48% hasta los 17.700 millones, superando el ritmo de Azure por primera vez en años.
Hoy la atención se centrará en los bancos centrales. El Banco de Inglaterra y el Banco Central Europeo comunicarán sus decisiones sobre tipos de interés. Se espera que ambos los mantengan sin cambios, aunque el mercado vigilará el tono de Christine Lagarde ante la reciente fortaleza del euro. En el plano macroeconómico, se publicarán los PMI de la eurozona, Alemania y Francia.
Feliz jueves.
Jose Francisco IbáñezAnalista