En este artículo presentamos un resumen de los resultados del análisis realizado a partir de los códigos nacionales de los productos localizados a través de la herramienta LUDA en las farmacias españolas durante 2025.
El objetivo es identificar qué grupos terapéuticos han registrado una mayor incidencia de en las boticas españolas, analizar las principales causas que explican esta situación y plantear posibles soluciones que contribuyan a mitigar un problema que afecta a miles de personas.
A lo largo de 2025, el desabastecimiento de medicamentos ha continuado siendo uno de los grandes retos del sector farmacéutico en España, con un impacto directo tanto en los profesionales sanitarios, que deben gestionar la falta de disponibilidad en su práctica diaria, como en los pacientes, cuya continuidad terapéutica puede verse comprometida.
¿Qué son los sistemas fisiológicos del medicamento?
En relación con la herramienta LUDA, se identificó una media trimestral de 5.397 productos con alguna falta en las farmacias de la red. Esta cifra representa un incremento significativo respecto a 2024 cuando el promedio trimestral se situaba en 4.983, lo que supone un incremento del 8%.
Pero, ¿cuáles fueron los medicamentos con mayor incidencia?
En el análisis de los medicamentos localizados a través de LUDA, se detectaron problemas de abastecimiento en los 11 sistemas fisiológicos que la AEMPS utiliza para clasificar los medicamentos comercializados en España. No obstante, tres de estos sistemas concentraron el mayor número de faltas.
Cuando hablamos del sistema fisiológico de un medicamento, nos referimos al conjunto de órganos o estructuras del cuerpo sobre los que actúa principalmente, es decir, el ámbito en el que ejerce su efecto terapéutico. Este enfoque es fundamental para comprender la finalidad de cada fármaco, su impacto en la salud y las posibles interacciones con otros tratamientos.
En este contexto, los medicamentos destinados al sistema nervioso y al sistema alimentario y metabolismo concentraron el mayor porcentaje de faltas, alcanzando cada uno el 19% del total. Estas cifras prácticamente duplican la incidencia registrada por el tercer grupo más afectado, los antiinfecciosos de uso sistémico, que representaron el 10% de las faltas identificadas.
¿Qué son los grupos terapéuticos del medicamento?
El análisis pasa de un enfoque macro centrado en los sistemas fisiológicos a uno más detallado, que se enfoca en los grupos terapéuticos. Estos grupos abarcan una amplia variedad de categorías farmacológicas que nos indica la patología a la que está destinado el uso del fármaco.
En 2025, aunque sobresalen los antidiabéticos, con un 7% de los medicamentos implicados, los antibacterianos de uso sistémico (6%) y antidepresivos (5%). Se destaca que el 82% de los casos corresponde a diversos grupos terapéuticos fuera del “top tres”, lo que supone una variación de 11 puntos porcentuales respecto al año 2024 y pone de manifiesto la amplia dispersión del problema.
Desabastecimiento de medicamentos para la diabetes en España
Los antidiabéticos son medicamentos diseñados principalmente para tratar la diabetes, ya que sirven para regular los niveles de glucosa en sangre.
Existen diversas clases que actúan de diferentes maneras para mejorar la sensibilidad a la insulina o reducir la producción de glucosa.
Los medicamentos para la diabetes que presentan mayor escasez en las farmacias, según los datos recopilados a través de la herramienta LUDA, son los siguientes: Ozempic, que lidera con un 64% de las búsquedas dentro de este grupo terapéutico; seguido de Novorapid y Saxenda, que representan cada uno un 5% del total del grupo.
¿Por qué faltan los medicamentos antidiabéticos?
Aunque la disponibilidad de Ozempic parece haberse ido normalizando, según lo informado por el propio laboratorio, este medicamento se mantuvo como el más afectado en 2025 debido a la inestabilidad que persistía a comienzos de año.
Este problema no es nuevo: la escasez se ha prolongado durante varios años, desde que el medicamento se volvió viral por sus efectos adelgazantes, fuera de su indicación principal para el tratamiento de la diabetes.
