La última tertulia de Coso Moda se convirtió en un encuentro con espíritu emprendedor gracias a la presencia de la diseñadora Rocío Botella, fundadora y directora creativa de The-Are. En un tono cercano, la creadora evocó sus inicios como asistente a estas mismas tertulias, cuando soñaba con abrirse camino en una industria que, en plena resaca de la crisis económica, apenas ofrecía oportunidades en su ciudad natal.
Lejos de renunciar a su vocación, Botella apostó por el emprendimiento como única vía posible. Así nació una marca que hoy es referencia del universo digital, pero que tuvo su germen en una máquina de coser doméstica y en los encargos improvisados de amigas. Su formación en Barreira A+D y su paso por Central Saint Martins terminaron de perfilar una identidad creativa que ha sabido consolidarse con el paso del tiempo.
Una década después, la diseñadora reivindicó el valor de la constancia en un sector altamente competitivo. The-Are ha logrado posicionarse como una firma sólida en el ecosistema digital, un hito especialmente relevante en un mercado donde muchas marcas emergentes no logran trascender. Sus icónicos tops de lentejuelas, nacidos en Valencia y viralizados a nivel nacional, reflejan ese equilibrio entre deseo, tendencia y accesibilidad que define su propuesta.
Las redes sociales han sido clave en este recorrido. Con una comunidad de más de 400.000 seguidores, Botella subrayó la importancia de la disciplina y la creación de contenido con valor, así como la construcción de un relato de marca basado en la identificación con su clienta. En este sentido, el papel de las influencers —desde colaboraciones tempranas como la de Teresa Andrés Gonzalvo— ha sido determinante como canal de comunicación contemporáneo.
Botella afirmó que el salto al retail llegó de la mano de El Corte Inglés, marcando el inicio de una expansión omnicanal que hoy equilibra presencia física y digital al 50%. Tras el paréntesis impuesto por la pandemia, la firma ha retomado su crecimiento con nuevos puntos de venta y previsiones de expansión.
Aseguró que fiel a su esencia, The-Are continúa diseñando y produciendo en España, defendiendo una identidad propia en el competitivo segmento de moda de invitada. En paralelo, el respaldo mediático —como las apariciones de la Infanta Sofía vistiendo la marca— ha reforzado su posicionamiento aspiracional, más allá del impacto directo en ventas.
Con la mirada puesta en el futuro, Rocío Botella reconoció el desafío de equilibrar la exigencia empresarial con la vida personal, en una trayectoria marcada por la autoexigencia y la pasión creativa. Una historia de perseverancia que confirma que, en moda, el talento también se teje desde lo cotidiano.