Bad Bunny convierte Madrid en una máquina económica: entradas agotadas, turismo récord y la colaboración con Zara

Compatibilité
Sauvegarder(0)
partager

Y es que la generación Z ya no solo viaja solo por vacaciones. Ahora viajamos por conciertos. Da igual si eres de Valencia, París, Lisboa o Milán. Si Bad Bunny toca en Madrid, haces números, miras el saldo de la cuenta y decides que comer pasta durante dos semanas merece la pena (o arroz en su defecto) y que “para eso trabajamos”, ¿o no? Porque los conciertos se han convertido en experiencias completas. No es solo ver al artista: es el viaje con amigos, el outfit, las fotos, TikTok, el after y los tres vídeos mal grabados que subirás durante meses diciendo “take me back” y que seguro acabes borrando más tarde porque tienes lleno el almacenamiento del móvil.

Ese es precisamente el motivo por el que Madrid va a ingresar millones gracias a estos conciertos. Cada fan que viene no solo compra una entrada. Compra vuelos, Airbnb, ropa, comida, taxis, merchandising y un matcha overpriced. El impacto económico es tan grande que ya hay estimaciones que hablan de más de 200 millones de euros moviéndose alrededor del fenómeno Bad Bunny. Y sinceramente, tiene sentido.

Hemos convertido los eventos musicales en momentos culturales enormes. Coachella, Primavera Sound, Taylor Swift, Rosalía o Bad Bunny ya no son solo música: son contenido, identidad y comunidad online.

Coordonnées
Ana Fernandez