Manuel, un joven de 23 años de la isla de Ometepe en Nicaragua, quiere seguir formándose y construir un futuro digno para él y su familia. Pese a su discapacidad motora y a las limitaciones económicas de su hogar, ha demostrado una constancia admirable. Hoy, necesita una tablet para continuar sus estudios técnicos y tener una oportunidad real de convertirse en el profesional que sueña ser. Tu apoyo puede marcar una diferencia inmediata.
En la isla de Ometepe, vive Manuel, un joven de 23 años que ha demostrado que la perseverancia puede abrir caminos incluso en las circunstancias más difíciles.
Su hogar, ubicado en una zona rural de acceso complicado, refleja las limitaciones económicas de su familia: una vivienda mixta, mobiliario básico, suministro irregular de agua y escasa cobertura telefónica.
Aun así, rodeado del cariño de sus padres y hermanos, Manuel ha construido un espacio donde la resiliencia es parte de su rutina diaria.
Desde pequeño convive con una discapacidad motora que afecta su movilidad y su velocidad al escribir. Sin embargo, esto no ha sido un freno para sus ganas de aprender. Durante seis años formó parte del programa Buen Samaritano de NPH Nicaragua, donde recibió terapias, atención médica y apoyo integral.
Allí desarrolló habilidades que hoy le permiten desplazarse de forma autónoma, desenvolverse en su comunidad y avanzar en su formación académica. Su evolución fue tan notable que en enero de 2025 se graduó del programa tras alcanzar todos los objetivos terapéuticos.
El año pasado, Manuel cursó quinto año en el Instituto de Ometepe, donde destacó por su esfuerzo y sus buenos resultados. Ahora forma parte del Programa Universitario de NPH, gracias al cual puede estudiar una carrera técnica en Administración de Empresas.
Sueña con convertirse en un profesional capaz de contribuir al desarrollo de su comunidad y mejorar las condiciones de su familia.
Pero Hoy se Enfrenta a Una Barrera Decisiva
Necesita una tablet u ordenador portátil para poder escribir con mayor autonomía, realizar sus trabajos académicos y continuar sus estudios sin quedar rezagado por su condición física.
Su discapacidad hace que tomar apuntes, redactar tareas o manejar documentos desde un teléfono móvil sea prácticamente imposible. Una herramienta tecnológica adecuada marcaría la diferencia entre avanzar o detener el sueño por el que tanto se esfuerza.
A pesar de la vulnerabilidad económica de su familia, Manuel cuenta con todo su apoyo emocional. Su madre, dedicada principalmente al hogar, y su padre, trabajador en una fábrica de tabaco, sostienen como pueden a sus ocho hijos. Manuel, además, cuida de sus dos hermanos pequeños mientras su madre sale a trabajar. La educación es, para él, no solo un camino personal, sino una oportunidad para contribuir al bienestar de todos.
Este tipo de historias reflejan la importancia de programas como Buen Samaritano, que fortalecen la autonomía de jóvenes con discapacidad, y se alinean con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente los relacionados con el acceso a educación de calidad, la reducción de desigualdades y la salud y bienestar.
Hoy Queremos Pedirte que Formes Parte del Futuro de Manuel
Tu ayuda puede permitirle continuar su formación, desarrollarse como profesional y convertirse en un ejemplo de superación para su comunidad en Ometepe.
Para que Manuel continúe su formación técnica y pueda trabajar con autonomía, es imprescindible contar con una herramienta adecuada. La tablet que necesita tiene un coste de 700€ y será clave para que pueda escribir, realizar tareas, investigar y avanzar en sus estudios sin que su discapacidad limite su esfuerzo.