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Newsletter Marzo

Newsletter Marzo

Abriendo debates necesarios

Mientras el mundo se tambalea de nuevo por el conflicto entre Irán y Estados Unidos, en España Mejor seguimos trabajando con el foco en aportar soluciones a los problemas de los ciudadanos, aunque ello implique abrir debates difíciles. Como el de las pensiones. Por ello, traemos la última propuesta que hemos registrado en el Congreso con una batería de medidas que buscan la sostenibilidad del sistema actual. Porque se lo debemos a las generaciones futuras.

Te invitamos a leerla en esta newsletter en la que también dirigimos la mirada a las mujeres, de celebración el día 8 de marzo, con una reflexión a su contribución económica y social, y una entrevista a una deportista que ha roto muchas barreras.

Y, por supuesto, te contamos todo lo que ha dado de sí el mes de febrero en España Mejor y lo que está por venir.

Feliz lectura,

España Mejor

POR UN SISTEMA SOSTENIBLE DE PENSIONES

España envejece rápidamente. Cada año hay más personas mayores de 65 años y menos trabajadores cotizando al sistema. Eso significa algo muy simple: cada vez habrá más pensiones que pagar con menos cotizantes.

Desde España Mejor creemos que no actuar ahora es trasladar el problema a las próximas generaciones. Por ello, y tras un profundo trabajo del Grupo de Pensiones, hemos registrado en el Congreso una propuesta para asegurar de verdad las pensiones con un sistema más sostenible y equitativo entre generaciones.

¿Cuáles son los planteamientos principales de la propuesta?

  • Una reformulación equitativa de la pensión de los futuros jubilados, manteniendo el sistema solidario de reparto y protegiendo las pensiones bajas.

  • Una apuesta por generar más recursos reforzando los incentivos y la confianza en el sistema, para evitar futuros recortes de gran impacto social.

Como señala Miriam González, fundadora de España Mejor: “Es una irresponsabilidad no abordar el debate de cómo cambiar el sistema actual por otro más eficiente para evitar grandes recortes en el futuro.”

¿Qué proponemos?

Nuestra propuesta no rompe el sistema. Lo mejora.

✔ Mantiene el sistema público y solidario de reparto.

✔ Protege las pensiones mínimas contributivas y no contributivas.

✔ Refuerza la equidad entre generaciones.

✔ Introduce reglas claras y no arbitrarias.

El cambio central es sencillo: que la pensión esté vinculada de forma más transparente al esfuerzo real de cotización.

¿Cómo funcionaría?

La reforma se aplicaría de forma gradual y sin retroactividad.

Las generaciones próximas a la jubilación mantendrían el sistema actual con ajustes limitados. Para los más jóvenes se introduciría progresivamente un sistema de cuentas nocionales individuales: una “hucha virtual” asociada a cada trabajador que recogería sus cotizaciones y determinaría su pensión futura, siempre garantizando una pensión mínima.

Este modelo ya funciona en países como Suecia, Italia o Polonia y permite mayor transparencia, más flexibilidad en la jubilación y mejores incentivos al trabajo, manteniendo el sistema público de reparto.

Además, se propone reforzar la confianza en la equidad del sistema, extendiendo la actual garantía constitucional de “suficiencia” de las pensiones, para blindar también constitucionalmente las pensiones de la hucha de cotizaciones. Lo cotizado se debe considerar deuda, por lo que es justo blindarlo, como se hizo con la Deuda Pública en la reforma constitucional de 2011.

¿Quieres presentar la propuesta al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones?

  1. Si tienes certificado digital o Cl@ve PIN, puedes presentarlo por registro electrónico desde https://rec.redsara.es/Descárgate nuestra guía para presentarlo digitalmente.

  2. Rellena los campos principales de la solicitud:

ASUNTO: Propuesta ciudadana para debate en el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones sobre medidas para asegurar de verdad las pensiones y proteger nuestro Estado del bienestar.

