Una entidad que conoce los idiomas de la financiación ambiental y cuyo objetivo es compartirlo para mulitplicar el impacto real sobre nuestra naturaleza. Con ese objetivo, Eduardo de Miguel, director gerente de Fundación Global Nature, participará en sendos eventos en los próximos días: el 7 de mayo en la mesa redonda de la Jornada Informativa Nacional sobre las Convocatorias LIFE 2026 del Ministerio para la Transición Ecológica, compartiendo con futuros solicitantes lo que no viene en ningún manual: qué hace que Bruselas diga que sí, cómo se redacta y se ejecutan estos proyectos.
Apenas tres días antes, el 4 de mayo, tomará la palabra en el webinar “Cómo financiar proyectos de conservación” de la UICN, abordando las vías de financiación privada e internacional junto a representantes de la Fundación Biodiversidad del MITECO.
Dos foros, dos audiencias, un mismo propósito: que el conocimiento acumulado por Global Nature en treinta años sirva para que otros protejan más naturaleza. “Treinta años, 31 proyectos financiados por la Comisión Europea a través del programa LIFE, 43 millones movilizados. Pero detrás de cada cifra hay una alianza: con una comunidad, con una empresa, con una administración que entendió que apostar por la naturaleza es apostar por su propio futuro”, señala De Miguel.
La importancia del programa LIFE
Los resultados del trabajo de Global Nature son medibles sobre el terreno: más de 88 humedales recuperados y más de 2.700 hectáreas restauradas donde hoy viven cerca de una veintena de especies amenazadas. Ejemplos como La Nava en Palencia o la Laguna de El Hito en Cuenca, convertidos además en motor económico de sus comarcas. Una trayectoria que ha merecido más de 31 premios nacionales e internacionales, entre ellos el Premio Nacional de Medio Ambiente “Félix Rodríguez de la Fuente” del MITECO, el Premio RAMSAR al Uso Racional de los Humedales y el Premio de la Fundación BBVA a la Conservación de la Biodiversidad.
El último ejemplo de ese modelo es el proyecto LIFE Ballesteros: la restauración de más de 280 hectáreas de un ecosistema único en Europa (humedales circulares sobre yeso en la provincia de Cuenca) con una inversión de 3,9 millones de euros cofinanciados por la UE, Redeia y la Diputación de Cuenca. «Un proyecto que solo puede tener éxito gracias a la colaboración entre administraciones, agricultores y la sociedad local», concluye De Miguel.
30 abril, 2026