¿Qué son las Constelaciones Familiares? Seguramente te habrán dicho que tienes que probarlo para saber qué son. Y es cierto. Nada como vivir en primera persona la experiencia de constelar para entender qué es lo que sucede cuando participamos de un taller de constelaciones familiares.
Aunque es complejo trasladar en palabras cómo es una sesión de Constelaciones Familiares, con este artículo intentaremos responder a tus preguntas con sencillez para que descubras una herramienta muy valiosa que permite a los terapeutas trabajar los vínculos y las lealtades familiares.
Índice
¿Qué son las Constelaciones Familiares? Conceptos básicos
Las Constelaciones Familiares son una herramienta terapéutica que se centra en observar cómo se relaciona y se comporta el sistema familiar alrededor de un conflicto. En función del lugar que ocupan las personas implicadas en el conflicto se detecta cuáles son las alteraciones o desórdenes dentro del sistema familiar en cuestión.
El objetivo de una constelación es, una vez detectado el origen del desorden, acompañar a las personas implicadas a reestablecer el equilibrio en el sistema y liberarse de las repeticiones y lealtades al clan.
Esta herramienta terapéutica desarrollada por Bert Hellinger surgió en los años 80 a partir de otras teorías y terapias (Terapia Sistémica, Terapia Familiar y Terapia Gestalt, entre otras). Hellinger descubrió que determinadas circunstancias se repetían en todos los sistemas y que algunos de esos miembros eran fieles al destino doloroso del clan.
Hellinger estableció unos principios (basados en la terapia sistémica) para recuperar el orden familiar que supuso un gran cambio respecto al trabajo con las familias al poder recuperar la armonía con sencillos movimientos y frases sanadoras.
Los principios del orden sistémico (o leyes sistémicas de las Constelaciones Familiares)
Las Constelaciones Familiares se basan en 3 principios (o leyes sistémicas) que establecen el orden en el sistema familiar y que se usan en Constelaciones para permitir al sistema sanar el dolor actual o pasado.
- Principio de pertenencia: Todas las personas que nacen o están en el seno de un grupo o de un clan familiar tienen el derecho a pertenecer y a no ser excluidos. Existe un vínculo invisible entre todas aquellas personas que son o han sido parte de un grupo o familia.
- Principio de jerarquía: El orden de llegada al sistema familiar es el orden de precedencia o jerarquía y este lo marca el orden de nacimiento e ingreso al clan. Es un orden natural que nos permite tener claro el rol que ocupamos en la familia (abuelo, padre, hijo, nieto, pareja…)
- Principio de equilibrio o compensación: Hay equilibrios imposibles, como en el caso de que los hijos pudieran devolver todo lo recibido a sus padres, pero existen otro tipo de equilibrios que, al alterarse, fracturan el sistema. Es el caso del equilibrio en la pareja entre el dar, el hacer y el recibir, que son contratos implícitos y explícitos para lograr un vínculo entre iguales. En cuanto a la ley de compensación, el sistema busca compensar en generaciones posteriores aquello que las anteriores han infligido, sufrido y dejado inconcluso. Cuando hay pérdida o exclusión de algún elemento de forma trágica o imprevista, hay una tendencia natural a incorporar a otros individuos para preservar el balance y la expansión del sistema.
El sistema familiar tiene como objetivo sobrevivir, evolucionar, transmitir y cumplir con sus propósitos. Sin orden, el sistema se tambalea y transfiere al inconsciente familiar y colectivo los miedos, las creencias limitantes, las fidelidades y anhelos inconscientes a los descendientes del clan familiar, apareciendo problemas transgeneracionales.
- ¿Te ha pasado alguna vez que sientes que no avanzas en la vida?
- ¿O que repites las mismas historias que tu familia?
- ¿O has sentido como si vivieras la vida de otra persona?
Podrías estar ante un desorden sistémico que está en relación con una lealtad familiar. Las Constelaciones Familiares ayudan a recuperar el orden sistémico.
¿Cómo se recupera el orden sistémico?
Cuando aparece el problema (o conflicto), se muestra la solución. Y es partir de este punto que se inicia el trabajo terapéutico para poner orden en el sistema y permitir que cada miembro de un clan familiar viva en libertad y sin lealtades ocultas.
En una constelación familiar se representa el conflicto a través de lo que se denomina una “imagen”, que puede ser una persona del grupo o un objeto. Esta representación se puede realizar en una constelación individual -con figuras, playmobil, muñecos, papeles, etc- o bien, con personas que representan al clan familiar. Nos centraremos en esta última, que se denomina Constelación Familiar Grupal.
