En 2026, la comunicación se enfrenta a una realidad incómoda. Nunca se han enviado tantas notas de prensa y nunca han sido tan poco eficaces. Los datos lo dejan claro solo 11 de cada 100 notas de prensa son realmente útiles para los periodistas.
Pero hay un dato aún más revelador el 60% de los comunicados se descartan sin siquiera leerse, tras un vistazo rápido al asunto o al titular. Esto no responde a una falta de interés por la información, sino a la saturación y, sobre todo, a la falta de relevancia. La mayoría de los comunicados simplemente no encajan con lo que necesitan los medios.
El 60% de las notas de prensa se tiran sin leerse
La conclusión es clara. El problema no es enviar notas de prensa, es enviar notas que no importan.
En un entorno donde las audiencias están fragmentadas en microcomunidades, donde cada canal tiene su propio lenguaje y donde la inteligencia artificial empieza a filtrar qué contenido es relevante, el margen de error es cada vez menor. Aun así, las notas de prensa siguen siendo clave en el trabajo periodístico. La diferencia está en cómo se hacen.
Hoy ya no funciona enviar el mismo mensaje a todos. La clave está en segmentar, adaptar el contenido y, sobre todo, tener claro si realmente hay una historia detrás. En 2026 no gana quien más comunica, sino quien mejor entiende a quién habla. Porque en un contexto de ruido constante, la relevancia es lo único que hace que te lean.