El mecanizado español reclama dimensión, estabilidad normativa y apuesta tecnológica para garantizar su competitividad - AECIM. Asociación de Empresas del Metal

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La industria del mecanizado ha mostrado hoy cómo se está transformando con la incorporación de nuevas generaciones y la integración de la robótica industrial, durante la jornada “El Futuro del Mecanizado: retos, robótica y nuevas generaciones”, organizada por AECIM. El evento ha reunido a directivos de empresas nacionales e internacionales, así como a especialistas en automatización, y ha subrayado la necesidad de ganar dimensión empresarial, afrontar un marco regulatorio cada vez más exigente, atraer talento cualificado y acelerar la integración de la robótica industrial marcarán el futuro inmediato de una actividad estratégica para la industria española


Moderada por David Llorente, la jornada ha incluido tres mesas redondas en las que los expertos han abordado los retos estructurales de las empresas, la digitalización de los talleres y el impacto del relevo generacional en clientes y profesionales. Directivos de Industrias Balmes, Mecánica Brañosera, Chaparro Agrícola, Quantum Robotics, CERATIZIT Group, Gühring SA y APRIM han compartido experiencias y soluciones para mantener la eficiencia, aumentar la productividad y garantizar la calidad en un entorno industrial cada vez más exigente.
Durante la primera mesa, centrada en los retos reales y las oportunidades del mañana, participaron Marola Balmes Góngora, CEO de Industrias Balmes; Jesús Mediavilla, CEO de Mecánica Brañosera; y Carlos Chaparro, director de Producción de Chaparro Agrícola. Marola Balmes trasladó un mensaje claro y es que el principal reto estructural para las empresas industriales es crecer en volumen para poder sostener su competitividad en un entorno cada vez más complejo, porque o creces o desapareces. La presión regulatoria, especialmente intensa a partir de determinados umbrales de plantilla, el incremento de costes laborales y energéticos, así como la creciente complejidad normativa, están condicionando la capacidad de inversión y expansión de las pymes industriales.


Los ponentes coincidieron en señalar que la normativa actual no siempre distingue adecuadamente entre grandes corporaciones y pequeñas y medianas empresas industriales, lo que genera una carga administrativa y económica desproporcionada para estructuras empresariales más ajustadas. A ello se suma la dificultad creciente para incorporar profesionales cualificados en producción, un factor que incide directamente en la planificación, la productividad y la capacidad de asumir nuevos proyectos.


Jesus Mediavilla expuso que la tecnología es fundamental y en automatización, menos en un país donde cada día es más complejo conseguir personal, donde hay manipulación manual, en lugar de más personas, tenemos que crecer con más automatización. Una persona motivada y la actitud de la persona es lo que consigue que las piezas salgan bien y la producción sea mejor que la exigida.

Las empresas participantes expusieron cómo la delegación efectiva en mandos intermedios está permitiendo mejorar la amortización de las inversiones realizadas en maquinaria avanzada y sistemas de producción.
La segunda mesa redonda abordó la robótica industrial desde una perspectiva práctica y estratégica. Participaron Marina Ayala, Sales Manager de Quantum Robotics, y nuevamente Carlos Chaparro, aportando la visión de empresa fabricante. El debate dejó patente que la automatización ya no puede considerarse una mejora opcional, sino un elemento estructural de competitividad. En un contexto donde el acceso a personal cualificado es cada vez más limitado y los costes operativos aumentan, la integración de soluciones robóticas permite incrementar la productividad, reducir tiempos improductivos y mejorar la estabilidad de los procesos.
Carlos Chaparro indicó que en el momento que le coges el truco a la automatización, tienes que cambiar la estructura organizativa de la empresa, entonces lo que buscamos es tener maquinas multitareas, automatización y cojamos el valor de la persona para que esté pendiente de la calidad y hacer mejoras continuas, porque, aunque automaticemos, siempre es necesario tener alguien en planta.

La tercera mesa puso el foco en la evolución del cliente industrial y el desafío generacional. En ella intervinieron Guillermo Núñez, representante de CERATIZIT Group; Óscar Martín, de GUHRING SA; y Guillermo Sanz, de APRIM. El consenso fue que los estándares son cada vez más exigentes y la toma de decisiones está experimentando un relevo generacional que introduce nuevos criterios, mayor digitalización y mayor demanda de transparencia técnica.

Oscar expuso que hay un cambio generacional claro, no solo lo sufrimos en ventas, este cambio lo que acompaña es un cambio en la toma de decisiones desde la lógica, antes se mira mucho mas el dato, antes era desestructurada y ahora se habla de algo mas global, un proyecto y el comprador más joven busca una herramienta y que le demuestres el impacto real a través de datos y números en su proceso productivo en cualquier tipo de cambio.

El sector reconoció que uno de los grandes desafíos es comunicar mejor su realidad tecnológica para atraer talento joven. El mecanizado moderno es ingeniería aplicada, innovación constante y tecnología de alto valor añadido, pero todavía arrastra una percepción social desactualizada que dificulta la incorporación de nuevas generaciones.

La clausura ha sido presidida por Jaime Martínez Muñoz, director general de Economía e Industria, que ha destacado que eventos como éste refuerzan el papel referente del mecanizado de precisión y que han demostrado cómo la colaboración entre empresas, formación de talento y adopción tecnológica han comenzado a definir un nuevo estándar para la industria nacional

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