Plena inclusión defiende una IA más humana que impulse la inclusión de las personas con discapacidad intelectual en una sociedad diversa - Plena inclusión

Compatibilité
Sauvegarder(0)
partager

Plena inclusión España organizó
un encuentro en Madrid
el 12 de mayo de 2026.

El encuentro trató
sobre inteligencia artificial.

La inteligencia artificial es una tecnología
que usan algunos ordenadores
para hacer tareas.

Por ejemplo,
puede responder preguntas,
crear textos
o ayudar a comunicarse.

Plena inclusión defendió
una idea importante:

La inteligencia artificial
debe servir a todas las personas.

También debe tener en cuenta
a las personas con discapacidad intelectual
y del desarrollo.

Quién participó

En el encuentro participaron:

  • Personas expertas en tecnología.
  • Universidades.
  • Empresas.
  • Organizaciones de la discapacidad.
  • Administraciones públicas.

Algunas personas fueron al encuentro
en persona.

Otras personas participaron
por internet.

Ideas principales del encuentro

Enrique Galván,
director de Plena inclusión España,
dijo que la tecnología
debe mejorar la vida
de todas las personas.

También dijo
que las personas con discapacidad intelectual
deben participar
cuando se crean herramientas
de inteligencia artificial.

Así pueden revisar
si esas herramientas
son fáciles de usar
y sirven de verdad.

Varias personas expertas dijeron
que la inteligencia artificial
está en muchos lugares.

Pero también dijeron
que todavía no llega igual
a todas las personas.

Por eso, la inteligencia artificial
debe pensarse desde el principio
para incluir a todas las personas.

Riesgos de la inteligencia artificial

En el encuentro también hablaron
de algunos riesgos.

Por ejemplo:

  • Que algunas personas queden fuera.
  • Que la tecnología sea difícil de usar.
  • Que los sistemas traten peor
    a algunas personas.
  • Que las máquinas tomen decisiones
    que afectan a la vida
    de las personas.

Las personas participantes defendieron
una inteligencia artificial
más justa, más accesible
y más humana.

Conclusiones

Plena inclusión pidió
que la inteligencia artificial
respete los derechos
de las personas con discapacidad.

También pidió
que estas personas participen
en su diseño y en su revisión.

La tecnología puede ser útil
si ayuda a vivir mejor,
a participar más
y a entender mejor la información.

Vídeo del evento:

Galería de fotos del evento:

Este contenido NO está adaptado a Lectura Fácil

Imagen de la jornada IA + Humana celebrada ayer.
  • La confederación que representa a más de 950 asociaciones reúne en la Jornada ‘IA+HUMANA’ a personas expertas sobre inteligencia artificial y las nuevas tecnologías para buscar vías que la pongan al servicio de la inclusión.
  • Representantes del mundo académico, empresas tecnológicas, organizaciones de la discapacidad y administraciones públicas reflexionan en un encuentro conectado con la celebración del 20 aniversario de la Convención de Naciones Unidas sobre Derechos de las Personas con Discapacidad.

Madrid, 13 de mayo de 2026.- Plena inclusión España reunió ayer en Madrid a personas expertas en inteligencia artificial, accesibilidad, innovación social y derechos para reflexionar sobre cómo desarrollar una Inteligencia Artificial (IA) que tenga en cuenta las necesidades de las personas con discapacidad intelectual y alineada con la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de Naciones Unidas. La jornada, celebrada en ‘Por Talento Digital’ de Fundación ONCE, reunió en formato híbrido (presencial y en streaming) a un público muy interesado en un tema en el que todavía falta mucho por hacer y por decir.

El director de Plena inclusión España, Enrique Galván, defendió en la apertura del encuentro que cualquier avance tecnológico debe contribuir “a hacernos más humanos y así poder avanzar en derechos y mejorar la calidad de vida de todas las personas sin excepción”. También subrayó la importancia de que las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo participen en la validación de las herramientas basadas en inteligencia artificial que puedan afectarles, tal y como ya hacen al validar los textos en Lectura fácil.

