La primera semana de este mes de marzo de 2026 se jubiló en Oviedo María Montaña Sánchez-Arévalo como Letrada de la Administración de justicia, y lo hizo prestando servicios en su último destino que fue la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, tras una larga y prolífica carrera profesional en el Cuerpo Superior Jurídico de Secretarios judiciales en el que ingresó en 1979 y, también, tras 46 años colegiada en nuestra asociación.
Es difícil resumir una carrera tan larga, y una vida profesional tan rica como la de Montaña. De origen extremeño vivió, por traslados laborales de su padre, unos años en Oviedo y después en Zaragoza, donde cursó la carrera de Derecho. Tras una breve incursión en el sector privado, enseguida se dio cuenta de que, a finales de los años setenta, una mujer solo podía encontrar la verdadera igualdad laboral optando a un puesto en la Administración pública y, con esfuerzo, preparó nuestra oposición, que aprobó en 1979. Su primer destino fue Lérida, llegando a un juzgado donde el juez, el fiscal y todos los funcionarios eran hombres lo que no supuso ningún problema, como ella esperaba. De allí a Aranjuez, Gijón y Oviedo, siempre buscando conciliar y pasando alguna etapa difícil en solitario mientras trabajaba e iban naciendo sus hijos.
En Oviedo estuvo muchos años en un juzgado mixto del que recuerda, en especial, las guardias y, sobre todo, las entradas y registros en unos años en los que la droga destruyó tantas vidas jóvenes, lo que le ponía en contacto con una realidad que le ha marcado mucho. Aunque le gusta el penal, en el año 2001 se trasladó a un juzgado de familia, donde se formó específicamente para dar un trato cercano y especial a los niños que, en aquellos años, pasaron por allí. Piedad, la Magistrada, y Montaña, como Letrada de la Administración de Justicia, trabajaron mucho y se convirtieron en un referente, colaborando estrechamente para que la Ley de Mediación Familiar del Principado de Asturias de 2007 viera la luz. Después pasó a la Sala de lo Contencioso-administrativo, en la que se ha jubilado, pero siempre presente y actualizada. Así, en 2010 fue uno los miembros del primer grupo de Secretarios judiciales que entraron a formar parte de RESEJ.
Montaña se define, en lo nuestro, como una firme defensora de la fe pública judicial por lo que supone como garantía de los derechos de los ciudadanos.
Como compañera y colegiada siempre la hemos visto acercarse a todo recién llegado a la provincia, y participar en cuanta comida, homenaje o protesta se trajese entre manos el Colegio. Encomiable fue su entusiasmo y ánimo a todos, en actos y grupos de mensajes, durante la huelga de 2023.
Con ese recorrido profesional, y una amplia implicación personal en la vida social y cultural de Oviedo, no es de extrañar que el Club Rotario de la ciudad decidiese distinguirla con el Premio Mujer Trabajadora 2026, en reconocimiento a su trayectoria jurídica como Letradade la Administración de justicia.
Montaña se jubila, pero no se va, se quedará en el Colegio como hacen otros, pendiente de los nuestros, aunque ahora serán otros sectores los que se aprovechen más de su constante actividad y alegría.
Te deseamos que disfrutes mucho en tu nueva etapa, Montaña.