¿Qué conflicto emocional se esconde detrás de la hipermetropía? ¿Cómo percibe el peligro una persona que presenta este síntoma?
En este artículo, hecho en colaboración con María Jesús Álvarez, descodificadora biológica y docente del Instituto Ángeles Wolder, descubrirás qué hay detrás de la hipermetropía desde la mirada de la biodescodificación.
Índice
¿Qué es la hipermetropía?
La hipermetropía es un defecto visual que se caracteriza porque el ojo carece de la potencia óptima para ver bien y esto pasa por distintas causas. En la hipermetropía se produce un defecto refractivo del ojo que señala una dificultad para enfocar objetos cercanos, mientras que la visión de lejos suele permanecer clara. Esto ocurre porque el globo ocular es más corto de lo normal, o el sistema de refracción del ojo no tiene suficiente fuerza (dioptrías), de manera que el punto focal se forma detrás de la retina. Como consecuencia, las imágenes cercanas se ven borrosas, mientras que los objetos lejanos se perciben con claridad. Esto provoca que los objetos cercanos no se distinguen bien, especialmente a distancias menores de 30 centímetros, aunque en casos graves también puede afectar la visión lejana. Las imágenes cercanas pierden nitidez porque se necesita una potencia que el ojo no tiene.
A diferencia de la presbicia, que aparece naturalmente con el envejecimiento del cristalino, la hipermetropía puede presentarse tanto en jóvenes como en adultos mayores. En personas mayores de 45 años, la rigidez creciente del cristalino, que pierde elasticidad, puede dificultar la acomodación, aumentando la tendencia a la hipermetropía de cerca. En los jóvenes, en cambio, la hipermetropía suele estar relacionada con la longitud anatómica del globo ocular, el aplanamiento de la córnea o la forma del cristalino desde el nacimiento o la infancia.
En personas jóvenes, de entre 20 y 40 años, la visión de lejos suele ser más o menos clara, pero ya no se “auto-compensa” tan fácilmente como en la infancia. En estas edades, cuando el esfuerzo de acomodación se vuelve más permanente, es frecuente que aparezcan dolores de cabeza, fatiga visual y sensación de cansancio ocular. Por esto, los primeros síntomas de hipermetropía a veces se confunden con presbicia precoz, el proceso natural de envejecimiento del cristalino que reduce la capacidad de enfocar objetos cercanos.
A diferencia de la miopía, que suele desarrollarse durante la infancia y adolescencia, aproximadamente el 70 % de la población nace con hipermetropía. Sin embargo, muchos ojos se ajustan naturalmente durante el crecimiento y la visión se normaliza. Las personas cuya hipermetropía persiste son aquellas cuyos ojos no han alcanzado la forma óptima, lo que obliga a un esfuerzo extra de acomodación para enfocar.
Puedes conocer más sobre la biodescodificación de otros síntomas visuales en el artículo Descodificando 6 problemas visuales.
La epidemiología de este síntoma
La hipermetropía es uno de los defectos visuales más comunes en todo el mundo, aunque su prevalencia varía según la edad y la población. Estudios indican que:
- En niños y adolescentes, la hipermetropía leve (entre +0.50 y +2 dioptrías) es frecuente y, en muchos casos, se corrige naturalmente con el crecimiento ocular.
- En adultos jóvenes, la hipermetropía significativa es menos común, pero puede causar fatiga ocular, dolores de cabeza y dificultad para leer durante periodos prolongados.
- En adultos mayores de 45 años, la hipermetropía tiende a aumentar debido a la pérdida de elasticidad del cristalino, que forma parte del proceso normal de envejecimiento ocular conocido como presbicia.
Se estima que entre un 20 y un 25% de la población adulta puede presentar algún grado de hipermetropía, aunque muchos casos leves no se diagnostican hasta que generan molestias funcionales.
Causas de la hipermetropía
Algunas de las causas de la hipermetropía, en términos generales, se dividen en anatómicas, fisiológicas y funcionales:
Causas anatómicas:
- Globo ocular demasiado corto en relación con la capacidad de refracción.
- Cristalino con menor curvatura de lo normal.
- Alteraciones en el aplanamiento de la córnea que disminuyen su poder refractivo.
- Tensión de músculos extrínsecos del ojo que acortan el globo ocular (Bates).
Causas fisiológicas:
- En adultos mayores, el cristalino se vuelve más rígido con la edad. Esto reduce la capacidad de acomodación y puede generar hipermetropía de cerca que la oftalmología oficial llamaría presbicia.
- Disminución de la flexibilidad de los músculos ciliares, responsables de cambiar la forma del cristalino para enfocar objetos a diferentes distancias.
Causas funcionales desde la biodescodificación:
- La hipermetropía puede asociarse con conflictos de visión cercana, como la dificultad o resistencia para “ver lo que ocurre frente a uno mismo”.
- Conflicto por la necesidad de deshacerse de algo visto (olvidarlo) que es muy doloroso o peligroso.
- Conflicto de no querer ver al abusador, maltratador, perpetrador que está cerca y necesidad de ver bien al depredador si está lejos.
- Conflicto de querer ver a los seres queridos y no poder.
- Conflicto de peligro en la distancia. El sentido del síntoma es anticiparse: “A lo lejos se ve al depredador y da tiempo de huir”.
- Miedo a no volver a ver a los seres queridos.
¿Qué consecuencias tiene?
