Los aranceles de Trump ya pasan factura a las exportaciones españolas y europeas y obligan a las empresas a revisar su estrategia

El Club advierte de que, un año después, el endurecimiento arancelario ya ha tenido efectos visibles sobre España y Europa, y subraya que el trumpismo no es un fenómeno pasajero, sino una nueva lógica de poder económico, comercial e industrial.

Madrid, 23 de abril. – El endurecimiento arancelario impulsado por la Administración Trump ya ha empezado a pasar factura a las exportaciones españolas y europeas. En 2025, las ventas de España a Estados Unidos cayeron un 8%, hasta 16.716,2 millones de euros, en un contexto de creciente fricción comercial que ha golpeado especialmente a sectores como combustibles y aceites minerales, productos químicos, bebidas y alimentación, siderurgia y automoción. En cambio, ramas como maquinaria, material eléctrico y productos farmacéuticos han mostrado mayor resistencia y han amortiguado parcialmente el deterioro.

En ese contexto, Juan Luis Manfredi, catedrático de Estudios Internacionales y Periodismo de la Universidad de Castilla-La Mancha, autor de la Nota Técnica “De la globalización a la geoeconomía: implicaciones de la segunda Administración Trump para la economía española”, redactada antes del comienzo de la guerra de Irán y publicada por el Club de Exportadores, advierte de que “las empresas españolas deben revisar su estrategia internacional para reducir su vulnerabilidad ante el nuevo rumbo de Estados Unidos, marcado por la geoeconomía, el proteccionismo y una concepción cada vez más transaccional de las relaciones internacionales”. La Nota considera que el trumpismo no responde a una coyuntura pasajera, sino a una nueva lógica de poder económico, comercial e industrial que obliga a la empresa española a incorporar la geopolítica, la energía, la tecnología y la seguridad a su proceso de toma de decisiones.

Según Manfredi, “Estados Unidos se ha desanclado del orden liberal internacional y ha sustituido la lógica de la globalización por otra basada en el poder económico, la presión comercial, la política industrial y la seguridad hemisférica”. En ese contexto, la Nota concluye que “el trumpismo no es una moda pasajera, sino el paraguas conceptual de la nueva realidad internacional”.

Oportunidades para España en energía y defensa

En este nuevo marco, en el que la doctrina estadounidense sitúa en un mismo plano comercio, energía, tecnología, industria y defensa, también se abren oportunidades para España. En el terreno energético, Manfredi identifica una baza clara en la capacidad de regasificación y en la posición geográfica española.

España importa ya el 30% de su gas natural licuado desde Estados Unidos y ha duplicado ese volumen en el primer año del nuevo mandato de Trump. “La posición geográfica española y su capacidad de regasificación pueden convertir al país en una plataforma clave para reexportar energía al conjunto de la UE”, explica Juan Luis Manfredi, aunque advierte de que ese potencial depende de mejorar la interconexión con Francia.

En materia de defensa, la Nota señala que la presión de Washington sobre Europa para elevar su esfuerzo inversor seguirá aumentando. Manfredi considera que, aunque España no está en condiciones de alcanzar a corto plazo el 5% del PIB que reclama la Administración Trump, sí debe adaptar su estrategia al nuevo contexto. En ese esfuerzo, las bases de Rota y Morón aparecen como activos de primer orden para la relación bilateral y como palancas para una negociación política más amplia con Estados Unidos.

La Nota Técnica también subraya que “Europa ha dejado de ser para Washington un socio natural para convertirse, en parte, en un rival ideológico, regulatorio y económico”, especialmente en ámbitos como la tecnología, la energía, la competencia y la política migratoria. A juicio del autor, este deterioro del eje transatlántico obliga a España y a la Unión Europea a repensar su posición internacional, reforzar sus capacidades propias y acelerar acuerdos con otras regiones, como Mercosur o el Indo-Pacífico.

En este escenario, Juan Luis Manfredi defiende que “España necesita una aproximación más estratégica y coordinada, capaz de alinear seguridad, defensa, energía, comercio, tecnología e infraestructuras”. El autor insiste en que la nueva etapa internacional exige mejorar la inteligencia económica, diversificar mercados, identificar socios locales en Estados Unidos y reforzar las capacidades logísticas y de no mercado de la empresa española.

Impacto también visible en Europa

El impacto de los aranceles también se ha dejado sentir en el conjunto de la Unión Europea. Tras un fuerte avance de las exportaciones al mercado estadounidense en el primer trimestre de 2025, previsiblemente vinculado al adelanto de operaciones antes del endurecimiento comercial, las ventas europeas se corrigieron con intensidad en los meses siguientes, llegando a reducirse las exportaciones desde los 171 mil millones en el primer trimestre hasta los 115 mil millones entre octubre y diciembre, un 48% menos. El resultado fue una clara pérdida de dinamismo exportador y un estrechamiento sustancial del superávit comercial de la UE frente a Estados Unidos.

Por sectores, el ajuste también fue desigual. Los productos farmacéuticos mantuvieron fortaleza, mientras que el automóvil registró uno de los deterioros más visibles, junto con otros grupos relevantes como energía, maquinaria y vehículos. El balance del año apunta, por tanto, a un efecto negativo y progresivo de los aranceles sobre el comercio europeo con Estados Unidos.