Plena inclusión España explica
que las personas con síndrome de Down
viven más años que antes
gracias a mejoras en sanidad, educación y apoyos.
Lo hace en el Día Mundial
del Síndrome de Down
que se celebra el 21 de marzo.
El envejecimiento empieza alrededor de los 45 años.
La esperanza de vida sigue siendo menor
que la de otras personas
con discapacidad intelectual y del desarrollo.
Al envejecer, necesitan más apoyos por:
- Riesgo alto de Alzheimer
- Problemas de salud mental
- Problemas en músculos y huesos
Plena inclusión dice
que es importante unir conocimientos
sobre discapacidad, envejecimiento y cerebro
para entender mejor sus necesidades.
En España viven más de 35 mil personas
con síndrome de Down.
Apoyo a las familias
Las familias necesitan formación,
información y apoyo emocional
para acompañar este proceso.
Muchas familias viven el envejecimiento
de sus familiares en soledad.
Esto se puede evitar
si reciben los apoyos necesarios.
Hay familias
que viven solas
y con mucho dolor
el envejecimiento
de sus familiares
con síndrome de Down.
Estas experiencias
se pueden evitar
si las familias reciben
el apoyo
y el acompañamiento
que necesitan.
Esto lo explica
Juan Carlos Sánchez.
Juan Carlos es padre
de una persona
con síndrome de Down.
También es secretario
de la Junta Directiva
de Plena inclusión España.
Centros, profesionales e investigación
Plena inclusión quiere mejorar
sus centros y sus servicios.
También quiere formar a profesionales
para acompañar bien las últimas etapas de la vida.
Además, pide seguir investigando
las enfermedades del cerebro
para retrasarlas y reducir sus efectos.
Proyectos actuales
- Ocupación
Proyecto para adaptar centros ocupacionales
a personas mayores de 45 años. - Empleo
Proyecto para crear nuevos servicios
para personas en envejecimiento o jubilación. - Final de la vida
Grupo de 56 asociaciones
que comparten formación
sobre acompañamiento al final de la vida.
Dignidad y trato humano
Plena inclusión destaca
que el cariño, la cercanía
y el respeto a la historia de cada persona
son claves para envejecer y morir con dignidad.
Pide más recursos
para ofrecer estos apoyos
en todas las comunidades.
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Con motivo del Día Mundial del Síndrome de Down, Plena inclusión España quiere recordar el complejo proceso de envejecimiento de estas personas, cuya esperanza de vida sigue siendo menor que la de otras con discapacidad intelectual y del desarrollo. Aunque en este ámbito se considera que los procesos de envejecimiento comienzan alrededor de los 45 años, los avances científicos, sanitarios, educativos y de protección social han permitido que las vidas de estas personas sean más longevas y con mayor calidad de vida.
Mañana, 21 de marzo, Día Mundial del Síndrome de Down, Plena inclusión celebra este progreso, pero recuerda la importancia de seguir fortaleciendo sistemas de apoyo personalizados y en comunidad que promuevan un envejecimiento activo y con un programa de acompañamiento que detecte de manera precoz los signos de envejecimiento. Ante los procesos de envejecimiento acelerados con una aparición de la enfermedad de Alzheimer mucho más alta que en la población general, problemas metabólicos, de salud metal y musculoesqueléticos se valora muy necesario un programa integral que afronte esta mayor vulnerabilidad. La organización subraya la necesidad de combinar el conocimiento sobre discapacidad, con los avances gerontológicos y la neurociencia para generar una visión 360 de las necesidades de la persona en un momento crítico de transición a la vejez, que de forma general provoca procesos de deterioro acelerado, afectando a múltiples áreas de la vida de estas personas que en España ya son más de 35.000.
Es de vital importancia el apoyo a la persona, pero también al grupo familiar que necesita de formación, información y acompañamiento emocional para tener las mejores herramientas para afrontar este momento vital. Disponer de cuidados adecuados a cada momento y poder intensificar los mismos cuando son precisos es la mejor manera de facilitar una vivencia adecuada y acompañada de las fases finales de la vida. ¨Hay familias que viven, en soledad y con gran dolor, el envejecimiento de sus familiares. Todo ello cuando podrían evitarse estas experiencias traumáticas si contaran con el apoyo y acompañamiento necesario” manifiesta Juan Carlos Sánchez, secretario de la Junta Directiva de Plena inclusión España y padre de una persona con síndrome de Down.
Para garantizar una atención adecuada, la confederación estatal apuesta por transformar sus centros y servicios donde presta apoyos, además de ofrecer formación específica a sus profesionales para que puedan acompañar de manera respetuosa y personalizada las etapas finales de la vida de cada persona. Además, valora clave seguir investigando para conocer mejor los procesos neurológicos y las vías intervención para retrasar y paliar estas enfermedades neurodegenerativas.
En esta línea, Plena inclusión impulsa el proyecto ‘Mayores en Acción’, a través del cual trabaja junto a más de 150 entidades del movimiento asociativo para adaptar espacios, mejorar prácticas y personalizar apoyos teniendo en cuenta que las personas vivan más y mejor, y que requieren servicios adaptados a sus necesidades y evolución.
PROYECTOS EN MARCHA
Plena inclusión está desarrollando diversas líneas de trabajo centradas en los apoyos y cuidados a personas mayores con discapacidad intelectual y del desarrollo:
• Ocupación: El pilotaje ‘De la ocupación a la transformación’ acompaña a más de 50 entidades en la adaptación de centros ocupacionales, especialmente orientada a personas mayores de 45 años.
• Empleo: El proyecto de envejecimiento laboral trabaja ya con más de 40 entidades para diseñar nuevos servicios profesionales ajustados a las necesidades de las personas que están en procesos de envejecimiento y jubilación.
• Final de la vida: La Comunidad de Aprendizaje ‘Apoyos al Final de la Vida’ reúne a 56 asociaciones de Plena inclusión para compartir formación y reflexión sobre el acompañamiento en las etapas finales de la vida.
Plena inclusión destaca que el calor humano, la cercanía y el respeto a la historia de cada persona son esenciales para asegurar que puedan envejecer y morir con dignidad. “Es un proceso natural que debemos preparar y acompañar”, señalan desde la organización. Se precisan recursos económicos y humanos para hacer efectivos estos apoyos y cuidados para todas las personas en todos los territorios.