Falta de antibacterianos de uso sistémico
Los antibacterianos de uso sistémico son medicamentos empleados para el tratamiento de infecciones bacterianas, actuando a nivel general en el organismo. Estos fármacos resultan esenciales para el abordaje de infecciones agudas y graves, así como para la prevención de complicaciones asociadas a procesos infecciosos.
Este grupo terapéutico incluye diversas clases, como penicilinas, cefalosporinas, macrólidos, quinolonas y aminoglucósidos, entre otras, que actúan mediante distintos mecanismos para inhibir el crecimiento o destruir las bacterias. La selección del antibacteriano adecuado se basa en el tipo de infección, el microorganismo implicado, el perfil de resistencias y las características clínicas del paciente, siendo fundamental un uso adecuado para preservar su eficacia y evitar el desarrollo de resistencias.
En este caso, los medicamentos que han registrado una mayor incidencia de problemas de suministro son Cefixima, que concentra el 13% del total de las búsquedas dentro del grupo, y Furantoína, con el mismo porcentaje (13%).
En tercer lugar, se sitúa Duracef, que representa el 10% de las búsquedas, y Zinnat, con un 7% del total.
¿Por qué no hay antibióticos?
Según los farmacéuticos consultados, en el caso de Cefixima, el principal medicamento del grupo, la escasez se debió a un problema de capacidad de producción que afectó a una de sus presentaciones.
Esta situación se vió agravada por las limitaciones en la sustitución terapéutica, lo que dificultó ofrecer alternativas inmediatas al paciente y aumentó la presión sobre el suministro disponible.
Falta de antidepresivos en la farmacia
Los antidepresivos son medicamentos destinados principalmente al tratamiento de los trastornos del estado de ánimo, como la depresión, así como de otros trastornos mentales, entre ellos los trastornos de ansiedad, el trastorno obsesivo-compulsivo, entre otros. Su objetivo es regular la actividad de determinados neurotransmisores en el sistema nervioso central, contribuyendo a mejorar el estado emocional y la calidad de vida del paciente. La elección del tratamiento depende de factores individuales del paciente, la gravedad del cuadro clínico y la tolerabilidad del fármaco.
El estudio, basado en los datos obtenidos a través de la herramienta LUDA, identifica como medicamentos con mayores dificultades de dispensación inmediata en las farmacias españolas a los siguientes fármacos del grupo: Anafranil, que concentra el 54% de las búsquedas registradas dentro de este grupo; Semonic, con un 15%; Ludiomil, que representa el 5%; y, finalmente, Escitalopram, cuyo porcentaje corresponde al 4% del total.
¿Por qué hay desabastecimiento de medicamentos para la depresión?
Tras consultar con farmacéuticos de la red, estos profesionales señalan que la escasez del principal medicamento del grupo, Anafranil, se debió fundamentalmente a problemas de producción.
Asimismo, apuntan que esta situación pudo verse agravada por el diferencial de precios del medicamento en España en comparación con otros países. Un precio inferior podría reducir el atractivo del mercado nacional, favoreciendo que el suministro se priorice en otros estados.
¿Qué hago si no encuentro mi medicación?
Si estás buscando un medicamento, existe la opción de que preguntes, en tu farmacia habitual, por LUDA. Una solución digital creada para ayudar a los farmacéuticos a encontrar la botica más cercana con el medicamento.
Esta solución está disponible en más de 3.700 boticas españolas y ya ha ayudado a más de 600.000 pacientes a encontrar sus medicamentos desabastecidos.
Si tu farmacéutico aún no está familiarizado con LUDA, te animamos a que le informes sobre esta valiosa herramienta, puesto que con su adhesión a la Red Digital, podrá dar a sus pacientes, incluyéndote, una solución inmediata cuando un medicamento está en falta.
En conclusión, las farmacias españolas continúan viéndose afectadas por el desabastecimiento de medicamentos, especialmente en aquellos destinados al tratamiento de la diabetes, las infecciones bacterianas y la depresión.
En este contexto, LUDA se posiciona como una herramienta clave para mitigar los efectos de esta compleja situación, facilitando la localización de tratamientos disponibles y contribuyendo a garantizar la continuidad terapéutica de los pacientes.
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