EXPONE: Como ciudadano de este país, y en conocimiento del enorme desafío que supone nuestro actual sistema de pensiones debido al envejecimiento de la población y la caída de la natalidad, considero urgente abordar esta problemática desde las administraciones públicas competentes.

SOLICITA: Que sea admitido el presente escrito que recoge propuestas orientadas a asegurar de verdad las pensiones y proteger nuestro Estado del bienestar, y que dichas propuestas sean incluidas en el orden del día del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, con el fin de su debate y valoración.

NO OLVIDES ADJUNTAR LA PROPUESTA Y FIRMAR DIGITALMENTE LA SOLICITUD

En el siguiente enlace puedes ver un tutorial para registrar cualquier propuesta a través del Registro Electrónico General.

ESPAÑA MEJOR PRESENTA LA PROPUESTA A FEDEA

Miriam González Durántez, fundadora de España Mejor, y José Miguel Moreno, economista y coordinador de la organización, se han reunido con Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) para presentar la propuesta “Asegurar de verdad las pensiones”.

Durante el encuentro han compartido con los expertos de FEDEA el enfoque de la propuesta, orientada a reforzar la sostenibilidad del sistema público de pensiones y a introducir mayor transparencia y equidad entre generaciones.

Desde España Mejor seguimos impulsando espacios de diálogo con expertos e instituciones para abordar con rigor uno de los grandes retos del país.

La propuesta de pensiones se suma a la batería de iniciativas que hemos presentado en el Congreso, elaboradas por los voluntarios que participan en los Grupos de Trabajo de España Mejor.

8 DE MARZO, DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, nos recuerda algo fundamental: hablar de igualdad es hablar de la mitad de la población.

Según la Encuesta Anual de Estructura Salarial publicada por el INE en 2025, la brecha salarial entre mujeres y hombres se sitúa en nuestro país en el 15,74%: las mujeres perciben de media 25.591 euros al año, frente a 30.372 euros en el caso de los hombres. Una parte de esta diferencia está relacionada con factores estructurales del mercado laboral, como la mayor presencia femenina en empleos a tiempo parcial o las dificultades de conciliación entre vida laboral y familiar, que siguen afectando especialmente a las mujeres.

Dicho esto, también se han producido avances relevantes. En 2025 la presencia femenina en los consejos de administración de las empresas cotizadas en España alcanzó el 37,7 %, acercándose al objetivo europeo del 40 %. (Fuente: CNMV / El País, 2026).

En España Mejor, queremos recordar este día y ofrecerles un pequeño homenaje a esa mitad de la población que hacen país cada día.

LA OPINIÓN DE NUESTROS COLABORADORES

Por Ángela García, directora de proyectos de Make Mothers Matter

La maternidad: sostén social, responsabilidad colectiva

Cuando una mujer se convierte en madre por primera vez, apenas puede anticipar el alcance del cambio que está a punto de vivir. Intuye que su vida se transformará, pero no en qué medida afectará a su pareja, a su trabajo, a su tiempo, a su cuerpo o a su salud mental. Ha visto madres a su alrededor, ha observado escenas cotidianas, ha escuchado relatos. Pero nada prepara realmente para la experiencia en primera persona.

A medida que se adentra en la crianza, muchas mujeres descubren lo que podría llamarse un “universo paralelo”. Un mundo que coexiste con el sistema económico y social en el que todos vivimos, pero que permanece invisible. Invisible para la mayoría, salvo para quienes lo habitan: las madres.

En ese universo paralelo se revelan realidades que los datos confirman. La última encuesta de la ONG internacional Make Mothers Matter, realizada a casi 10.000 madres en 12 países europeos —entre ellos España— muestra con claridad esta invisibilidad estructural (que es aún más acuciante en el caso de madres solteras, madres de hijos con necesidades especiales o madres con discapacidad).

