Izertis: 28 años de rentabilidad rumbo a los 500 millones - Asociación Española de Directivos

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La consultora tecnológica liderada por su fundador y presidente Pablo Martín, se consolida como un caso de éxito excepcional en España tras tres décadas de crecimiento ininterrumpido. Con el reciente salto al Mercado Continuo el pasado 4 de julio, la compañía ha dejado de ser una promesa del BME Growth para convertirse en un actor de relevancia institucional, respaldado por gestoras internacionales como Janus Henderson.

De Gijón al Mercado Continuo: 30 años de rentabilidad

Lo que comenzó hace 30 años en una oficina de apenas 20 metros cuadrados en Gijón, financiado con un préstamo del Banco Central Hispano, es hoy una multinacional con 2.600 empleados y presencia en ocho países. El modelo de negocio de Izertis huye de los servicios de bajo valor para centrarse en la capa de mayor valor añadido: ciberseguridad, inteligencia artificial y aplicaciones al core de negocio para grandes cuentas.

La trayectoria financiera de la firma es singular en el sector: 28 años consecutivos de crecimiento sin registrar pérdidas, con una tasa anualizada (CAGR) del 23% histórica, que se ha acelerado hasta el 35% desde 2017. Esta solvencia ha permitido a Martín fijar un objetivo para la próxima década: alcanzar los 500 millones de euros de ingresos y 65 millones de EBITDA en 2030.

El crecimiento inorgánico ha sido el motor de Izertis, con más de 40 adquisiciones realizadas desde 2012. Sin embargo, Martín advierte que la compra de empresas tiene un alto riesgo ya que el éxito no reside solo en el contrato, sino en la compatibilidad cultural. «Si las culturas no son compatibles, no merece la pena intentar la integración», afirma el directivo durante una sesión organizada por AED en Galicia, quien rechaza los procesos de integración rígidos en favor de herramientas personalizadas para cada equipo.

Liderazgo y el desafío de la IA

Frente a la gestión de talento, el presidente de Izertis defiende una visión pragmática: su función como líder no es motivar sino no desmotivarlos y dotarles de recursos. Esta filosofía se extiende a su visión sobre la IA, que define como la mayor herramienta de productividad de la historia, aunque matiza el alarmismo actual. Para el directivo, la IA no destruirá el empleo cualificado de forma inmediata, pero sí establecerá una brecha insalvable entre las empresas que la adopten y las que queden fuera del mercado.

Con un control accionarial del 51% en manos del equipo directivo, Izertis encara su futuro con la intención de profesionalizar aún más su gestión, alejándose del modelo de empresa familiar para priorizar la creación de valor sostenible para sus accionistas. En un mercado que tiende a la concentración, la tecnológica asturiana demuestra que el rigor industrial y la visión a largo plazo siguen siendo la mejor defensa frente a la volatilidad del sector.

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Raúl Lozano