Entre el 3 y 5 de marzo, una delegación de la cooperación riojana viajó hasta Iquitos, en la región de Loreto en Perú, para conocer de primera mano el trabajo que Sindicalistas sin Fronteras ISCOD UGT desarrolla junto con PLADES, nuestro socio local. No fue una visita simbólica, sino un gesto necesario para acercar la mirada a cómo viven, trabajan, y sueñan las mujeres indígenas y las mujeres ribereñas que sostienen con sus manos esta región atravesada por desigualdades sistémicas, pero también por la belleza de su resistencia.
La delegación del Gobierno de La Rioja estuvo integrada por Rodrigo Teijeiro, subdirector general de Cooperación Internacional y Centros en el Exterior, y Ana Belén Sáenz, jefa de Sección de Cooperación (Servicio de Cooperación, Retorno y Centros Riojanos). También participaron Antonio López, director de ISCOD, Jesús Izquierdo, secretario general de UGT La Rioja, Ramiro Vega, coordinador regional de ISCOD para América Latina y el Caribe, y el equipo de la organización socia local, PLADES, representada por su coordinador, Juan Carlos Vargas y la técnica del proyecto en Iquitos, Cecilia Guzmán.
El proyecto, financiado por la cooperación riojana y titulado “Desarrollo inclusivo y sostenible a través de emprendimientos productivos y diálogo social en la región amazónica de Loreto” busca fortalecer las iniciativas para su autonomía económica. Pero también algo más al pretender que estas mujeres y las de Santo Tomás, Pucaurquillo, Marañón y tantas otras orillas, tengan voz, ingresos propios, espacios seguros y una organización comunitaria capaz de negociar con el Estado y con el mercado.
La misión comenzó con un encuentro de trabajo donde se compartieron avances y desafíos del primer año del proyecto. Allí se habló del contexto social y económico de Loreto, un territorio en el que la informalidad es norma y las mujeres sostienen la vida en condiciones durísimas. Pero también se habló de lo que ya está cambiando con asociaciones fortalecidas, talleres de formación, organización comunitaria y emprendimientos que empiezan a caminar con paso firme.
La situación de las comunidades participantes se percibió como una mejora y, por tanto, un avance alcanzado gracias al fortalecimiento de las iniciativas productivas lideradas por las mujeres indígenas y organizaciones comunitarias de la zona.
El 4 de marzo, la delegación se embarcó por el Nanay hasta llegar a Santo Tomás, donde se levantará una maloca diseñada con arquitectura comunitaria para convertirse en un espacio de producción, encuentro y autonomía económica para las mujeres indígenas que viven allí.
Durante la visita, representantes de la asociación de arquitectura comunitaria Espacio Común, encargada del diseño y construcción de la maloca, explicaron el enfoque participativo que se está aplicando en el proceso, basado en la arquitectura comunitaria y en la adaptación a las características culturales y ambientales del territorio. Fueron ellas, las propias asociaciones quienes explican cómo imaginan un futuro con mejores herramientas, con precios justos para sus productos y sin intermediarios que expriman sus esfuerzos.
En esta misma comunidad se realizó un encuentro con organizaciones de mujeres productoras que participan en el proyecto. Junto a la Asociación Waynanu de Santo Tomás, participaron también la Asociación Bora del Buen Vivir de Pucaurquillo y la Asociación de Mujeres Indígenas del Marañón, que compartieron sus experiencias y expectativas en relación con las acciones de fortalecimiento organizativo, capacitación y apoyo al desarrollo de emprendimientos productivos que impulsa la iniciativa.
Posteriormente, la delegación se trasladó a Independencia, otra localidad a orillas del Amazonas. Ahí conocieron emprendimientos turísticos y artesanales que muestran otra cara de Loreto. En esta comunidad el proyecto busca apoyar el fortalecimiento de la asociatividad, la formalización de iniciativas económicas y el desarrollo de procesos de capacitación, con el objetivo de mejorar las oportunidades económicas de las familias locales y promover alternativas sostenibles de generación de ingresos.
La visita concluyó con una serie de reuniones institucionales con autoridades locales, que reconocieron la necesidad urgente de fortalecer la economía familiar, la asociatividad y el diálogo social en un territorio donde los recursos naturales abundan, pero las oportunidades escasean. La primera, con Olmex Aeb Escalante Chota, alcalde del distrito de Punchana, quien compartió la situación social y económica del municipio y destacó la importancia de este tipo de iniciativas para apoyar el desarrollo de las comunidades del territorio. La segunda, con Nair Burga Reátegui, gerenta de Promoción Económica de la Municipalidad Provincial de Maynas, reunión que permitió identificar posibles sinergias entre las acciones del proyecto y los programas impulsados por el gobierno local.
En nuestra opinión, esta misión dejó claro que la cooperación, cuando es sindical y feminista, no viaja a imponer modelos, sino que viaja a acompañar procesos, a escuchar territorios, a aprender de las mujeres que llevan generaciones sosteniendo la vida amazónica.