La prevención es la forma más eficaz de cuidar de nuestra salud. Por eso, en el entorno laboral, se llevan a cabo pruebas que valoran el estado general de una persona y la compatibilidad con su puesto. Hoy te contamos en detalle cuáles son los beneficios de las revisiones médicas.
¿Qué son las revisiones médicas preventivas y cuándo se realizan?
Las revisiones médicas preventivas son evaluaciones periódicas del estado de salud de una persona. Se realizan aunque no haya ninguna sintomatología, ya que el objetivo es la prevención. Su objetivo es detectar patologías o posibles alteraciones en fases tempranas, así como factores de riesgo para desarrollar un trabajo en concreto.
Por lo general, el reconocimiento médico consiste en una anamnesis, que es el historial clínico de la persona; una exploración física; análisis de sangre y orina; control de la tensión arterial; pruebas de imagen y, en función de la edad, el sexo, los antecedentes familiares o el entorno laboral, se pueden solicitar otras pruebas complementarias. Por tanto, no hay un protocolo universal, sino que se adapta al perfil de la persona.
En la población adulta, la frecuencia suele ser anual o bianual. No obstante, de nuevo, depende de la edad, enfermedades previas que se hayan tenido o de los riesgos profesionales. De hecho, la normativa española en materia de prevención de riesgos establece que la vigilancia periódica de la salud de las personas trabajadoras viene marcada por los riesgos asociados a su puesto.
Los beneficios de las revisiones médicas preventivas son tanto para quien trabaja como para la empresa que las ofrece. Los más importantes son los siguientes:
Detección precoz de enfermedades
Uno de los beneficios más importantes es que se pueden detectar en sus fases iniciales diferentes patologías. Por ejemplo, enfermedades cardiovasculares, alteraciones metabólicas como la diabetes o determinados tipos de cáncer. Hay que tener en cuenta que muchas de estas patologías no siempre dan síntomas.
Cuando se detectan antes de que se agraven, aumentan las probabilidades de éxito de los tratamientos y se reducen las posibles complicaciones, como las hospitalizaciones o las intervenciones quirúrgicas. Además, cuanto antes se conozca un diagnóstico, más sencillo será para la persona y la familia tomar medidas que mejoren el pronóstico.
Identificación y control de factores de riesgo
Las revisiones no siempre detectan enfermedades existentes, sino que muestran factores de riesgo que no han desembocado todavía en una patología. Los más comunes son el colesterol elevado, hipertensión arterial o sobrepeso.
Con estos indicadores, se pueden introducir cambios en el estilo de vida, tanto en la vida personal como en la laboral. En este último entorno, el hecho de que se identifiquen riesgos, como la exposición a agentes químicos, ruido o cargas físicas, permite que se puedan tomar medidas correctoras que protejan la salud de toda la plantilla.
Mejora de la calidad de vida
Llevar un seguimiento periódico del estado de salud mejora la calidad de vida. No solo porque se identifican señales de alerta, sino porque se adquiere una mayor conciencia del propio bienestar. Las revisiones médicas no solo buscan patologías, sino que incluyen un asesoramiento personalizado sobre alimentación equilibrada, ejercicio físico, descanso o gestión emocional.
Si las recomendaciones se aplican, aumenta la energía y el rendimiento cognitivo y se mejora el estado de ánimo. Para una empresa, una plantilla con buena salud se ausenta menos y muestra un compromiso mayor. Por tanto, aumenta la productividad y mejora el clima laboral.
Reducción de costes sanitarios a largo plazo
Otro de los beneficios de las revisiones médicas es que reducen los costes a largo plazo, tanto para la persona como para la empresa. El tratamiento es más eficiente cuanto antes se actúe, y se evita tener que recurrir a tratamientos más caros, intervenciones y hospitalizaciones.
Para la persona en particular, hay menos gastos médicos y una menor repercusión en la economía, puesto que hay menos bajas laborales o pérdida de capacidad funcional. Y para las organizaciones, también se reducen los costes derivados del absentismo, la rotación o los accidentes laborales.
Fomento de la cultura preventiva
Las revisiones médicas periódicas también crean una cultura de prevención dentro de la empresa. Es una forma de normalizar el autocuidado y se refuerza la idea de que cuidar de la salud es un proceso continuo.
Por otra parte, una empresa que integra programas de vigilancia de la salud en su sistema de prevención de riesgos laborales está promoviendo la corresponsabilidad entre ella y su plantilla. Además de cumplir con la normativa, se está creando un entorno de trabajo más seguro y saludable.
Sin embargo, es conveniente contar con asesoramiento personalizado para incorporar un programa de vigilancia de la salud y revisiones médicas periódicas. En Empatif, ofrecemos servicios de prevención de riesgos laborales y gestión integral de personas, para crear protocolos que se adaptan a cada actividad. Contacta con nosotros para solicitar una valoración de tu empresa.