La tecnología nos ha permitido ampliar las modalidades de aprendizaje. Sin embargo, cada opción tiene sus propias ventajas en cuanto al aprendizaje o la motivación. Hoy te contamos cómo elegir entre formación online vs. presencial.
Formación online vs. presencial: ventajas de cada opción
La formación online es una propuesta flexible para acceder a contenidos y clases desde cualquier lugar. También se le conoce como e-learning. En la última década, su popularidad ha ido en aumento, tal y como ha sucedido con el teletrabajo. No obstante, aunque su popularidad haya aumentado porque se puede integrar mejor en la rutina diaria, también tiene sus propios retos.
Para una plantilla de trabajadores, ambas modalidades pueden ser eficaces. Lo que importa es que el proceso de aprendizaje esté bien diseñado y que los contenidos se adecúen a los objetivos de la empresa. La diferencia no está solo en el canal, sino en cómo se adapta dicho proceso al tipo de contenido, al perfil del equipo y a las necesidades de la empresa.
Ventajas de la formación online
• Flexibilidad horaria y geográfica. Cada persona puede decidir cuándo acceder a los contenidos a lo largo del día. Por tanto, hay una mayor conciliación en aquellas empresas que trabajan con turnos rotativos o con carga de trabajo variable. También es útil porque rompe las barreras geográficas en equipos establecidos en diferentes sedes.
• Optimización del tiempo. Una de las ventajas principales entre formación online vs. presencial es que esta última elimina los desplazamientos. No solo se ahorra tiempo, sino que se puede integrar en la jornada laboral y adaptarla a la prioridad de las tareas.
• Escalabilidad. Un mismo programa puede impartirse a toda la plantilla sin tener que duplicar las sesiones presenciales por grupos. Por tanto, las nuevas competencias o el contenido del que se trate se implanta con mayor rapidez.
• Acceso a contenidos actualizados. El contenido en una plataforma digital se puede modificar y actualizar según las necesidades en muy poco tiempo. Es una ventaja cuando se trata de normativas o cuestiones técnicas.
• Seguimiento y trazabilidad. Las herramientas online muestran el progreso de cada persona, los tiempos de conexión y los resultados de la evaluación.
Ventajas de la formación presencial
• Interacción directa. Cuando la comunicación es cara a cara, aumenta la participación, las dudas se pueden resolver en el momento y hay un mayor intercambio de experiencias entre compañeros.
• Aprendizaje práctico. Si la formación es técnica o se utiliza maquinaria, la presencialidad mejora la eficacia porque se pueden hacer simulaciones o dinámicas grupales.
• Refuerzo del trabajo en equipo. La formación compartida puede mejorar las relaciones profesionales, sobre todo con equipos que no se ven a diario.
• Mayor concentración. Al desarrollarse en un entorno específico de aprendizaje, hay menos distracciones que en el entorno digital.
• Feedback inmediato y personalizado. Quien ofrece la formación puede ir adaptando el ritmo al grupo y a sus dificultades o variar los contenidos según sea necesario en tiempo real.
Qué tener en cuenta para elegir entre formación online vs. presencial
Ya hemos visto las ventajas principales entre la formación online vs. presencial. Para elegir la modalidad más adecuada, hay que analizar diferentes factores. El primero es el tipo de competencia que se desea desarrollar. Por ejemplo, si se trata de conceptos teóricos o conceptuales, así como normativas, la formación online puede ser suficiente. Sin embargo, si se trata de habilidades blandas como el liderazgo, o prácticas como el uso de herramientas o maquinaria, la modalidad presencial es más efectiva y reduce riesgos.
También es importante tener en cuenta el perfil de la plantilla. Si el equipo ya está acostumbrado a trabajar en el entorno digital o es parte importante de su puesto, la formación online será más cómoda. En el caso contrario, será preferible la presencial. También influye la cultura interna de la empresa. Si son organizaciones acostumbradas al trabajo colaborativo, se sacará mayor partido a las sesiones presenciales.
Otro factor es la disponibilidad operativa, ya que se deben dar facilidades para realizar la formación. Por ejemplo, si es un sector con picos de producción o turnos variables, es mejor apostar por la flexibilidad del formato online. Pero si la formación es estratégica o prioritaria, es preferible invertir tiempo en el presencial.
Sin embargo, hoy en día existen también los formatos híbridos, que permiten aprovechar las ventajas de cada una de las dos opciones. Así, no hay que elegir entre la formación online vs. presencial, sino que se puede combinar la flexibilidad de la primera con la mayor eficacia para retener ciertos contenidos de la segunda.
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