¿Cuáles son los diferentes tipos de discurso y sus características?
Conocer los tipos de discurso más habituales y sus características resulta imprescindible para articular tu mensaje de forma que tu audiencia lo comprenda y sirva a una función predefinida de antemano. De hecho, si eliges la forma correcta para comunicarte, puedes captar la atención de tus oyentes o lectores con más efectividad.
En este sentido, no existe un tipo de discurso correcto o incorrecto para lograr este fin. Además, no son mutuamente excluyentes, ya que puedes tener más de un objetivo para tu presentación oral o escrita.
Por ejemplo, puedes querer informar a tu audiencia y persuadirla al mismo tiempo.
Los 6 tipos de discurso más comunes
Vamos a ver los más comunes y ejemplos de tipos de discurso.
1. Discurso informativo
En esencia, el discurso informativo te permite dar a conocer un tema, una persona, un concepto o un evento sin ser parcial ni prejuicioso.
La información que se proporciona debe ser objetiva, no controvertida, educativa y esclarecedora. Se trata de una categoría básica que puede servir de respaldo a otras intenciones comunicativas.
Ejemplo:
En este artículo, hablaremos sobre las funciones de los tipos de discurso (…). El discurso informativo es aquel mediante el cual se habla sobre una idea específica ante una audiencia específica.
2. Discurso argumentativo (persuasivo)
Este es el tipo de discurso adecuado si deseas influir en las acciones o creencias de una persona sobre un tema.
En un ensayo o discurso persuasivo, el objetivo es convencer a la audiencia de que el argumento es sólido y aceptable. Cabe señalar que requiere tomar partido y dar tu opinión sobre por qué algo es correcto o incorrecto.
Pero, aunque tomes partido para dar tu opinión sobre tu postura, para ser sólido, el discurso necesita que cuentes con pruebas objetivas que respalden tu afirmación.
Así que, además de tener un tono convincente, asegúrate de que tu discurso argumentativo incluya información fiable, convincente y precisa para tu público objetivo.
Ejemplo:
Elegir esta opción de inversión ofrece un retorno seguro a medio plazo, ya que las previsiones del BCE respaldan la operación.
3. Discurso expositivo
Los discursos expositivos (o demostrativos) son únicos en su naturaleza, ya que enseñan a la audiencia cómo hacer algo o cómo funciona algo.
Para que tu discurso expositivo sea fácil de entender y más atractivo, puedes utilizar demostraciones físicas o ayudas visuales en caso de ser una presentación oral. O infografías y diagramas en caso de que sea escrita.
Ejemplo:
Para filtrar por cualquier campo en HubSpot, tenéis que crear un Filtro avanzado en función de los criterios oportunos, que pueden combinarse en varios grupos de campo dentro del desplegable de filtrado.
4. Discurso motivacional
Por norma, el objetivo principal de un discurso motivacional es ayudar a alguien o a un grupo de personas a elevar su autoestima y empujarlas a actuar.
Así, los discursos motivacionales no solo son populares en conferencias de negocios e instituciones de educación superior. También son comunes en escuelas primarias y secundarias, y en el ámbito empresarial.
No existe una estructura universal para un discurso motivacional. Por lo tanto, siempre que logres que tu audiencia se interese e involucre en tu discurso, puedes esperar un resultado positivo de la presentación.
Un buen discurso motivacional debe identificar las emociones de la audiencia, plantear preguntas que despierten su interés, contar una historia que la haga más atractiva y abordar el problema que la audiencia espera resolver.
Ejemplo:
Tras el buen trabajo realizado por este departamento, os invitamos a seguir mejorando para alcanzar la excelencia.
5. Discurso dialogado
Es fácil confundir un discurso dialogado con un discurso persuasivo, ya que ambos comparten las mismas figuras y mecanismos de comunicación.
Sin embargo, en este caso, en lugar de convencer a la audiencia para que te apoye o se identifique con tus puntos de vista, busca justificar tus afirmaciones personales sobre un concepto determinado ante otro o varios ponentes.
Dominar el discurso dialogado es importante porque te ayuda a potenciar el pensamiento crítico y la capacidad de oratoria. Su carácter improvisado requiere de un alto dominio del tema de debate para tener éxito en la exposición.
Ejemplo:
– La influencia de Rusia en la nueva geopolítica no puede superar el papel de China como contrapeso ante Estados Unidos.
– China ha demostrado ser incapaz de superar a Estados Unidos en el plano económico, mientras que Rusia mantiene en jaque a la OTAN gracias a su arsenal nuclear equiparable al del gigante estadounidense.
6. Discurso científico
El discurso científico se remonta a la época de la antigua Grecia, donde se realizaba públicamente en foros.
Millones de estudiantes universitarios y de secundaria utilizan este discurso en sus presentaciones académicas en público en todo el mundo.
Este tipo de discurso requiere que los estudiantes o ponentes investiguen y comprendan un tema a fondo, y luego se preparen para enseñar el concepto a una audiencia.
Ejemplo:
El consumo de probióticos ha demostrado ser una forma efectiva de potenciar el sistema inmunológico.
En definitiva, elegir el tipo de discurso adecuado te permite planificar tu intervención, oral o escrita, en función de unos objetivos determinados. Por si te interesa, aquí te dejamos una guía breve para preparar tu próximo discurso.