Más de 70 familiares, profesionales sanitarios y representantes de entidades de pacientes participaron el pasado 30 de mayo en Madrid en la III Jornada de Duelo ‘Acompañamos el duelo’ de Menudos Corazones.
La cita, ya consolidada como un referente de encuentro y formación en torno al acompañamiento en los procesos de pérdida, volvió a poner el foco en la importancia de ofrecer apoyo, escucha y herramientas a quienes afrontan el duelo por la muerte de un ser querido o de un paciente con enfermedad crónica.
Organizada con el apoyo de Ritmia, esta tercera edición reunió a personas con experiencias vitales diversas que compartieron conocimientos, testimonios y reflexiones sobre una realidad que sigue necesitando espacios de visibilización, comprensión y acompañamiento.
Un encuentro para comprender y acompañar el duelo
La jornada nació con el objetivo de crear un espacio de encuentro para familiares, profesionales y entidades de pacientes que desean aprender a afrontar la pérdida de un ser querido o de un paciente con enfermedad crónica y facilitar así el acompañamiento en el proceso de duelo.
Uno de los aspectos más valorados por las personas asistentes fue precisamente la cercanía que caracteriza este encuentro, donde conviven la experiencia profesional, el conocimiento científico y los testimonios en primera persona. Una combinación que permite abordar el duelo desde diferentes perspectivas y generar redes de apoyo entre quienes han vivido o acompañan situaciones de pérdida.
La bienvenida institucional corrió a cargo de Amaya Sáez, directora de la Fundación Menudos Corazones, y Javier López-Valcárcel, cofundador de Ritmia, quienes destacaron la necesidad de seguir generando espacios seguros para hablar del duelo y acompañar a las familias en momentos especialmente difíciles.
El duelo perinatal, una realidad que necesita visibilidad
La primera mesa de la jornada abordó el duelo perinatal, una experiencia que con frecuencia permanece invisibilizada socialmente pese a su profundo impacto emocional en las familias.
La psicóloga perinatal Noelia Extremera, la matrona Cristina Triviño y la psicóloga Silvia M. Pérez compartieron herramientas y reflexiones sobre el acompañamiento profesional en estos procesos. La mesa contó además con el testimonio de Ana Domingo, integrante de la Red El hueco de mi vientre, quien aportó una visión personal sobre la vivencia de esta pérdida.
La sesión estuvo moderada por Raquel Yuste, mamá de Jaime y madre de experiencia del proyecto de duelo de Menudos Corazones.
Maternidad, paternidad y duelo: distintas maneras de afrontar la pérdida
La segunda mesa puso el foco en cómo madres y padres pueden experimentar y expresar el duelo de formas diferentes, sin que ello implique una mayor o menor intensidad del dolor.
La psicóloga Patricia Díaz, de la Fundación Mario Losantos del Campo, analizó los distintos mecanismos de afrontamiento que suelen aparecer tras la pérdida de un hijo. A continuación, los testimonios de Marta García y Jorge Martínez, padres de Silvio, y de Antonio Álvarez y Alicia Cabezón, padres de Adrián, permitieron profundizar en la realidad cotidiana de las familias que atraviesan un proceso de duelo.
La moderación estuvo a cargo de Ana Belén Hernández, psicóloga de Menudos Corazones.
La muerte súbita y el acompañamiento a las familias
Uno de los momentos más relevantes de la jornada fue la mesa dedicada al duelo tras la muerte súbita, una situación especialmente compleja por el carácter inesperado de la pérdida y las posibles implicaciones en la salud familiar.
El doctor Constancio Medrano, jefe del Servicio de Cardiología Pediátrica del Hospital Gregorio Marañón; Nélida Vázquez, enfermera de Práctica Avanzada de Cardiopatías Familiares del mismo hospital; y la psicóloga especializada en duelo Consuelo Olalla ofrecieron una visión multidisciplinar sobre el proceso personal, familiar y clínico que acompaña estas situaciones.
La sesión incluyó el testimonio de Esther Costafreda, madre de Ángel y fundadora de la Asociación para Pacientes y Familiares con Síndromes Arrítmicos relacionados con la Muerte Súbita (SAMS), quien compartió su experiencia y la importancia del apoyo mutuo entre familias.
La mesa fue moderada por Javier López-Valcárcel, padre de Iria.
El duelo de los profesionales sanitarios: la importancia del autocuidado
La cuarta mesa estuvo dedicada a una realidad cada vez más reconocida: el impacto emocional que la pérdida de pacientes puede tener en los profesionales sanitarios.
Sylvia Belda, jefa de Sección de la UCI Pediátrica y la Urgencia Pediátrica del Hospital 12 de Octubre; Sara Losantos, responsable del Área de Psicología del Duelo de la Fundación Mario Losantos del Campo; y Román Linacero, instructor de autocompasión y meditación, reflexionaron sobre la necesidad de incorporar estrategias de autocuidado, apoyo emocional y prevención del desgaste profesional.