El responsable del Grupo de Trabajo de Salud y Deporte de la OMC, José Pallás, aborda esta necesidad de la comunidad médica y la sociedad
El Dr. José Ramón Pallás es, en la actualidad, director médico del Centro Médico Lealtad y ejerce como médico en el Real Racing Club de Santander. Es especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte (MEFyD) y en Medicina Familiar y Comunitaria, con más de 35 años de experiencia. Además, en el ámbito institucional, es el secretario del Colegio de Médicos de Cantabria y el Coordinador del Grupo de Trabajo (GdT) de Salud y Deporte de la Organización Médica Colegial (OMC) con «una misión irrenunciable en este proyecto: lograr la integración efectiva de la Actividad Física y el Deporte en el cuerpo científico y en la práctica clínica diaria del Sistema Nacional de Salud (SNS)». Em esta entrevista para el COM Cantabria aborda cómo se plantea este objetivo.
– En la actualidad, la Medicina Deportiva no es una especialidad reglada en España, aunque hace años sí lo fue ¿hay intenciones de recuperarla?
Absolutamente. De hecho, el primer pilar de nuestra Declaración Institucional es precisamente la consolidación y el reconocimiento de la especialidad. Es un imperativo profesional urgente establecer un marco regulatorio que garantice el reconocimiento formal y la dotación adecuada de nuestra disciplina. Queremos trascender el ámbito exclusivo de la alta competición para integrarnos plenamente en la salud poblacional, aportando valor en la atención de patologías crónicas mediante valoración funcional y prescripción especializada.
– ¿Qué mecanismos ha puesto en marcha la OMC para conseguirlo?
Desde la OMC estamos actuando en varios frentes. A nivel formativo y normativo, estamos exigiendo la definición y validación de las competencias específicas de los facultativos y la actualización constante de los profesionales. A nivel de alianzas estratégicas, estamos uniendo fuerzas con otras instituciones; por ejemplo, hemos firmado un Acuerdo Marco con el Instituto «España se Mueve» para amalgamar nuestra autoridad científico-médica con su capacidad de comunicación. El objetivo es diseñar conjuntamente campañas sanitarias de educación para una vida activa y promover el ejercicio físico como herramienta terapéutica y preventiva.
– ¿Cómo se especializa hoy en día un médico en esto?
Aclaro que el problema actual en España es que el antiguo modelo de especialización «vía escuela» desapareció, dejando a la especialidad en un limbo legal. Por este motivo, desde la OMC consideramos que es una prioridad absoluta y un compromiso formativo urgente la inclusión de la Medicina de la Educación Física y el Deporte en los programas de formación MIR. Sin esta vía reglada, es imposible asegurar el recambio generacional y mantener el máximo estándar de rigor científico que requiere el sistema.
– En el Colegio de Cantabria también vais a empezar a trabajar en este tema ¿Cuáles son tus planes?
El propósito a nivel local y colegial está basado en los tres ejes de la OMC: concienciar a nuestros médicos de Atención Primaria para que utilicen el ejercicio físico como un agente terapéutico de primera línea, y fomentar que la prescripción del ejercicio se haga de forma individualizada, con su correcta valoración, dosificación y seguimiento.
– La sociedad actual ¿demanda con más fuerza médicos especialistas en Deporte?
Sin duda, las cifras hablan por sí solas. La inactividad física es una verdadera pandemia; según la OMS, supone alrededor de un millón de muertes anuales en Europa, y se proyectan 500 millones de nuevos casos de enfermedades no transmisibles prevenibles para 2030. La sociedad necesita médicos especialistas que prescriban ejercicio como una intervención no farmacológica fundamental para manejar epidemias como la obesidad (especialmente la infantil), la hipertensión, la diabetes, e incluso como coadyuvante en problemas de salud mental como la depresión o el deterioro cognitivo.
-Y ¿hay mucho intrusismo?
Desde la OMC, nuestra postura es abogar por la claridad en las competencias de cada profesional. Reivindicamos que el papel del médico especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte es insustituible para la prescripción del ejercicio, tanto para mantener la salud como para la recuperación de una enfermedad. El ejercicio debe equipararse en rigor metodológico a un fármaco. Una vez que el médico diagnostica, valora y emite esa «receta deportiva», lo que fomentamos es una colaboración interdisciplinar y protocolizada con los Profesionales de la Actividad Física y el Deporte, quienes son los encargados de aplicar y supervisar de forma práctica ese plan prescrito.
– Para terminar ¿cuál es el escollo fundamental en la actualidad de los especialistas en Medicina Deportiva?
Diría que nos enfrentamos a dos grandes escollos estructurales. El primero es la ya mencionada falta de inclusión de nuestra especialidad en el sistema MIR, lo cual frena nuestro desarrollo institucional. El segundo es la falta de sistematización clínica en el día a día: es imprescindible que se incorporen de una vez herramientas oficiales para registrar la actividad física y la prescripción de ejercicio en la Historia Clínica Electrónica de los pacientes. Solo así podremos asegurar la trazabilidad y la adherencia al tratamiento.