Las cinco condiciones para escalar la IA en finanzas

Compatibilité
Sauvegarder(0)
partager
  • Muchas organizaciones ya cuentan con las herramientas y las  habilidades necesarias para ello o tienen presupuestos asignados;  sin embargo, carecen de reglas claras para garantizar un uso  seguro (22%) o de una base de datos sólida capaz de soportar análisis basados en IA (39%) 

A medida que la inteligencia artificial gana presencia en  los departamentos financieros, muchas organizaciones exploran cómo integrarla en un  mayor número de operaciones. Sin embargo, escalar esta tecnología en los procesos  financieros clave sigue siendo un desafío incluso para las empresas más avanzadas.  De hecho, tres de cada cuatro organizaciones (74%) que se consideran líderes en  IA aún carecen de la gobernanza y la infraestructura necesarias para hacerlo con  garantías.  

Así lo indica el estudio que Payhawk ha realizado en colaboración con IResearch: ‘CFO AI Readiness Report’.  Basado en una encuesta a 1.520 responsables de finanzas y líderes empresariales de  compañías de distintos sectores, tamaños y regiones, el informe examina las  condiciones que determinan si las organizaciones están preparadas para escalar  la IA dentro de los procesos financieros y convertir su uso en una capacidad  operativa real.  

Para los equipos de finanzas, la diferencia entre experimentar con inteligencia artificial  y aplicarla a procesos críticos es determinante. La IA solo cobra verdadero sentido  cuando se integra en funciones con altos niveles de responsabilidad y control, como el  cierre contable, los controles internos, las aprobaciones, la gestión de excepciones, las  trazas de auditoría o la gobernanza del gasto”, explica Laura Gámiz, directora de  Payhawk en España. 

En muchas organizaciones, la inteligencia artificial puede probarse con relativa facilidad  a través de pilotos o pruebas de concepto. Sin embargo, en el ámbito financiero escalar  estas iniciativas exige algo más que experimentar con la tecnología. Cuando la IA  empieza a intervenir en tareas sujetas a controles, auditorías o supervisiones, su  despliegue depende de que exista una base operativa capaz de sostener un uso  consistente y trazable.

En este contexto, el estudio identifica cinco condiciones que determinan si la IA  puede pasar de la adopción inicial a un uso plenamente operativo dentro de los  procesos financieros. Entre ellas figuran la existencia de mecanismos para la  ejecución de estas iniciativas dentro de la organización, marcos básicos de  gobernanza que definan cómo y cuándo puede usarse la tecnología, equipos con las  competencias y herramientas adecuadas, presupuestos específicos para impulsar  los proyectos y una base de datos capaz de respaldar análisis basados en IA.  

Para el informe de Payhawk, los “líderes en IA” son aquellas empresas que se  autoevalúan con un nivel de madurez alto en esta tecnología (entre 7 y 10). Incluso  dentro de este grupo, el grado de preparación es desigual: solo el 26% dispone de las  cinco condiciones necesarias para escalar la IA en finanzas. En otras palabras, el  74% carecen de al menos uno de los pilares necesarios para hacerlo de forma segura.  

La brecha entre capacidades y gobernanza 

Tal como indica el estudio, muchas de las compañías avanzadas ya han desarrollado  capacidades y recursos para impulsar estas iniciativas. El 78% afirman contar con  competencias y herramientas relacionadas con esta tecnología, el 69% disponen  de presupuestos comprometidos para sus proyectos de IA y el 64% han implementado  medidas para desplegarla dentro de la organización.  

El problema es que estos avances no siempre vienen acompañados de marcos claros  de gobernanza ni de una base de datos lo suficientemente sólida. En este sentido, un  tercio de los “líderes en IA” reconocen que, aunque disponen de las competencias  necesarias, aún no cuentan con reglas mínimas que garanticen un uso seguro de la  tecnología.  

Además, dos de cada cinco no creen que sus datos puedan respaldar eficazmente  análisis basados en IA y un 22% no han definido normas básicas que permitan escalar el uso de esta tecnología de forma consistente, pese a que ya han puesto en marcha  medidas relacionadas.  

Hay empresas preparadas, pero siguen siendo minoría 

Aunque algunas organizaciones ya cuentan con las condiciones necesarias para escalar  la inteligencia artificial en finanzas, este nivel de preparación sigue siendo  minoritario incluso entre las compañías más avanzadas

Muchas empresas disponen de inversión en IA y de una clara intención de desarrollar  marcos de gobernanza, pero la escalabilidad suele frenarse por la ausencia de  reglas mínimas claras o por la dificultad de vincular de forma fiable los resultados  generados por estos sistemas con datos financieros de confianza.  

En pocas palabras, en muchos equipos la ejecución avanza más rápido que la definición  de marcos de gobernanza (deuda de reglas) y en otros el despliegue progresa, pero no  cuenta con una base de datos suficientemente fiable (deuda de datos).  

Las competencias y la experimentación con IA ya existen en muchas organizaciones.  Pero el verdadero reto está en contar con la base operativa, las reglas mínimas y los  datos necesarios para que esta tecnología pueda escalar dentro de los procesos  financieros”, concluye Gámiz.

Coordonnées
Directivos y Gerentes