La hipermetropía no tratada puede generar diferentes dificultades visuales y de calidad de vida:
- Visión borrosa de cerca: dificultad para leer letras pequeñas, trabajar en la computadora o realizar tareas de precisión.
- Fatiga ocular y dolores de cabeza: la constante tensión de los músculos ciliares para enfocar objetos cercanos provoca cansancio visual, lagrimeo y dolor frontal.
- Estrés visual: en casos moderados o graves, la hipermetropía puede limitar la capacidad de aprendizaje en niños y reducir la productividad en adultos.
- Complicaciones asociadas: si la tensión ocular es constante, puede aparecer astigmatismo secundario o aumentar la predisposición a la presbicia en la edad adulta.
Dificultades en la vida diaria
Las dificultades relacionadas con la hipermetropía van más allá de la visión borrosa:
- Adaptación funcional: los niños y jóvenes pueden compensar temporalmente el defecto mediante un esfuerzo constante de acomodación, lo que provoca fatiga ocular y dolor de cabeza.
- Confusión con presbicia: muchos adultos confunden la hipermetropía con el envejecimiento ocular normal, lo que retrasa la corrección óptica.
- Limitaciones en actividades cercanas: tareas que requieren enfoque prolongado, como leer, bordar, coser o trabajar en pantallas, pueden resultar especialmente difíciles.
- Impacto emocional: la frustración por no poder leer o ver claramente puede generar ansiedad o sensación de incapacidad temporal, sobre todo en niños en etapa escolar.
Desde la perspectiva de la biología del comportamiento ocular:
- Los músculos ciliares regulan la forma del cristalino para enfocar objetos a diferentes distancias. Cuando estos músculos no logran acomodar correctamente, la imagen se forma detrás de la retina, generando hipermetropía. Son músculos lisos que en fase activa aumentan su contracción.
- La fase de conflicto o activa se caracteriza por tensión sostenida de los músculos ciliares y de los ligamentos zonulares, con el objetivo biológico de mejorar la visión de lejos mientras el organismo enfrenta dificultades de enfoque cercano.
- Durante la fase de curación, la tensión muscular se normaliza y pueden aparecer movimientos involuntarios del cristalino, similares a espasmos, que ayudan a restablecer la visión.
En términos simbólicos o funcionales, la hipermetropía refleja una adaptación del organismo para priorizar la visión de objetos lejanos, lo que puede interpretarse como un mecanismo de alerta o vigilancia frente a situaciones percibidas como inciertas o amenazantes o por el contrario, en la cercanía hay algo que se quiere ver y no se puede o se ha visto una imagen muy dolorosa de la que uno se quiere desprender.
Además de trabajar los conflictos, la hipermetropía se puede compensar (que no corregir) con lentes positivas, ya sea en lente oftálmico (cristales de gafas) o lente de contacto (que van dentro del ojo y apoyan sobre la superficie corneal). Esto se hace para sumar potencia al ojo.
La hipermetropía en consulta: Dos casos reales acompañados con biodescodificación
El caso de Santiago
Santiago tiene 12 años cuando le diagnostican hipermetropía. Antes de esa edad no se habían percatado de que tuviera este síntoma. Acude al óptico después de tener problemas de lectoescritura que se agravan al pasar a la escuela secundaria.
Le pregunto que ocurrió a los 11 años que le hubiera supuesto tensión sobre algo que vio. Tiene claro lo que ocurrió. Con casi 12 años un día volvía del colegio y vio de lejos una furgoneta de la policía que se llevaba a su padre. Recuerda que se esforzó en enfocar la vista para ver si era o no su padre. Luego el padre pasó 4 años en la cárcel y el no quería ir a verle, pero su familia le obligaba a hacerlo.
Su sufrimiento está en ver, no ver, querer desprenderse de imágenes dolorosas y no conseguirlo y en seguir esforzándose por cambiar las imágenes de dolor de su vida.
El ojo es una ventana a la vida que nos cuenta lo que ocurre en el alma.
El caso de Carmen
Carmen es una niña de 7 años que acude a consulta con 3 dioptrías de hipermetropía en ambos ojos.
La niña comenzó con dolores de cabeza frontales, lo que alertó a la madre, y el médico de cabecera la deriva al óptico. Nunca en revisiones anteriores había manifestado ningún tipo de alteración visual hasta ahora.
¿Qué está pasando en la vida de Carmen, qué está viendo o no, para manifestar este síntoma?
Su padre se quedó sin trabajo hace un año, y le ofrecieron la posibilidad de uno nuevo en una ciudad a 300 km de su casa. Lo acepta, pero esto repercute en la relación de pareja y familiar, que se ha ido deteriorando con el tiempo, en este último año. El ambiente es cada vez más difícil, porque hay peleas y discusiones entre el matrimonio, que son presenciadas de manera constante por Carmen, ya sea porque ve a su madre cuando mantiene conversaciones telefónicas, o el fin de semana al mes, que presencialmente está el padre en la casa.
¿Cómo ha vivido Carmen la situación de la ida de su padre, que podemos apreciar a modo de síntoma en sus ojos?
Carmen echa de menos “ver a su padre”, lo siente alejada de sí, su padre que le acompañaba a extraescolares todos los días y a sus partidos de tenis los sábados por la mañana, y ahora no está (necesito ver aquello que está lejos de mí).
Además, Carmen quiere deshacerse de lo visto, sacarlo afuera, cada discusión de su papá con su mamá, pero no puede hacerlo.