A partir del 8 de mayo de 2026
Compartes el día a día con ellos, aunque casi nunca los veas. ¿Cuándo fue la última vez que miraste de cerca a tus vecinos más pequeños?
Este proyecto, realizado en colaboración con el MNCN, busca el acercamiento al público de especies comunes en los entornos urbanos, principalmente de la península ibérica. Mediante la fotocomposición de cientos de fotomicrografías se pretende mostrar especies conocidas, y otras que habitualmente pasan desapercibidas, de una manera en la que el observador se siente reducido centenares de veces y puede apreciar a los animales de manera detallada. Al redimensionar de esta manera a los animales, el público pasa de observarlos desde arriba a mirarlos de frente, y a salvar el tamaño como línea divisoria entre los artrópodos y nosotros.
El autor, Máher Fahim Fernández, es biólogo con un máster en biodiversidad y experto en imagen científica, así como fotógrafo profesional. Desde que tiene memoria, ha vivido entre la ciencia y el arte. Considerándose una persona observadora y paciente, dos cualidades imprescindibles para la investigación y la fotografía.
Este proyecto surge tras conocer la necesidad de los museos por la digitalización de sus colecciones de invertebrados. Por un lado, al pasar mucho tiempo guardadas, las muestras pueden perder sus colores y aspecto originales; Por otro, sin este proceso muchos detalles son indistinguibles al ojo humano. Todo ello llevó al autor a idear un formato que solventara estos problemas, además de añadir un plus de majestuosidad a las piezas, conociendo la importancia que este aspecto tiene en la divulgación científica.
Este tipo de imágenes son fotocomposiciones de cientos a miles de fotografías, que permiten tener toda la muestra debidamente enfocada y realizar ampliaciones muy superiores al tamaño de la muestra original. A su vez, hace uso de varios esquemas de iluminación por pieza, dependiendo de la textura del tegumento del animal, del volumen, de los colores y las transparencias, combinándolos según la muestra en cuestión. Cada animal presenta una iluminación individualizada y personalizada en base a sus características. Esta técnica permite hacer composiciones de luz que resultarían imposibles de realizar con un solo esquema y que, por lo tanto, no podríamos ver en un ambiente natural. Gracias a esto, se pueden destacar determinadas estructuras y realzar los colores y texturas del animal, como nunca antes se había visto.