Un nuevo tratamiento para el linfoma mejora la calidad de los pacientes en recaída

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El Sistema Nacional de Salud (SNS) ha incorporado una nueva terapia de células T con receptor de antígeno quimérico (CAR-T) para los dos subtipos de linfoma más frecuentes, el B difuso de células grandes (LBDCG) y el folicular, lo que permite mejorar la calidad de vida de los pacientes reacios a tratamientos previos o han recaído al cabo de un tiempo.

Los resultados del estudio mostraron en el caso de linfoma folicular una respuesta rápida y duradera, que en el 75,7 % de los pacientes continuaba a los 18 meses, y en el LBDCG un aumento del control de la enfermedad superior al tratamiento estándar.

La jefa del Departamento de Hematología Clínica del Institut Català d’Oncologia de Barcelona, Anna Sureda, ha explicado a EFE que el nuevo tratamiento consiste en modificar genéticamente los linfocitos T (glóbulos blancos producidos en la médula ósea y parte del sistema inmunitario) del paciente para que produzcan en su superficie un antígeno que “se engancha” a las células tumorales y activa los propios linfocitos.

Sureda ha señalado que el LBDCG se puede curar con el tratamiento de primera línea “en un elevado porcentaje de pacientes” mediante inmunoquimioterapia, pero hay “una proporción no despreciable” refractaria a este tratamiento o que recae después de la remisión completa, y a quienes podría servir este nuevo tratamiento.

«Gran valor» terapéutico

El investigador y hematólogo del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, Alejandro Martín, que ha participado en los ensayos clínicos, ha indicado que esta nueva terapia tiene “un gran valor terapéutico” para pacientes de LBDCG resistentes a la quimioterapia o que recaen pronto.

“Ha demostrado ser superior al tratamiento convencional basado en trasplante”, ha resumido, y también ha destacado el éxito en los pacientes con linfoma folicular en los que habían fracasado tratamientos previos.

Además, ha incidido en que ha habido una baja incidencia de toxicidades severas, y eso hace que se pueda aplicar en pacientes vulnerables o con patologías asociadas incluso en tratamiento ambulatorio.

El tratamiento ha sido desarrollado por la biofarmacéutica Bristol Myers Squibb, que cuenta en España con dos terapias CAR-T aprobados para dianas distintas, la del linfoma y la del mieloma múltiple, un cáncer de las células plasmáticas.

Para su director médico en España y Portugal, Carlos Chaib, las CAR-T “se están convirtiendo en un pilar fundamental del tratamiento de enfermedades hematológicas”, y tener estos dos tratamientos “es un gran orgullo” y ratifica el “esfuerzo investigador e innovador” por parte de la compañía.

¿Cuál es su incidencia en España?

Según la Sociedad Española de Oncología Médica, el linfoma no Hodgkin será uno de los cánceres más diagnosticados en España en 2026, con más de 12.200 nuevos casos.

Entre el 30 y el 40 % de los casos de LBDCG son refractarios al tratamiento de primera línea o se produce una recaída temprana, y la mayoría de las recaídas ocurren en los dos años posteriores al tratamiento.

Sureda ha señalado que el LBDCG es el linfoma “agresivo” más frecuente, entre 5 o 7 individuos por 100.000 personas cada año, y constituye aproximadamente un 30 % de todos los linfomas no Hodgkin que se diagnostican actualmente cada año. EFE jmbl (vídeo)

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