Palma, 18 de febrero de 2026.
Desde El Salvador nos llegan historias que no caben en una estadística y que sin embargo retratan una realidad que es incómoda. Mujeres que trabajan jornadas de 12 a 19 horas, que padecen dolor crónico que se instala en las muñecas, con mirada cansada y una dignidad que no se rinde y no se resigna. Hoy presentamos el informe Hilos de resistencia, elaborado por FEASIES con el apoyo de ISCOD y financiado por el Gobierno de Baleares, para dar visibilidad a la evidencia y convertir algo que se considera doméstico en una reivindicación política de trabajo decente.
El informe documenta, con evidencia clínica y relatos, la afectación física y emocional del bordado a domicilio. Además de la fatiga visual, las bordadoras a domicilio desarrollan una sobrecarga musculoesquelética mientras realizan jornadas extensas en las que se paga por pieza. Todo ello en ausencia de contrato y de protección básica de la seguridad social.
Lo que muestra el informe
El estudio, realizado con un enfoque feminista interseccional, de derechos humanos y salud ocupacional con perspectiva de género, empleó una metodología cualicuantitativa para analizar las experiencias, condiciones de vida e impactos físicos y emocionales de mujeres bordadoras a domicilio. Con ello, se demuestra que:
- El bordado a domicilio es una cadena de precarización que deja marcas clínicas y emocionales medibles en los cuerpos de las mujeres. Entre ellas, la fatiga ocular y sobrecarga musculoesquelética en el 100% de los casos estudiados; cefaleas, compresiones nerviosas y desgaste articular repetidos.
- La afectación psicosocial es estructural, fruto de la doble o triple jornada, la informalidad y el aislamiento. La tristeza persistente, la ansiedad, el síndrome de burnout no son hechos individuales, sino un común denominador en los casos estudiados.
- La organización sindical para la defensa de sus derechos es clave ya que genera conciencia y conocimiento de los derechos, mejora la capacidad de negociación y crea redes de apoyo para salir de la informalidad.
Del informe se desprenden, entre otras, las siguientes recomendaciones:
- Reconocimiento legal del trabajo de bordado a domicilio como empleo formal y su inclusión en las normativas de salud ocupacional, seguridad social y derechos de las trabajadoras, con enfoque de género y justicia social.
- Garantizar la salud laboral mediante políticas públicas que garanticen cobertura médica, subsidios de enfermedad, programas de bienestar emocional y acceso a servicios básicos para trabajadoras informales, reduciendo las brechas en salud y protección económica.
- Estimular el desarrollo de un sistema de comercio justo que reconozca el valor cultural y económico del bordado manual, garantizando precios dignos, eliminación de intermediarios y la valorización del trabajo artesanal femenino como patrimonio sociolaboral del país.
- Desarrollar Escuelas de Salud Laboral enfocadas en ergonomía básica, pausas activas, nutrición y salud mental, fortaleciendo el liderazgo comunitario y la educación entre pares.
- Implementar programas de intervención psicosocial, fisioterapia comunitaria y atención médica preventiva en coordinación con unidades de salud, universidades y socios cooperantes garantizando seguimiento periódico a mujeres con síntomas de desgaste físico o emocional.
Tras la presentación del informe, se ha inaugurado una exposición de bordados originales en el vestíbulo de la sede de UGT en Palma. Con esta actividad se pretende expresar cómo el hilo y la aguja se pueden convertir en herramientas de memoria, denuncia y expresión colectiva.
La presentación del informe ‘Hilos de resistencia’ ha estado a cargo de Sindicalistas sin Fronteras ISCOD UGT Balears, y se ha contado con la participación de la secretaria general del Sindicato de Mujeres Bordadoras a Domicilio de El Salvador, Isabela Beltrán; de la técnica de género de la Federación de Asociaciones y Sindicatos Independientes de El Salvador, Segovia Roque, y el director de Sindicalistas sin Fronteras ISCOD UGT, Antonio López.
En la presentación, Isela Beltrán declaró que “gracias a este proyecto se ha podido documentar las afectaciones médicas que las compañeras sufrimos a causa del trabajo repetitivo del bordado”. Destacó la relevancia del informe porque “nos ayuda a registrar la realidad que vivimos bajo la explotación laboral y por ello hemos venido a platicarles nuestras condiciones y problemáticas diarias que vivimos en El Salvador”.
Xisca Garí, patrona de ISCOD, recalcó que “desde ISCOD UGT defendemos que la cooperación no es asistencia, sino justicia social”. En este sentido, afirmó que “cuando una mujer bordadora conquista un derecho laboral en El Salvador, avanzamos todas, también aquí en Mallorca”.
Por su parte, Antonio López recordó que “las bordadoras de El Salvador no necesitan compasión, sino que se les garanticen sus derechos. Este informe lo demuestra con datos, con relatos y con evidencia clínica. Por eso seguiremos apostando por una cooperación sindical y feminista que está teniendo impacto positivo que está teniendo en las vidas de miles de mujeres.”
Consulta el informe completo aquí.
Más información: [Abril Iriani Bordas, balearsepts@iscod.org]