Se acerca otra fiesta de la democracia, esta vez en Andalucía y he de reconocer que soy un gran aficionado a las noches electorales, pues algo bueno debería tener escuchar a políticos mentir durante semanas. Las noches electorales compensan el mal anterior con sus gráficos, el nervio por ver si ganan los socialdemócratas azules o rojos, si los socialdemócratas verdes sacan un resultado mayor que en las anteriores elecciones y hacen como que asustan a los azules, y lo más satisfactorio, ver como los socialistas morados dejan de aparecer en los gráficos. También es altamente satisfactorio ver a los respectivos enviados especiales de los partidos a los platós de televisión (se tiene la osadía de llamarlos periodistas) y a los diputados, pues casi siempre ofrecen un análisis tan certero de cómo va el resultado, que a los dos puntos porcentuales siguientes ese análisis cambia por completo.
Todo lo mencionado en el anterior párrafo, que es lo único positivo, solo dura unas dos horas y hasta entonces tenemos que aguantar todo lo malo. Entre esas cosas malas, están los programas electorales, a los cuáles he acudido otra vez para ver las propuestas y la cantidad de ellas que realizan los partidos. Evidentemente no guardo ninguna esperanza en un partido político (ni en la democracia siendo sincero), pero dentro de mi entorno si conozco a mucha gente que esa esperanza la tiene en Vox. De ahí que realice este artículo, porque tras leer el programa, considero que si somos personas políticamente sensatas el voto a Vox es una grave irresponsabilidad.
Y empiezo por lo que me parece una tomadura de pelo, llamar programa para las elecciones andaluzas a un total de seis páginas, de las cuáles: la primera es la portada, la segunda es una introducción diciendo lo bonita que es Andalucía (totalmente cierto), otra diciendo que hay que centralizar competencias en el Estado y descentralizar otras a los municipios (no da lugar a que quede alguna), y las 3 restantes ya si son propuestas. Y digo tomadura de pelo, porque un programa electoral debería ser un contrato con el votante, por mucho que luego no se lo vaya a leer, pero debe ofrecerse esa opción. Si el contrato de Vox es este, votarle demuestra un absoluto fanatismo político, algo de lo que vamos sobrados en esta democracia que se nos ha dado. Y que un partido supuestamente serio, que debe ser una alternativa, tenga 3 páginas de medidas, es una burla a sus votantes, los cuáles se lo permiten.
Barbaridades económicas
Vox siempre saca pecho de supuestamente ir de frente, por lo que no tendrían ningún miedo a decir que van a realizar grandes recortes, o eso cabe esperar de alguien que va ‘de frente’. Pues su ‘gran’ programa económico los mayores recortes que plantean son del famoso gasto político. Esto está muy bien si a quién se quiere convencer está al nivel de cualquiera tras 12 Cruzcampo en una boda, pero no es serio.
En base al presupuesto de la C.A. de Andalucía 2025, y sumando las partidas que Vox reseña como gasto político (altos cargos; personal eventual; políticos; subvenciones a sindicatos, partidos, medios…; y Agencias, Observatorios e Institutos autonómicos superfluos) y ateniéndonos a lo que menciona expresamente, el recorte sería de unos 390 millones de €, que puede parecer mucho dinero, pero representa aproximadamente el 0,8% del presupuesto total. Además, los altos cargos y el personal que supuestamente quieren acabar con él, no desaparece, cambia por funcionarios supuestamente elegidos por meritocracia, lo que en un lenguaje para todos significa: pongo los criterios que convengan a mis primos funcionarios. Y tras esto uno podría pensar que habrá más propuestas de recorte de gasto, pero no.
