El sector renovable reclama cambios sustanciales para blindar la seguridad energética - APPA Renovables

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Madrid, 12 de marzo de 2026.- La Asociación de Empresas de Energías Renovables – APPA Renovables – considera que la actual inestabilidad internacional vuelve a evidenciar la necesidad de reforzar la seguridad energética de España con soluciones autóctonas, competitivas y descarbonizadas. En un contexto marcado por crisis recurrentes en los mercados energéticos internacionales, la Asociación reclama medidas inmediatas para electrificar más demanda, reducir la fiscalidad sobre la electricidad, acelerar el almacenamiento y apostar con mayor ambición por biocarburantes y gases renovables. Para el sector renovable, la respuesta a una crisis mundial no puede seguir dependiendo de combustibles importados: debe construirse con más renovables, más almacenamiento y más energía producida en nuestro país.

“La crisis de la guerra de Irán, como hace cuatro años pasó con la invasión de Ucrania son recurrentes y seguirán golpeando nuestra economía. La solución pasa por blindar con renovables nuestra seguridad energética, pero debemos dar pasos decididos en esa dirección y eliminar las barreras existentes”, ha explicado el Director General de la Asociación, José María González Moya.

Una vulnerabilidad recurrente
La seguridad energética ha dejado de ser un concepto abstracto para convertirse en una prioridad económica, industrial y social. La guerra de Ucrania primero, las tensiones en Oriente Medio después y la inestabilidad recurrente de los mercados internacionales han demostrado que la dependencia de combustibles fósiles importados sigue trasladando volatilidad y sobrecostes a hogares, industrias y empresas.

España ha realizado un esfuerzo muy relevante en el despliegue renovable eléctrico, pero sigue manteniendo una elevada exposición al gas en amplios usos de la economía. En 2025, la demanda eléctrica nacional ascendió a 255,8 TWh, mientras que la demanda convencional de gas natural —destinada a hogares, comercios e industrias— alcanzó 231,8 TWh. Sólo el consumo de gas directo equivale al 90% del consumo eléctrico, una tendencia que debemos revertir si queremos reforzar la seguridad energética, más aún si tenemos en cuenta que el 16,8% de esa electricidad provino de ciclos combinados y el 5,7% de cogeneraciones, más del 20% de la electricidad también depende de las importaciones de gas fósil.

Las renovables están protegiendo al consumidor doméstico e industrial
Frente a esa vulnerabilidad estructural, las energías renovables han vuelto a demostrar en los últimos meses su capacidad para abaratar el sistema y reducir la exposición exterior. Según los datos de OMIE, el precio medio del mercado diario en España fue de 16,41 €/MWh en febrero de 2026, frente a 71,67 €/MWh en enero de 2026 y 108,31 €/MWh en febrero de 2025. Distintas fuentes del sector sitúan este pasado febrero como el febrero más barato registrado y el segundo mes más barato de la serie histórica del mercado mayorista.

Estos datos no responden a una anomalía aislada, sino a una realidad cada vez más visible: cuando el sistema cuenta con abundante generación renovable y recursos gestionables, la electricidad se abarata, gana estabilidad y reduce la exposición al gas fósil. “Las renovables no son sólo una herramienta de descarbonización; son también una política de seguridad energética”, ha explicado José María González Moya, Director General de APPA Renovables.

“España no puede resignarse a gestionar una y otra vez crisis energéticas importadas, que sabemos que son y serán recurrentes. Tenemos recursos renovables, tecnología y tejido empresarial para construir una respuesta propia, más segura y más competitiva. La mejor protección frente a la volatilidad internacional es aprovechar con ambición nuestras fuentes autóctonas”, ha señalado González Moya.

