Tecniberia ha celebrado su tradicional encuentro anual de presidentes, CEOs, y directores generales de las compañías asociadas. En esta ocasión se ha analizado el impacto de los cambios geopolíticos, tecnológicos, macroeconómicos y regulatorios en la competitividad y estabilidad de las empresas, para lo que han contado con la intervención, entre otros ponentes, de Juanjo Cano, presidente de KPMG en España.
El evento, al que asistieron más de un centenar de directivos, fue inaugurado por Joan Franco, presidente de Tecniberia, quien durante su intervención subrayó: “La geopolítica es uno de los factores críticos a la hora de estudiar la viabilidad de muchas decisiones empresariales. Ignorar estos factores puede traducirse en inversiones bloqueadas, disrupciones operativas o pérdida de competitividad, mientras que incorporarlas desde el inicio permite tomar decisiones más sólidas y rebajar la incertidumbre. Para las organizaciones, la clave no reside únicamente en gestionar lo conocido, sino en desarrollar estructuras de anticipación y adaptación que les permitan navegar en un entorno cada vez más incierto, fortaleciendo al mismo tiempo la resiliencia y la capacidad de crecimiento”.
Tras enumerar algunos de los efectos más relevantes de los cambios geopolíticos, tecnológicos, macroeconómicos y regulatorios, el presidente de Tecniberia apuntó: “Las decisiones ya no se toman solo por coste o eficiencia, sino por riesgo político, regulatorio y de soberanía. El contexto político ha dejado de ser un elemento de fondo para convertirse en un condicionante directo de las decisiones empresariales. En un entorno marcado por un mayor intervencionismo de los Estados, la competencia por recursos críticos y reglas comerciales cada vez más fragmentadas, muchas decisiones que antes eran puramente económicas hoy dependen de factores políticos y regulatorios”.
En esa línea, explicó que la geografía condiciona cada vez más las decisiones empresariales, aunque el impacto de los factores políticos, regulatorios y de soberanía varían según la zona, lo que obliga a las empresas a afrontar retos muy diferentes según la geografía de la que hablemos. ¿Cómo están cambiando las empresas su forma de operar y la toma de decisiones para adaptarse a este entorno?, se preguntó:
- Asumiendo más coste para reducir exposición al riesgo: la diversificación de proveedores, la regionalización de operaciones o la duplicación de capacidades críticas se imponen frente a la optimización extrema de costes.
- Cambiando la forma de decidir: cuestiones políticas, regulatorias y de cumplimiento entran en la toma de decisiones desde el inicio, con un mayor peso de áreas como legal, fiscal, riesgos, cumplimiento o tecnología.
- Revisando mapas de inversión: la rentabilidad ya no es el único criterio. La estabilidad regulatoria, el alineamiento político, y el riesgo soberano influyen cada vez más en dónde se invierte y de qué mercados se sale.
- Reduciendo dependencias tecnológicas: la localización de datos, el uso de modelos de nube híbrida y el refuerzo de la ciberseguridad se consolidan como decisiones de negocio, no sólo técnicas.
Transformación tecnológica
Por su parte, Juanjo Cano, presidente de KPMG en España, centró su intervención en la competitividad de las empresas españolas, para lo que hizo una comparativa entre la economía española y europea. La conclusión es que la economía española no es en la actualidad suficientemente competitiva, algo en lo que todos los actores sociales tienen parte de responsabilidad. Se mostró optimista respecto al futuro de Europa, ya que, en su opinión, se está trabajando bien en la agenda reformista.
Para el presidente de KPMG España, las empresas privadas tienen la capacidad de impulsar los avances necesarios, avances que concentró en cuatro polos: transformación tecnológica, autonomía industrial, defensa y energía.
En el encuentro también participaron Rosalío Alonso, CEO de Ayesa Engineering, y Francisco Caso, CEO de Inespro, quienes expusieron la perspectiva de las empresas de Tecniberia ante el impacto de los cambios geopolíticos, tecnológicos, macroeconómicos y regulatorios. Respecto a los impactos de la tecnología, Rosalío Alonso apuntó que la transformación digital empezó hace varias décadas y, ahora, estamos en la fase de la Inteligencia Digital. En su opinión, cualquier decisión que tomen las empresas en este nuevo entorno tecnológico debe tener sentido económico, y subrayó que la IA si está trayendo un cambio cultural que obliga a las organizaciones a centrarse en aportar valor añadido.
Por su parte, Francisco Caso relató que en el día a día tienen dos retos importantes: tecnología y factor humano. El directivo señaló que en su empresa “abrazan la IA”, pero siempre soportada por detrás con la inteligencia humana. En cuanto al segundo, señaló que el paradigma en el sector de la ingeniería ha cambiado en los últimos años: ahora, las empresas del sector tienen que ser atractivas para que los profesionales acepten trabajar en ellas. Para ello, abogó por la colaboración con las universidades.
La clausura de la jornada corrió a cargo de Miguel Ángel Carrillo, presidente del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, en cuya sede se celebró el encuentro.