Charles Powel apuesta por profundizar en el proyecto de integración europea - Étnor

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El pasado miércoles 27 de mayo, Étnor celebró el seminario “EEUU, Europa y el futuro del orden internacional” con la colaboración de Libertas 7, en el cual se abordó qué papel tiene Europa ante una actualidad geopolítica tensionada. Recibimos como invitado a Charles Powel, director del Real Instituto Elcano y licenciado en Historia y Lenguas Modernas por la Universidad de Oxford.

El seminario fue presentado por la catedrática Adela Cortina, quien nos recordó el motivo del origen de la Unión Europea: la cooperación en busca de la paz. La filósofa nos recordó la historia del renacimiento, en el cual abandonaron el conflicto para encontrar la paz, y la buscaron con la cooperación. Esta idea básica de cooperar por la paz es una de las bases conceptuales con la que se originó la Unión Europea: “La UE busca una cierta prosperidad (…) y, sobre todo, la declaración de los derechos humanos, es decir, necesitamos unos valores, unos derechos que defender y de ahí nace la idea de que hemos de buscar esa ética que es la clave que nos da la identidad europea”, sigue Adela.

Pero estos ideales no se siguen en el resto del mundo. Con el brexit y la irrupción de Trump en la Casa Blanca en el año 2016 se marcó un antes y un después en el orden internacional, la idea de cooperación parece resquebrajarse. La situación se agrava en la segunda legislatura del presidente estadounidense, cruzando en poco tiempo líneas rojas. ¿Qué hacemos ante esta situación? Para responder a la pregunta, Charles Powel nos ofrece el contexto geopolítico actual y nos clarifica cuál es la situación Europea.

Empieza descartando la siguiente concepción general: vivimos en un mundo G2, liderado por EEUU y China. Muestra que nuestro contexto internacional se encuentra en transición hacia la multipolaridad, poniendo el foco en otras potencias también importantes, como India o Japón. Ante esta pluralidad, parece lógico un orden internacional en consecuencia, pero la situación es más bien distinta: “Nos encontramos ante el colapso o debilitamiento del orden liberal internacional basado en reglas”. Recordó que el filósofo francés Voltaire, ya denunció en su momento esta situación. Nuca fue una realidad completa, ya que las mayores potencias nunca fueron los principales beneficiarios. Un orden multipolar requiere estructuras multilaterales.

Ante esta situación, ¿En qué lugar deja a Europa? A pesar de ser el bloque comercial más importante del mundo, la UE no es un único polo. Somos 27 estados miembros soberanos y heterogéneos, siendo el lema “unidos en la diversidad”. Pero, aun así, es destacable mencionar que la UE nació como un proyecto de paz. Es una comunidad de derecho, tenemos comercio interior gracias a ésta, remarca el historiador. La Unión es una potencia normativa, por lo que la fuerza no está en las armas, sino en la capacidad de moldear la realidad a través de normas, pero éstas son contestadas.

El orden internacional se encuentra marcada por los conflictos entre las grandes potencias, no sólo de China y EEUU, sino también, por ejemplo, de Oriente medio, y es caracterizado también por la proliferación nuclear. Este contexto convierte al comercio es un arma, siendo la principal dificultad a la que nos enfrentamos.

Ante el presente contexto, se hacen más visibles, según Powel, una serie de errores que ha cometido la Unión. Menciona tres: el desprendimiento del control comercio respaldándose en China, de la energía dependiendo de Rusia, y de la seguridad. Esto se evidenció, por ejemplo, en la guerra en Ucrania, la dependencia con la energía rusa y la retirada de aportación militar estadounidense evidenció las dependencias. Pero ante esta situación se tomó medidas: Alemania logró no depender tanto de las provisiones rusas y Europa logró dar suficiente apoyo a Ucrania para que las tropas rusas no avancen. Además, también se están diversificando las cadenas comerciales para no depender de China.

También remarca la complicada relación entre Estados Unidos y la Unión Europea. A pesar de que hace años la relación era estable e incluso de apoyo, con el paso del tiempo se fue recalibrando. Pero actualmente, con el presente mandato de Donald Trump, se están cruzando líneas rojas. Por tanto, queda preguntarse: ¿Qué hace Europa con la defensa? No tiene las capacidades militares, cada estado es soberano y tiene diferentes intereses. Powel presenta dos opciones: Seguir dependiendo de la OTAN o construir un pilar europeo compatible con la OTAN, pero con previsión de desprenderse estrictamente europeo. Esta idea asusta a algunos países europeos.

Ante esta situación, la UE toma diferentes medidas. Por ejemplo, fortalecer lazos con países similares en valores, como Canadá. En segundo lugar, también se busca una mayor relación con el sur emergente. Pero encontramos un problema, Europa parece jugar con un doble rasero: condena la intervención rusa per se muestra tibio ante el conflicto entre Israel y Palestina. Esta dualidad parece no convencer a los países del sur.

Además, la Unión Europea ha de enfrontarse a una serie de retos a largo plazo: el decrecimiento demográfico, problemas de productividad (aunque España es una de las excepciones), los costes energéticos superiores a otros países creando competitividad industrial, la dependencia excesiva en cadenas de valor que no tenemos control y las dificultades para llevar a cabo innovaciones tecnológicas.

Ante esta situación, Italia presenta el informe Letta y el informe Draghi. Sugieren modernizar y completar el mercado el interior, remarcando que no tenemos mercado en valores importantes, como por ejemplo la energía. Además, aconseja introducir una quinta libertad, el de la educación e investigación para facilitar el intercambio.

Finaliza exponiendo que el contrato social europeo está en cuestionamiento. Pero estas amenazas pueden dar lugar a una reflexión más profunda respecto a Europa. Los agentes externos nos obligan a profundizar en el proyecto de integración europea.

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