En primer lugar, las bajas de maternidad no son suficientes para muchas mujeres. Un 37% de las madres españolas encuestadas considera que el tiempo de permiso no permite recuperarse adecuadamente del profundo proceso de transformación física, emocional, psicológica y social que implica traer un bebé al mundo. Este proceso tiene nombre: “matrescencia”, término acuñado por la antropóloga médica Dana Raphael y desarrollado posteriormente por especialistas en salud mental materna. Sin embargo, esta transición vital apenas se tiene en cuenta en nuestras políticas públicas. Tampoco se considera suficientemente la diada madre-bebé como una unidad que necesita tiempo y apoyo.

En segundo lugar, el mundo laboral no está diseñado para las madres ni, en general, para quienes asumen responsabilidades de cuidado. La adaptación recae mayoritariamente sobre ellas. El 55% de las madres europeas encuestadas afirma haber modificado su situación laboral tras la maternidad (50% en el caso de España), y un 23% redujo sus horas de trabajo (18% en España). Más de una de cada cuatro madres (27%) declara que la maternidad ha tenido un impacto negativo en su carrera profesional: menores ingresos, menos oportunidades de promoción, mayor presión para demostrar su compromiso o incluso pérdida del empleo.

Además, la maternidad tiene consecuencias económicas a largo plazo. Las interrupciones de carrera, las reducciones de jornada y la precarización derivan en menores cotizaciones y contribuyen a la brecha de pensiones entre hombres y mujeres.

Como consecuencia de este sistema en el que ellas se ajustan, muchas mujeres terminan asumiendo la mayor parte del trabajo doméstico y de cuidados. En los países estudiados, hasta un 70% de las madres declara realizar sola estas tareas, independientemente de si trabaja o no fuera de casa. La llamada “doble jornada” no es una metáfora: es una realidad cotidiana.

El impacto no es sólo profesional. Es también emocional. Un 57% de las madres españolas encuestadas afirma haber sufrido problemas de salud mental —depresión, ansiedad, burn-out o depresión posparto— y un 78% se declara sobrecargada. Esta sobrecarga no es fruto de una debilidad individual, sino de un desequilibrio estructural.

Las madres están sobrecargadas de sostener, en gran medida y sin reconocimiento, la base misma de nuestra sociedad: el 47% de las españolas encuestadas por Make Mothers Matter afirma no sentirse valorada. El trabajo doméstico y de cuidados no remunerado —realizado mayoritariamente por mujeres— equivaldría a entre un 10% y un 40% del PIB si se contabilizara. Pero como no se mide, no cuenta; y al no contar, se invisibiliza. Sobre esa economía sumergida del cuidado descansa el resto del sistema.

Pero esta realidad no es inevitable. La maternidad no debería ser una responsabilidad privada cuando su resultado es profundamente social. Las madres traen al mundo, cuidan y educan a las nuevas generaciones que sostendrán nuestras comunidades, trabajarán, innovarán y contribuirán al bienestar colectivo.

¿Cómo puede considerarse entonces una cuestión meramente individual?

Necesitamos un enfoque verdaderamente social de la maternidad: políticas públicas que respondan a las necesidades reales de las madres y reconozcan el valor del cuidado; empresas que promuevan una conciliación corresponsable para mujeres y hombres; sistemas de salud que integren la dimensión física y mental de la maternidad; comunidades que apoyen activamente a quienes crían.

Estas palabras, datos y reflexiones, aunque puedan parecer pesimistas, nacen de la responsabilidad de nombrar una realidad compartida. Pretenden aportar contexto y conciencia: para que las mujeres que aún no son madres puedan decidir con información y libertad; para que quienes ya lo son entiendan que muchas de sus cargas no responden a fallos individuales, sino a dinámicas estructurales; y para que la sociedad en su conjunto —hombres y mujeres— reconozca el valor del cuidado y actúe en consecuencia, tanto en los gestos cotidianos como en los cambios profundos que siguen pendientes.

Las mujeres deberían poder decidir si quieren ser madres, cuándo y cómo, sin que ello suponga perder salud, autonomía o independencia económica. Y eso solo será posible cuando entendamos, de una vez por todas, que la maternidad no es un asunto privado, sino un pilar social que merece apoyo, reconocimiento y corresponsabilidad colectiva.

#ESCUCHANDO A LOS JÓVENES

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