Cuando Qida, la scale-up de referencia en la atención y calidad de vida del segmento sénior en casa, hizo pública su última ronda de financiación de 37 millones de euros, quedó claro que no se trataba de un movimiento financiero convencional. Este hito suponía el impulso decisivo para acelerar su crecimiento, reforzar la profesionalización del sector del cuidado y ampliar sustancialmente su capacidad de impacto positivo dentro del ecosistema HealthTech español. Desde nuestra boutique identificamos de inmediato una gran oportunidad estratégica: más allá de comunicar la propia transacción económica, era el momento idóneo para consolidar su posicionamiento público como el actor transformador definitivo en el ámbito de los cuidados de larga duración, poniendo en valor un modelo de negocio que equilibra a la perfección el sentido humano, el desarrollo tecnológico y la centralidad en las personas y sus familias.
El desafío principal de la campaña residía en elevar la conversación mediática mucho más allá de la frialdad de la cifra macroeconómica. Era imperativo conectar con rigurosidad la dimensión financiera de la operación con la profunda vocación social inherente a Qida, evitando que el relato corporativo quedara desdibujado en tecnicismos de capital riesgo. Ello requería una compleja labor de coordinación de mensajes entre los fondos inversores y una gran diversidad de medios de comunicación (generalistas, económicos y especializados). El verdadero reto estratégico consistía en alinear las expectativas de todos los actores involucrados bajo una narrativa única, coherente y diferencial, capaz de atraer el foco de los prescriptores adecuados.
Para maximizar el impacto de este hito, nuestro equipo diseñó una estrategia de comunicación integral articulada en torno al propósito corporativo. El pilar fundamental fue el desarrollo de un relato sólido que vinculaba el músculo financiero de la ronda con el impacto social directo en el bienestar de los mayores. Diseñamos notas de prensa personalizadas y en varios idiomas, según el enfoque editorial de cada segmento mediático y desplegamos una agenda proactiva de relaciones públicas. Esto nos permitió gestionar una selecta batería de entrevistas exclusivas y encuentros uno a uno con los principales periodistas económicos, líderes de opinión del ecosistema startup y redactores clave del sector sanitario.
La campaña se saldó con un éxito rotundo tanto en términos cuantitativos de visibilidad como en proyección cualitativa de marca. A través de las diferentes acciones de comunicación coordinadas se obtuvieron más de 60 impactos mediáticos de alta calidad. La cobertura incluyó una destacada presencia en radio, un alcance superior a los dos millones de lectores en prensa escrita y más de diez millones de usuarios únicos en diarios digitales de primer nivel.
Más allá de las métricas de audiencia, el verdadero valor de este caso de éxito radica en que la cobertura consolidó plenamente la credibilidad y la reputación de Qida ante los inversores, las administraciones públicas y el sector tecnológico. Al conseguir trasladar fielmente un relato que unía finanzas y bienestar, Qida no solo ha demostrado solidez corporativa, sino que se ha posicionado de manera definitiva como el referente imprescindible y puntero en el futuro del cuidado y el envejecimiento en España.