La Constelación Familiar grupal
En un taller de constelaciones familiares grupales siempre hay 5 elementos:
- El constelador familiar (facilitador): El profesional que acompaña y dirige la sesión para descubrir qué desórdenes y bloqueos existen.
- La persona que consultante: Acude a una constelación para revisar un asunto, un problema o un conflicto.
- El objetivo del consultante: El resultado que espera obtener el consultante al trabajar su conflicto.
- El grupo o representantes: Las personas que, con o sin relación con el consultante, representan a miembros del clan familiar o de la historia de vida del consultante o elementos importantes (trabajo, vocación, síntoma, etc.).
- El alma del clan familiar: El alma del sistema siempre está presente en nuestro inconsciente colectivo, dándonos información útil para liberar las cargas y sanar las heridas dolorosas.
Cómo realizar una constelación familiar grupal
Una constelación familiar en grupo suele durar una hora aproximadamente. Estos son los pasos que sigue un facilitador de constelaciones familiares.
Es importante destacar que en una constelación familiar las personas que integran el grupo no forman parte de la familia del consultante. Son personas que representan a miembros de la familia.
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Paso 1: La demanda
El facilitador de constelaciones pide al consultante que exponga su problema y su objetivo ¿Qué quieres conseguir? Le ayudará a realizar una demanda específica, concreta y factible.
- Por ejemplo, no se trata de pedir ser el más rico del mundo, sino de descubrir si existe algún bloqueo que no permite tener una relación sana con el dinero y el objetivo podría ser vivir una vida plena.
Paso 2: ¿Quién aparece en una constelación?
Una vez elaborada la demanda, el constelador definirá qué miembros de la familia y elementos deben representarse. Según mi experiencia, las constelaciones más profundas e impactantes son aquellas en las que el consultante desconoce quién representa a quién (constelación en ciego), pero no necesariamente es la dinámica de cualquier constelación.
Paso 3: La representación de la constelación
El grupo representará a los miembros elegidos, incluyendo al consultante. No conocen la historia de la persona ni a quién están representando. La consigna es: colócate en el espacio (la sala) y cuando encuentres tu lugar, te quedas ahí sin moverte. Una vez colocados todos los representantes, aparece la imagen de la constelación.
Paso 4: La imagen
La imagen es la herramienta más importante de una constelación. En ella podemos ver las dinámicas entre las personas representadas, el orden y el lugar que ocupa cada uno, las expresiones, los pequeños movimientos. En definitiva: el desorden muestra la solución al conflicto.
Paso 5: La información del clan
El/la constelador/a preguntará a cada representante cómo se siente en el lugar en el que se encuentra y qué siente en relación con los otros representantes. Lo impactante de las constelaciones es que cada representante manifiesta como se siente el alma familiar y esto ocurre porque todos estamos conectados por el inconsciente colectivo.
Estamos conectados al inconsciente colectivo gracias al campo fenomenológico que nos permite vibrar con la energía familiar y manifestarse a través de las sensaciones corporales.
Paso 6: Frases sanadoras
Una vez recogida la información del alma familiar a través de los representantes el facilitador acompañará a los representantes y al consultante a realizar pequeños movimientos. Estos movimientos que tienen como objetivo recuperar el orden sistémico y que tienen en cuenta los principios anteriormente expuestos, van precedidos de las frases sanadoras.
Estas frases pueden ayudar a eliminar barreras y bloqueos emocionales y liberar las heridas permitiendo que cada persona elija su propio destino. Es altamente recomendable que el consultante ocupe su lugar y participe de los movimientos y de las frases sanadoras. El resultado de los movimientos sistémicos es la imagen-solución.
Paso 7: La imagen-solución
La imagen solución es el resultado de la constelación. Al realizar los movimientos cada persona ocupa el lugar y el orden dentro del sistema y, por tanto, se recupera el equilibrio. El/la constelador/a para cerrar preguntará cómo se sienten los representantes y el consultante con el resultado del trabajo realizado. Si todos están tranquilos y en paz, se da por finalizada la constelación y se pide que vuelvan al aquí y al ahora y dejen que el alma familiar continúe con sus movimientos.
No se busca el final feliz, se busca comprensión a un asunto doloroso.
