LESIONES por movimientos repetitivos: ✔ guía de prevención

Compatibilité
Sauvegarder(0)
partager

Las lesiones por movimientos repetitivos suelen pasar desapercibidas porque se van desarrollando poco a poco con el paso del tiempo. Sus consecuencias pueden ser tan incapacitantes como un accidente laboral. Y puesto que causan miles de bajas cada año, es conveniente tomar medidas destinadas a la prevención. 

¿Cómo se producen las lesiones laborales?

El cuerpo humano está diseñado para moverse, pero no para realizar de forma constante los mismos gestos o movimientos durante horas. Cada vez que se ejecuta una acción, como teclear, cortar, levantar, girar o montar una pieza, los músculos, tendones y articulaciones se activan de manera repetitiva. Si ese movimiento se repite sin descanso y con una postura forzada, los tejidos comienzan a desgastarse. 

Al principio, el daño es mínimo, pero con la repetición de cada día, empieza a aparecer inflamación, rigidez y dolor. Por tanto, a diferencia de los accidentes en los que se produce un golpe o una lesión repentina, en este caso, el desgaste es progresivo. La musculatura pierde capacidad de recuperación, los tendones se inflaman y los nervios pueden comprimirse. 

Una vez que los primeros síntomas aparecen, como hormigueo, debilidad o sensación de entumecimiento, la lesión ya suele estar avanzada. En la mayoría de los casos, la solución es el reposo prolongado y la interrupción del movimiento continuo responsable del dolor. Si la lesión es grave, podría incluso requerirse cirugía. 

Principales causas de las lesiones

Las causas de las lesiones por movimientos repetitivos son múltiples. Por ejemplo, un diseño incorrecto de los puestos de trabajo, herramientas que no son ergonómicas, un ritmo de producción muy alto, ausencia de pausas o falta de rotación de tareas. También pueden influir factores individuales, como la edad, la condición física o el estrés. 

La normativa española en materia de prevención de riesgos laborales obliga a evaluar todos estos elementos para evitar que el entorno de trabajo se convierta en una fuente constante de microtraumatismos. No obstante, la formación es clave, para que la persona trabajadora sepa cómo adaptar su postura o identificar las primeras señales de fatiga muscular.

Lesiones por movimientos repetitivos: un problema común

Las lesiones por movimientos repetitivos afectan a diferentes perfiles. En las fábricas, puede tratarse de un mismo gesto que se realiza con una herramienta manual y que se repite cientos de veces al día. En una oficina, el movimiento sería el de las muñecas y los dedos durante ocho horas frente al ordenador. En ambos casos, la repetición constante genera sobrecarga en músculos y tendones, que no están diseñados para ese nivel de exigencia.

Las lesiones por esfuerzo repetitivo más frecuentes son la tendinitis, el síndrome del túnel carpiano, la epicondilitis, la bursitis o los trastornos de cuello y hombros. También aparecen lesiones lumbares o de cadera cuando se mantienen posturas forzadas durante demasiado tiempo. Todas ellas pueden derivar en problemas crónicos que limitan la movilidad y reducen la capacidad para trabajar.

Las lesiones musculoesqueléticas son uno de los principales motivos de baja laboral en España. Suponen desgaste emocional para quien las sufre, además de las consecuencias físicas. Para la empresa, hay una repercusión en la productividad, las sustituciones, indemnizaciones y pérdida de talento. 

Sin embargo, estas lesiones se pueden prevenir si se evalúa la ergonomía, se equilibra la organización del trabajo y se aplican medidas de prevención activas que reduzcan la incidencia. 

Cómo implementar la prevención de riesgos laborales

La prevención empieza por analizar los riesgos que cada puesto de trabajo puede acarrear. Cada tarea tiene sus propios movimientos repetitivos, posturas forzadas o manipulación excesiva de cargas. 

A partir de ahí, será necesario rediseñar los procesos, introducir pausas breves, pero frecuentes; fomentar la rotación de tareas y proporcionar herramientas ergonómicas que se adapten a cada persona. También es conveniente que se realicen estiramientos o ejercicios de movilidad dentro de la jornada laboral, para mejorar la circulación y reducir la fatiga muscular. Sin embargo, el conocimiento sobre estas prácticas viene de la formación continua y la comunicación entre la plantilla y las personas responsables de la prevención. 

En Empatif, ofrecemos servicios integrales de prevención de riesgos laborales que ayudan a las empresas a proteger la salud de su plantilla. Nuestro equipo multidisciplinar realiza evaluaciones ergonómicas personalizadas, diseña planes específicos de actuación, imparte formaciones y realiza un seguimiento continuo para detectar a tiempo los posibles riesgos derivados de los movimientos repetitivos. 

Si además de cumplir con la legislación vigente, quieres promover en tu empresa un entorno laboral más saludables, sostenible y productivo, invierte en prevención. Lejos de ser un lujo, es la mejor apuesta para cuidar de las personas y del futuro de una empresa.

Coordonnées
Empatif