Importancia del Ajuste en Prótesis Dentales | Laboratorios KIN

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Una prótesis dental que se mueve y genera roce con las mucosas puede causar inflamación, dolor en las encías, llagas e incluso infecciones en la cavidad bucal. Una prótesis se puede desajustar por muchos motivos, sin embargo, ante cualquier síntoma persistente debes acudir a tu dentista para prevenir complicaciones. Recuerda que es importante mantener una buena higiene oral con productos de calidad y específicos para dentaduras removibles, además de seguir algunos consejos básicos. 

Qué pasa si la prótesis no ajusta bien

Las prótesis dentales han de adaptarse bien a las encías y a la forma de la boca, por eso el dentista suele hacer varias pruebas hasta que quede estable. Debe asegurarse de que sea funcional y cómoda, permitiendo hablar y masticar con normalidad. De no hacerlo, la prótesis se acabaría moviendo, causando una serie de problemas bucodentales. 

1. Inflamación en las encías y llagas

Una prótesis dental mal adaptada acaba presionando unas zonas de las encías más que otras, lo que produce incomodidad e inflamación en los tejidos bajo la prótesis. Esta inflamación se conoce como estomatitis subprotésica. Si el problema persiste, los tejidos se vuelven más sensibles: aparece enrojecimiento, textura aterciopelada en el paladar, molestias o ardor en la zona.

Allí donde la dentadura removible roza con frecuencia, suelen aparecer llagas o pequeñas heridas que causan ardor y escozor, incluso pueden llegar a sangrar levemente. Si no se revisa, estas lesiones tardan más en curarse y siguen reapareciendo. 

2. Dificultad para masticar y hablar

Una prótesis dental floja puede desplazarse al morder o masticar, y dificultar la correcta masticación de los alimentos. Esto puede hacer que la persona afectada evite alimentos duros o fibrosos, mastique por un único lado y tenga digestiones más pesadas. Por otra parte, dicho movimiento también dificulta articular ciertos sonidos con claridad, la comunicación se vuelve menos clara y puede causar inseguridad.

Aunque la prótesis dental esté bien ajustada, cabe mencionar que la capacidad de masticar no es igual que con los dientes naturales. Las dentaduras removibles suelen recuperar menos del 20% de la fuerza masticatoria original.

3. Infecciones orales

Las heridas causadas por la prótesis facilitan que bacterias y hongos entren en el organismo, causando infecciones, inflamación persistente y mal aliento. La inflamación está relacionada con infecciones por hongos del género Candida, sobre todo cuando la prótesis dental se lleva puesta muchas horas seguidas o no se retira por la noche. Una prótesis desajustada también favorece la acumulación de placa bacteriana si la higiene oral no es la adecuada.

Razones por las que una dentadura removible puede aflojarse

Hay otras razones por las que la dentadura puede empezar a moverse: reabsorción ósea, desgaste de la prótesis y cambios físicos.

1. Reabsorción ósea

Es importante saber que el hueso de la mandíbula puede reducirse con el tiempo, a este proceso se llama reabsorción ósea, también pueden darse cambios en la forma de las encías. Aunque la prótesis dental quede bien adaptada en un inicio, siempre hay que hacer ajustes pasados unos años.

2. Desgaste de la prótesis

El uso diario causa que los materiales que dan forma a la dentadura removible se desgasten o deformen poco a poco. La prótesis pierde estabilidad y deja de ajustarse bien a las encías, haciendo que el contacto con ciertas zonas de la boca sea irregular.

3. Cambios físicos

Algunos cambios físicos por los que pasa una persona pueden afectar a la forma de su boca, causando que la prótesis dental no encaje igual que antes: pérdida o aumento de peso, el propio envejecimiento y cambios que se puedan dar en la estructura del rostro. 

Cuando es momento de ir al dentista para revisar tu prótesis dental

Cualquiera de los síntomas por prótesis mal ajustadas que hemos mencionado anteriormente son señales de alerta que conviene que revise tu odontólogo: dolor persistente, llagas o heridas que tardan en curarse, complicaciones al masticar, encías inflamadas o irritadas. Por supuesto, los casos más claros son aquellos en los que la prótesis está rota o deformada

Tu dentista puede ayudarte a rebasar la dentadura removible, es decir, adaptarla a la nueva forma de la encía, o sugerir una prótesis nueva si es necesario. En muchos casos, un sencillo ajuste puede eliminar las molestias con la prótesis dental y hacer que sea de nuevo funcional.

Consejos para prevenir problemas con dentadura removible

1. Mantén una buena higiene oral

Cuidar de la higiene oral es de suma importancia para evitar infecciones e irritaciones. Se recomienda limpiar la prótesis tras cada comida usando productos específicos para el cuidado de las prótesis, cepillar las encías, la lengua y el paladar tal como indica tu odontólogo/a.

2. Quítate la prótesis por la noche

Muchos dentistas aconsejan quitar la prótesis dental al dormir para que las encías descansen y se recuperen del roce diario. Esto ayuda a que los tejidos se mantengan sanos, además de prevenir su inflamación y posibles infecciones por acumulación de bacterias.

3. Hazte revisiones periódicas

Aunque no sientas molestias con la prótesis dental ni hayas detectado ninguno de los síntomas del apartado anterior, lo mejor es acudir al dentista una vez al año para que revise la dentadura removible, compruebe la salud de las encías y si ha habido cambios en la mandíbula. 

No hace falta decir que no es nada recomendable intentar arreglar la prótesis dental en casa, ya que puede empeorar el problema. Todos los ajustes ha de llevarlos a cabo un especialista. 

Adaptarse a una nueva prótesis dental: qué es normal y qué no

Cuando te ponen una dentadura removible por primera vez es normal que tu boca necesite un tiempo para adaptarse al “cuerpo extraño”. Durante los primeros días o semanas es posible que tengas una sensación rara, como si algo no encajara del todo, que empieces a salivar más de la cuenta y que tengas ligeras molestias al masticar. 

Estos síntomas deberían desaparecer poco a poco a medida que te acostumbras a la prótesis. Las encías se adaptan a la presión y tanto tu lengua como tu mandíbula aprenden a moverse, haciendo que hablar y comer sea natural. Cualquier anomalía debe ser trasladada al dentista. 

Coordonnées
Carmen Rignanese