Medidas inmediatas para blindar la seguridad energética
Es prioritario adoptar un paquete de medidas de corto plazo que permita reforzar la competitividad y la resiliencia energética del país. En primer lugar, resulta imprescindible reducir la carga fiscal que soporta la electricidad, eliminando impuestos que penalizan precisamente al vector energético que debe ganar peso en la economía si España quiere depender menos del gas y del petróleo. “No tiene sentido que penalicemos de esta forma la electricidad, contabilizando el 55% renovable y el 20% nuclear, más del 75% de la electricidad es descarbonizada y no depende de importaciones, es un vector fundamental para la seguridad energética”, ha recalcado el Director General de la Asociación.

Junto a ello, la Asociación reclama una fiscalidad favorable para el autoconsumo y señales regulatorias claras que incentiven la electrificación de la demanda térmica e industrial. Electrificar más no es solo una medida climática: es una decisión estratégica para sustituir combustibles importados por energía autóctona.

También es necesario desarrollar con mayor rapidez la regulación que permita a las renovables participar de forma más activa en la gestión del sistema, aportando flexibilidad, capacidad de respuesta y mayor integración con el almacenamiento. En este ámbito, el despliegue de almacenamiento debe convertirse en prioridad, con especial atención al bombeo hidráulico como infraestructura crítica para almacenar energía renovable, gestionar la variabilidad y reforzar la firmeza del sistema.

Hidráulica y bombeo: activos estratégicos para nuestro futuro
APPA Renovables considera igualmente que España no puede permitirse perder capacidad hidráulica gestionable por una visión pasiva al término de las concesiones. En un sistema con creciente penetración renovable, la hidráulica y, especialmente, el bombeo, aportan un valor estratégico que va mucho más allá de la producción: ofrecen almacenamiento, regulación, firmeza y seguridad de suministro.

Por ello, la Asociación defiende que las decisiones sobre concesiones, continuidad de aprovechamientos e impulso de nuevos desarrollos deben incorporar una visión de interés general vinculada a la seguridad energética del país. Prescindir de estos activos en el contexto actual sería incoherente con las necesidades del sistema eléctrico y con la autonomía energética que España debe reforzar.

Mayor ambición con las moléculas renovables: biocarburantes y biogás
La seguridad energética nacional también exige actuar en aquellos sectores en los que la electrificación será más lenta o más compleja. En este ámbito, el sector reclama una mayor ambición con los biocarburantes renovables, esenciales para reducir la dependencia fósil en el transporte, especialmente en los segmentos más difíciles de electrificar a corto plazo.

Del mismo modo, la Asociación pide una apuesta decidida por el biogás y el biometano, como herramientas clave de descarbonización, circularidad y sustitución de importaciones fósiles. En la actualidad, solo el 0,15% del gas consumido en hogares e industria procede de fuentes renovables, una cifra claramente insuficiente para el potencial existente en España. Distintas estimaciones sitúan ese potencial por encima de 40 TWh en 2030, volumen que equivaldría aproximadamente al 17% de la demanda convencional actual de gas.

Impulsar el biometano significa, además, valorizar residuos, generar actividad económica en el territorio y avanzar en economía circular. Para APPA Renovables, esta tecnología reúne tres atributos especialmente valiosos en el momento actual: es renovable, gestionable y autóctona.

Solución nacional a las crisis mundiales
La Asociación, que engloba a todas las tecnologías renovables a nivel nacional, insiste en que España dispone de recursos, tecnología y conocimiento empresarial suficientes para convertir la seguridad energética en una ventaja competitiva. Pero para lograrlo es necesario acompasar la velocidad del despliegue renovable con medidas fiscales, regulatorias e industriales coherentes con ese objetivo.

“No tiene sentido reclamar seguridad energética y, al mismo tiempo, mantener barreras fiscales a la electricidad, avanzar con lentitud en almacenamiento o renunciar al potencial del biogás, el biometano y los biocarburantes. La seguridad energética del país se refuerza con más renovables, no perpetuando y acentuando nuestra dependencia exterior”, ha concluido José María González Moya.

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