Para hacer una candidatura ganadora a los Premios Expansión Jurídico, el primer paso es admitir que los premios no son solo un reconocimiento: son una herramienta de posicionamiento. Bien utilizados, refuerzan reputación, validan una práctica y proyectan liderazgo en el mercado.
En concreto, los Premios Expansión a la práctica del Derecho de los Negocios ocupan un lugar especialmente relevante en España. Pero precisamente por eso, competir en ellos exige algo más que una buena actividad.
Con una trayectoria de once ediciones, estos premios no solo reconocen el trabajo de los despachos, sino que contribuyen de forma directa a construir y reforzar su posicionamiento en el mercado.
Sin embargo, con la práctica centrada en directorios legales, muchas firmas tienden a abordar estas candidaturas de la misma manera: una recopilación exhaustiva de su actividad. Cuando, en realidad, la clave se encuentra en la optimización, la selección estratégica y el enfoque más persuasivo.
Porque en este tipo de reconocimientos no gana quien más hace, sino quien demuestra mejor por qué debe ganar. Exige saber construir una candidatura ganadora.
El error de base: confundir actividad con posicionamiento
La mayoría de candidaturas parten de un enfoque equivocado: documentar todo lo que se ha hecho.
El resultado suele ser previsible:
- listados extensos de asuntos
- descripciones técnicamente correctas
- esfuerzo evidente detrás
…pero poca capacidad de competir.
Porque en estos premios no gana quien más hace. Gana quien consigue demostrar, con claridad, por qué debería ganar frente al resto.
Y eso no es un ejercicio de recopilación. Es un ejercicio de estrategia.
El verdadero marco de evaluación: competir en tres páginas
El formato impone una lógica muy concreta: tres páginas para condensar toda la propuesta de valor de una práctica en un año.
Esto obliga a tomar decisiones difíciles:
- qué incluir
- qué eliminar
- qué historia construir
Y aquí aparece el primer punto crítico: una candidatura no es una suma de asuntos. Es una tesis.
Una idea central que responde a una única pregunta:
¿Por qué este despacho merece ganar esta categoría este año?
Si esa respuesta no es evidente tras la lectura, la candidatura compite en desventaja.
Una candidatura ganadora a los Premios Expansión Jurídico
Un factor que muchas veces pasa desapercibido, es la forma en la que evalúa el jurado. En este caso: el jurado no evalúa en abstracto, sino en comparación.
Es decir, que cada candidatura se lee frente a otras, lo que significa que el criterio no es la cantidad de información, sino la capacidad de construir un relato más sólido, claro y convincente que el resto.
Aunque cada categoría tiene sus particularidades, la lógica de evaluación para una candidatura ganadora a los Premios Expansión gira en torno a tres grandes dimensiones:
- Negocio: volumen, facturación, relevancia de operaciones
- Impacto: importancia real de los asuntos (económico, estratégico o sectorial)
- Posicionamiento: reconocimiento externo o diferenciación frente a despachos competidores
Cualquier contenido que no refuerce alguna de estas tres variables, puede restar fuerza a la candidatura.
La selección de asuntos: cómo seleccionar con criterio
El punto más decisivo a la hora de preparar esta candidatura llega a la hora de seleccionar los asuntos. La inclinación generalizada pasa por incluir muchos asuntos para justificar la actividad de la firma, pero, como ya hemos señalado, aquí más no es mejor.
Las candidaturas más sólidas son, casi siempre, las más selectivas. Trabajando bajo criterios como:
- Máximo de 5 asuntos.
- Selección basada en Complejidad e Impacto en el mercado o en el cliente
- priorización clara dentro de los propios asuntos
No todos los matters pesan igual.
Las candidaturas ganadoras suelen tener:
- un asunto tractor que sostiene la narrativa
- dos o tres asuntos que la refuerzan
- y nada que distraiga o diluya el mensaje
Un buen asunto mal ubicado puede restar. Uno excelente bien construido puede definir la candidatura.
La importancia de la narrativa
Cuando el nivel técnico es alto en todos los candidatos —y en estos premios lo es—, la diferencia no está en lo que se ha hecho, sino en cómo se cuenta.
Muchas candidaturas recurren a expresiones genéricas sin aportar información real: “asesoramiento integral”, “equipo multidisciplinar”, “amplia experiencia”.
El problema de este tipo de fórmulas es que no diferencian. Todos los despachos pueden decir lo mismo.
Frente a esto, lo que funciona es la concreción: cifras, estructuras, jurisdicciones, complejidad, elementos únicos del asunto. Por ejemplo:
“Asesoramiento en una financiación de 250 millones de euros en tres jurisdicciones con estructura inédita en el sector energético”.
Pero, sobre todo, contexto. No basta con explicar qué se ha hecho. Hay que explicar por qué eso importa.
Sin datos no hay candidatura
Incorporar datos es imprescindible. Pero no se trata de acumular cifras, sino de utilizarlas con criterio.
Siempre que sea posible, conviene incorporar cifras económicas, número de operaciones, jurisdicciones implicadas o incluso el tamaño del equipo.
Sin caer en la trampa de saturar con números, se trata de reflejar, de la forma más precisa posible, la dimensión del trabajo de nuestra firma frente a la competencia.
Una candidatura saturada de datos pierde claridad. Una candidatura sin datos pierde credibilidad.
El equilibrio es estratégico, no estético.
Coherencia estratégica: entender qué se valora en cada categoría
La ventaja de este tipo de premios, es que un mismo asunto puede encajar en varias categorías, pero eso no significa que deba utilizarse de la misma forma. Adaptar el enfoque es fundamental.
Tener la capacidad de reinterpretar un mismo asunto en función de la categoría es fundamental para asegurarnos un impacto real en la evaluación del jurado. Por ejemplo, una misma operación:
- En Banca – poner el foco en estructura financiera
- En Energía – poner el foco en el impacto sectorial
El cierre: la parte más olvidada
Muchas candidaturas terminan sin un mensaje claro, pero aquí la narrativa no acaba en la descripción de los asuntos. Es el cierre donde cada firma debe reflejar y justificar su propuesta diferencial.
Después de leer la candidatura, el jurado debe poder responder unánimemente a la siguiente pregunta: ¿este despacho es lo suficientemente diferencial para entrar en esta categoría?
Si no es así, si nuestra narrativa no refleja la respuesta como es debido, todo lo anterior pierde parte de su efecto.
Más allá de la submission: la clave de las mejores candidaturas
Las firmas que periódicamente son reconocidas, no son necesariamente las que tienen asuntos más relevantes, sino las que mejor estructuran su relato.
Detrás de una buena candidatura debe haber una preparación previa:
- Seguimiento continuo de asuntos (track record)
- Puesta en común y decisión estratégica sobre en qué categorías tiene sentido competir
- Una alineación interna entre equipos
- Elegir y apostar por una narrativa coherente y diferencial
Conclusión
Presentarse candidato a los Premios Expansión Jurídico es una oportunidad de posicionamiento del despacho frente a clientes, competidores y mercado.
Por eso, en unos premios donde las firmas compiten con los mejores despachos a nivel nacional e internacional, no se puede perder de vista que el objetivo no es solamente hacerlo ‘bien’.
El objetivo es hacerlo bien y contarlo mejor. Pues en un contexto donde la excelencia de los asuntos es común en todos los candidatos, la diferencia no radica en lo que se hace, sino en cómo se cuenta. El objetivo es estar entre los mejores del mercado en cómo se cuenta el trabajo.
Observa de forma global los pasos clave en esta guía.