En Haití, donde el sistema sanitario colapsa bajo la crisis humanitaria, el Hospital St. Damien se mantiene como la única oportunidad para cientos de niños con cáncer. En este Día Mundial del Cáncer Infantil, compartimos la historia de David Paul, un pequeño de dos años cuya vida cambió gracias a la atención especializada que solo St. Damien puede ofrecer.
El Día Mundial del Cáncer en la Niñez y la Adolescencia, que se conmemora cada 15 de febrero, busca visibilizar una realidad que afecta a miles de familias en todo el mundo y que, en países como Haití, se vive con especial dureza.
El país atraviesa una crisis profunda: inestabilidad, violencia, falta de recursos y un sistema de salud debilitado que no puede responder a las necesidades más básicas de la población.
En este contexto tan adverso, el Hospital St. Damien, gestionado por NPH, es el único hospital con oncología pediátrica en todo Haití. Solo en 2024 atendió 634 consultas oncológicas y registró 46 nuevos casos. Para muchos niños, este hospital es literalmente la diferencia entre la vida y la muerte. David Paul es uno de ellos.
Un Accidente Que Escondía Algo Más
David Paul nació en febrero de 2021 en el propio St. Damien, en Tabarre. Él y su familia viven en una situación de alta vulnerabilidad económica y, como tantos menores en Haití, nunca habían tenido acceso regular a servicios médicos de calidad.
A principios de 2023, mientras jugaba, David se golpeó con una barra de hierro. Asustados, sus padres recurrieron a un “médico tradicional” que trató de aliviar el dolor mediante un masaje rudimentario. El resultado fue devastador: el curandero perforó accidentalmente el ano del pequeño.
“Durante dos días vimos cómo lo manipulaban sin mejorar. Empezó a sangrar…”, recuerda su padre, Georges.
Poco después, David dejó de poder orinar o evacuar. La familia buscó ayuda en un hospital público, donde el pequeño fue operado sin el consentimiento de los padres. Aun así, su estado empeoraba. Tras un mes de espera para los resultados de una biopsia, los médicos concluyeron que el caso superaba sus capacidades. Fue entonces cuando un profesional del propio hospital lo derivó a St. Damien, el único lugar donde podía recibir tratamiento especializado.
¿QUIERES SABER SOBRE EL HOSPITAL PEDIÁTRICO ST. DAMIEN EN HAITÍ? >
Un Diagnóstico que Cambia la Vida
En el Hospital St. Damien, David recibió finalmente una evaluación integral. La doctora Yvania Alfonso, oncóloga pediátrica con 14 años de experiencia en el hospital, confirmó lo que nadie había sabido detectar: “David sufre un teratoma inmaduro en estadio 4. El diagnóstico era claro, pero había llegado demasiado tarde.”
Este tipo de cáncer, cuando no se trata adecuadamente y a tiempo, puede progresar con rapidez. El mal manejo inicial y las complicaciones producidas por el “tratamiento” tradicional habían acelerado el avance de la enfermedad.
Cuando ingresó en St. Damien, David estaba tan debilitado que no podía ni caminar, ni comer, ni siquiera sonreír. Solo se movía a cuatro patas para evitar el dolor. Sus padres estaban desesperados.
La Transformación Gracias al Hospital St. Damien
El equipo del St. Damien puso en marcha un tratamiento multidisciplinario: oncología pediátrica, nutrición, cuidados especializados y seguimiento continuo.
Aunque David había sido sometido previamente a una colostomía en el hospital público, en St. Damien recibieron el apoyo y los recursos necesarios para iniciar la terapia adecuada para su cáncer. El cambio fue radical.
“Todo ha cambiado. Mi hijo ya no sufre, ha ganado peso, come, juega. Está activo y feliz. No existe mejor hospital que el St. Damien.” — Georges, padre de David
Hoy, David sigue su tratamiento con buen pronóstico, gracias al único lugar del país capaz de ofrecerle una oportunidad real.
¿Qué Habría Ocurrido Sin el Hospital St. Damien?
La respuesta es dolorosa y clara: David Paul habría muerto.
Su padre lo expresa sin rodeos: “Sin St. Damien, mi hijo estaría muerto. Le pido a Dios que bendiga a todo el personal del hospital. Solo me arrepiento de no haberlo traído antes.”
En un país sin políticas públicas para el cáncer y sin más centros especializados, miles de niños dependen exclusivamente del esfuerzo de St. Damien y del apoyo de personas y organizaciones que hacen posible su funcionamiento.
Un mensaje en el Día Mundial del Cáncer Infantil
En este día de sensibilización global, la historia de David Paul nos recuerda que:
- El diagnóstico temprano salva vidas.
- El acceso a atención especializada es un derecho, no un privilegio.
- En Haití, St. Damien es la única esperanza para los niños con cáncer.
La vida de David Paul es una prueba de que cuando existe acceso a atención médica digna, la esperanza renace. Pero el Hospital St. Damien solo puede seguir salvando vidas si cuenta con apoyo constante. En un país donde un niño con cáncer no tiene otra alternativa, tu ayuda puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.
Por solo 10 euros al mes, menos de lo que cuesta un café por semana, puedes garantizar medicamentos, nutrición y cuidados especializados para que otros niños como David tengan una oportunidad real de vivir.