- El jueves 5 de marzo de 2026, Israel dictó una orden de evacuación de la zona sur de Beirut, lo que suscita serias preocupaciones desde la perspectiva del derecho internacional humanitario. La medida afecta directamente a cerca de 700 000 personas, a las que se suman las víctimas de los desplazamientos que se han producido en los días anteriores a lo largo de la frontera entre el Líbano e Israel.
- Ese mismo día, Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas de Israel, anunció que Dahie (la zona del sur de Beirut) "pronto se parecerá a Jan Yunis", lo que pone de manifiesto la intención de devastación comparable a la registrada en la Franja de Gaza.
- La Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) y su organización miembro en el Líbano, el Centre libanais des droits humains (CLDH), instan a terceros países a reaccionar con firmeza, en particular a las naciones europeas, ante la inminencia de una nueva masacre anunciada.
París, Beirut, 6 de marzo de 2026. El caos azota Beirut después de que Israel haya dictado unilateralmente una orden de evacuación de todos los barrios situados al sur de la ciudad. Esta orden de evacuación dictada por Israel ha provocado un desplazamiento masivo de civiles y afecta a más de 700 000 personas. En estos momentos, las vías de comunicación de la capital libanesa se encuentran paralizadas por este éxodo.
La orden de evacuación se comunicó públicamente a través de la cuenta de la portavoz en árabe del ejército israelí, la teniente coronel Ella Waweya. En el documento se insta a la población de la zona sur de Beirut a abandonar sus hogares para "salvar la vida", sin indicar una fecha de regreso ni proporcionar más información. Durante la noche, se escucharon fuertes bombardeos israelíes en Dahie.
"Las familias huyen en masa en auto hacia zonas que se consideran más seguras y quienes no disponen de vehículo se marchan caminando, en un ambiente de pánico. En los suburbios, se han producido disparos para avisar a la población y empujar a sus habitantes a abandonar el lugar, aunque algunas personas simplemente no pueden irse", afirma Wadih Alasmar, presidente del Centro Libanés de Derechos Humanos (CLDH). "Esta escalada tiene lugar en un momento en que el país ya se encuentra exangüe y decenas de miles de personas están en el exilio debido a los bombardeos y la invasión del sur del Líbano por parte de Israel. La situación es insostenible".
El derecho internacional humanitario prohíbe el desplazamiento forzoso de civiles en los conflictos armados, salvo cuando sea necesario para proteger la seguridad de las personas civiles afectadas o por razones militares imperiosas. Sin embargo, estas excepciones están muy limitadas. El desplazamiento debe ser temporal y la población civil debe poder regresar a sus hogares una vez que hayan finalizado las hostilidades. Además, es necesario avisar a la población con el tiempo suficiente para que pueda evacuar la zona. A efectos del derecho internacional humanitario, la población que permanece en el lugar no pierde su condición de civil y no puede ser objeto de ataques simplemente por no haber abandonado el lugar. Israel ha demostrado sistemáticamente que incumple estas condiciones, ignora la distinción entre combatientes y civiles y utiliza sus órdenes de evacuación como medidas permanentes de desplazamiento de la población.
Esta orden de evacuación y la consiguiente invasión terrestre del sur del Líbano forman parte de una campaña de bombardeos y de invasión injustificada llevada a cabo por Israel en el Líbano, que carece de cualquier objetivo militar verosímil y suscita serias preocupaciones desde la perspectiva del derecho internacional humanitario. Desde el lunes 2 de marzo, el balance humano asciende a al menos 123 personas muertas y 683 heridas.
"Esta orden de evacuación es absolutamente escandalosa. Después de lanzar una invasión terrestre con el pretexto de su guerra con Irán y Hezbolá, Israel comienza a aplicar en Beirut el mismo ’modus operandi’ que utilizó en su ofensiva en Gaza, con órdenes de evacuación masiva", declara Alexis Deswaef, presidente de la FIDH. "Al igual que en Gaza, las autoridades israelíes muestran un absoluto desprecio por el derecho internacional humanitario. Esta nueva catástrofe es posible gracias a la total impunidad con la que han actuado durante los últimos tres años. Francia, que se precia de mantener una relación privilegiada con el Líbano, no puede permanecer impasible cuando presencia el asedio de la capital de este país y la amenaza de su destrucción".
Mientras Estados Unidos e Israel continúan su guerra contra Irán, que cada día parece estar más fuera de todo control, Israel amplía su campaña de bombardeos y su invasión del Líbano. La FIDH y su organización miembro libanesa exigen un alto el fuego inmediato, la retirada de las tropas israelíes del Líbano y el regreso de la población desplazada. Además, hacen un llamamiento a los países terceros y aliados de Israel para que reaccionen sin demora condenando e impidiendo esta nueva escalada en el Líbano, cuya gravedad no tiene precedentes.