Paso 8: Los cambios
El primer cambio lo experimenta el consultante al poner solución o una mirada diferente a su conflicto. Pero la constelación no sirve solo para el consultante, los movimientos y cambios se continuarán produciendo en el sistema porque todo está conectado. Es muy común que tras una constelación haya una mejoría en algunas relaciones o comprensiones de patrones de vida, los cambios se acentúen y se perciba que existe un mayor orden en la vida del consultante. En definitiva, se ha liberado el sistema del dolor y se ha mirado con respeto y orden la lealtad al sistema familiar.
En una constelación individual se trabaja muy parecido, pero se reemplaza a los representantes por figuras y se observa lo que percibe y siente el consultante. El trabajo individual invita a una mayor indagación e introspección y forma parte del trabajo terapéutico de crecimiento personal.
Descodificación Biológica y Constelaciones Familiares
Una de las preguntas que más nos hacen en el Instituto es si las Constelaciones Familiares son lo mismo que la Descodificación Biológica. También nos suelen preguntar si son complementarias y cómo se usan juntas. Hoy resolvemos las dudas para saber qué es cada técnica y cómo se complementan.
La Descodificación Biológica es una técnica para abordar el conflicto y recuperar el equilibrio del organismo evitando así que el cuerpo se enferme. En la consulta de Descodificación Biológica se acompaña a la persona a conectar con el evento traumático y para ello se emplean diferentes herramientas (PNL, Gestalt, Constelaciones Familiares…).
La constelación familiar es una herramienta muy útil que se complementa perfectamente con la Descodificación Biológica y que ofrece una mirada amplia de lo que está viviendo la persona. También se complementa muy bien con el trabajo de memorias transgeneracionales y el acompañamiento a familias.
Las Constelaciones Familiares se pueden emplear cuando en consulta se detectan los siguientes conflictos:
- Lealtades familiares y heridas de vida.
- Duelo inconcluso.
- No ocupar el rol que le toca en el clan familiar.
- Rechazo a los vínculos familiares y las relaciones personales.
- Relación disfuncional con los padres.
- Exclusión del clan familiar.
- Desorden en el dar y recibir.
- El origen de un síntoma.
La integración de las constelaciones en el trabajo terapéutico, ya sea individual como grupal, permite a la persona tener una mayor comprensión de su historia de vida. Esta integración con herramientas como la descodificación biológica, por ejemplo, nos permiten entender el síntoma y cómo influye en el sistema familiar o cómo actúa de chivo expiatorio. Amplía y profundiza la mirada hacia la persona y su sistema de origen.
Si quieres convertirte en un profesional de las Constelaciones Familiares, puedes consultar aquí nuestra Formación online en Constelaciones Familiares. Un curso completo que te brindará una amplía mirada como profesionales del acompañamiento, ya que a través de ellas observamos cómo se relaciona y se comporta el sistema familiar alrededor de un conflicto.
Cómo se aprende a ser Constelador Familiar
Las Constelaciones Familiares son una herramienta profesional que requiere del dominio de otras técnicas para poder aplicarla. Para poder constelar es necesario tener una formación terapéutica previa y emplear la herramienta de las constelaciones como un recurso complementario e integrativo al acompañamiento emocional. Es decir, las Constelaciones Familiares suman al proceso terapéutico porque amplían el campo de intervención.
Aprender a constelar requiere de una formación extensa y amplia en la que la persona aprenderá a:
- Practicar una actitud responsable y cuidadosa sobre la historia del otro.
- Observar el orden natural de los sistemas.
- Conocer en profundidad las dinámicas familiares.
- Aplicar las leyes del orden sistémico con respeto.
- Detectar los conflictos que aparecen en una constelación.
- Aplicar otros recursos y herramientas si el caso lo requiere y detectar posibles desórdenes.
- Escuchar las necesidades de todos los miembros del sistema, incluyendo a todos.
- Respetar el destino de los que precedieron sin querer cambiar lo que ocurrió.
Constelar, como sucede también con la Descodificación Biológica, es un arte que para dominarlo es necesario combinar una formación con una sólida base teórica y una amplia experiencia práctica. Las personas que se abren y comparten su historia lo hacen sabiendo que la persona que les acompaña y orienta lo hará con la máxima profesionalidad y respeto.
Elegir una formación adecuada puede ser complejo, al haber tantas opciones posible sin regulación. Por eso, cuando busques una formación para ser constelador mira que cuente con un mínimo de 300 horas de forma