Si no recortan prácticamente gasto, una persona con sentido común diría: pues al menos no bajarán ingresos y más cuando Andalucía tiene unos 40 mil millones de deuda. Pero es mucho pedir, y el populismo fiscal siempre aparece: Vox propone con sus medidas eliminar distintos impuestos y un 2% del IRPF autonómico. El impacto que tendría sería la pérdida de alrededor de 500 millones en ingresos. Por si alguien necesita una clase de matemáticas para socialistas: 390 (recorte de gasto) – 500 (pérdida de ingresos) = -110 millones de euros de déficit. ¡Correcto! ¡Déficit! Y todos sabemos lo que eso significa: Vox propone aumentar la deuda. Debe ser que para ellos 40 mil millones (casi un 20% del PIB andaluz) es poco, porque claro cómo no es su dinero y si es el del ajeno, gestionarlo siempre es más fácil.
Al final la motosierra de Vox resulta ser un llavero de Stihl que puedes comprar por 4’37€ en Aliexpress. Y cierto es que nunca especificaron el tipo de motosierra, pero sí dejan claro que los jóvenes no les importan, pues la deuda la pagaremos nosotros.
Medidas sociales
Tampoco hay demasiado donde detenerse. Lo típico de Vox, que tampoco es algo negativo, porque eliminar leyes es bueno, pero claro, se limitan a mencionar 3 leyes con un “marcado carácter ideológico o que atenten contra la libertad de pensamiento y la igualdad”. Casualmente no hay ninguna que valoren que haya derogar de las que tengan su carácter ideológico, una lástima, esperaba que hubiera motosierra también en derogaciones (ironía).
Por otra parte, siguiendo la línea de eliminar el gasto político, proponen crear una Consejería de Familia. Pero claro, Vox supongo que por ser coherente pues la tendrá sin consejero, personal y dinero. Lo digo porque si esta vez tienen un ligero tropiezo en coherencia, pues el gasto político ya no bajaría tantos milloncitos. Aunque como sería gasto político del que les gusta, pues habrá que pagarlo.
Y en cuanto a sanidad nos ofrecen un pequeño repertorio de medidas (sin mención a los cribados no vaya a ser que Juanmita se nos enfade y nos quite una Dirección General), en el que proponen aumentar los centros de salud y el personal médico. Vamos, que todos sabemos que esas cosas son gratis y podemos bajar un 3% los impuestos, que total si no hay dinero pues se pide, que el Santander son las hermanitas de la caridad y nos lo regalan. No vaya a ser que propongan algo distinto a aumentar el gasto público.
En educación también tenemos un repertorio con un par de medidas. Aquí me llama la atención la idea del cheque escolar, que es de lo más positivo que se encuentra en el programa, pero dudo que vaya acompañada de bajada del gasto en la pública. El resto es hablar del PIN parental, que bueno, y darle más dinero a los funcionarios de la educación, que ya sabemos que son muchos votos y siempre hay que buscarlos.
Intuyo que la famosa Prioridad Nacional también iría aquí incluida, pero lamentablemente no han tenido a bien detallarnos en qué consistirá en Andalucía.
Conclusión
Esta crítica a Vox no la hago por gusto. El que me conozca sabe que no tengo especial manía a Vox sobre el resto de partidos, pero hay mucha gente que sigue teniendo esperanza en un proyecto que, en mi opinión, se ríe de ellos. Si se tiene sentido común, lo mínimo exigible en un sistema democrático, donde votar es supuestamente nuestra mayor forma de ser un contrapeso, son unos compromisos serios con los ciudadanos y mostrar al detalle cómo se gobernará. Vox hace unos pocos años era así, parecía tomárselo en serio. Pero en España hace muchos años que se ha perdido el sentido común y hemos pasado a la sumisión, este programa de Vox (o el de Por Andalucía), son muestra de ello.
Es necesario que los ciudadanos empecemos a exigir más, muchísimo más a los partidos políticos, y pequeños gestos como no votar a un partido por tomar por tontos a sus votantes, mentirles de manera reiterada o gestionar durante 40 años causando su ruina (en este caso aplica sobre todo a PP y PSOE) deben ser el comienzo de algo mucho más grande: La lucha por la verdadera libertad y la disminución de un Estado y clase política que, hablando en plata, se está riendo de ellos y haciéndoles seguidistas de sus causas, analfabetos funcionales y dependientes cognitivos del poder.