Senén Barro, catedrático de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial de la Universidad de Santiago de Compostela, propuso reflexionar sobre el momento actual de desarrollo de la inteligencia artificial y la necesidad de combinar innovación tecnológica con responsabilidad ética y social. “La inteligencia artificial hoy es omnipresente, está en todas partes, pero no llega a todas las personas, o no llega por igual. Y de hecho hay muchos colectivos de personas con discapacidades, personas con necesidades especiales, a las que no está llegando, o apenas está llegando”, explica Barros.

Mercedes Siles, catedrática de Álgebra de la Universidad de Málaga, se preguntó: ¿Cómo podemos hacer una IA más humana? Y esta es su respuesta: «Lo primero que debemos tener en cuenta es que la inteligencia artificial está hecha por personas y por eso debería estar hecha también para las personas y no para las empresas. Así es como podemos hacer una IA más humana, con una inteligencia artificial pensada y dirigida para mejorar la vida de las personas».

Marta Senent lidera Adagio, una empresa que desarrolla una APP con la que traducir el habla atípica (para transformarla en habla típica) de una persona que, por ejemplo, tenga parálisis cerebral. Marta nació con parálisis cerebral. Por eso, cuando se le pregunta sobre si la inteligencia artificial puede ahondar en la falta de inclusión que afecta a las 400.000 de personas con discapacidad intelectual en España, responde con claridad: “No olvidemos que la IA depende de las personas. Si existe este sesgo entre la población, también lo tiene la IA. Por eso pedimos que la IA nos incluya más a las personas con discapacidad y sea más útil en nuestra búsqueda de la inclusión”.

A lo largo de la mañana se sucedieron diferentes presentaciones y experiencias prácticas vinculadas al uso de la inteligencia artificial en ámbitos como la accesibilidad cognitiva, los apoyos personalizados, la comunicación accesible y la participación. Entre las experiencias presentadas destacó la demostración realizada por Karla Flores, responsable de desarrollo de negocio de Alexa España en Amazon, sobre las nuevas funcionalidades de Alexa+ basadas en inteligencia artificial generativa. Flores sostuvo la importancia de desarrollar herramientas inclusivas a partir de la colaboración con organizaciones sociales y personas con discapacidad. En ese mismo bloque intervino Angélica de Antonio, investigadora de la Universidad Politécnica de Madrid quien recordó que para que la tecnología sea útil para las personas, primero tiene que conocer cuáles son sus necesidades y entenderlas.

En el último bloque de la jornada, dedicado a accesibilidad cognitiva y democratización de la información, hablaron Jessica Rivero, de Fundación ONCE/Inserta; Blanca Tejero, codirectora del Centro Español de Accesibilidad Cognitiva (CEACOG); y Ángel García, presidente de la Fundación Humana IA. En los tres casos, se compartieron experiencias orientadas a facilitar la participación y la autonomía de las personas con discapacidad mediante tecnologías, estando algunas centradas en la adaptación de textos a Lectura fácil.

TENER PRESENTE A LA CONVENCIÓN

La sesión de la tarde estuvo centrada en la gobernanza y el impacto social de la inteligencia artificial. En la mesa de diálogo participaron: Ana González, especialista de accesibilidad en Microsoft España; Virginia Carcedo, secretaria general y directora de Transformación, Excelencia e Igualdad de Fundación ONCE; y Pilar Villarino, directora ejecutiva del CERMI Estatal; y Francisco Javier Torres, secretario general de la Agencia Estatal de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESÍA). Las intervenciones analizaron tanto las oportunidades como los riesgos asociados al desarrollo de estas tecnologías, recordando que la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad debe seguir siendo el marco de referencia también en este nuevo contexto tecnológico.

Además, se alertó sobre posibles riesgos relacionados con la discriminación algorítmica, la generación de nuevas brechas digitales o la pérdida de control sobre decisiones que afectan a las personas. Frente a ello, se defendió la necesidad de impulsar una inteligencia artificial ética, accesible y diseñada con participación directa de las personas con discapacidad.

Video de la jornada:

Coordonnées
Plena Inclusión