El sector de los cuidados en España tiene un marcado rostro femenino. Tal y como recoge el reportaje “En clave femenina” publicado en Balance Sociosanitario, alrededor del 85 % de las personas profesionales que trabajan en este ámbito son mujeres. Sin embargo, este peso no siempre se refleja en los espacios de decisión.
Hoy, esta realidad está cambiando. Cada vez más mujeres lideran organizaciones, impulsan la innovación y contribuyen a transformar el modelo de cuidados hacia uno más humano, profesionalizado y sostenible.
En este contexto, la voz de Elena Sampedro, Directora General de ASISPA, aporta una mirada especialmente relevante. Desde su experiencia, el liderazgo en los cuidados no solo requiere conocimiento técnico, sino también una comprensión profunda del ecosistema social y humano en el que se desarrolla.
Elena Sampedro destaca que las mujeres han sido históricamente el pilar del sistema de cuidados, lo que ha permitido desarrollar una visión estratégica centrada en el bienestar de las personas. Una forma de liderar que integra la sostenibilidad, la calidad del servicio y la innovación social, siempre con la persona en el centro.
Liderar los cuidados desde la experiencia y el compromiso
Pero este liderazgo también plantea retos importantes. Uno de los principales es avanzar desde la presencia hacía una influencia real en la toma de decisiones. Es decir, garantizar que el talento y la experiencia de tantas profesionales se traduzcan en mayor capacidad de transformación dentro del sector.
Desde ASISPA compartimos esta visión. Trabajamos cada día para fortalecer un modelo de atención centrado en la persona, impulsando la profesionalización, la innovación y el reconocimiento del valor social de los cuidados.
Además, bajo el liderazgo de Elena Sampedro, nuestra organización ha ampliado su impacto social, desarrollando nuevos programas dirigidos a personas en situación de vulnerabilidad y consolidando servicios clave como la ayuda a domicilio o la teleasistencia. Todo ello con un objetivo claro: responder a las necesidades reales de las personas y contribuir al bienestar de la sociedad.
El futuro de los cuidados, como señala el artículo, se escribe en femenino. Pero, sobre todo, se construye desde el compromiso, el conocimiento y la responsabilidad compartida.