Fernando está aquí esta noche porque Guillermo Álvarez Guedes le cumplió un sueño. Y hoy va a cumplir el sueño de muchos aquí, en el Alí Bar, donde un nutrido público ha acudido, atraído por esos dos discos que ha grabado con el sello Gema: los LP Fernando Álvarez, de 1959 y Este es Fernando Álvarez, también de 1959.
Lo dicen todos, y Bebo Valdés y Benny Moré lo afirmaron y dieron impulso a su carrera como solista: “Tenía todo para triunfar: una voz de una calidez asombrosa, una dicción como pocos, afinación perfecta, estilo, presencia y atractivo personal”. Es por eso que la gente aplaude cuando este santiaguero nacido el 4 de noviembre de 1927, sale al pequeño escenario. Todos intuyen que será una noche extraordinaria, aunque Fernando comience a evocar otra noche, cantando esa joya de René Touzet, que dice:
La noche de anoche, / qué noche la de anoche. //
Tantas cosas de momento sucedieron / que me confundieron. //
Estoy aturdido, / yo que estaba tan tranquilo, /
disfrutando de esa calma / que nos deja un amor que ya pasó. //
¿Qué tú estás haciendo de mí? // Yo estoy sintiendo lo que nunca sentí. //
Es muy profundo mi deseo de ti / te lo juro, todo es nuevo para mí. //
La noche de anoche, / revelación maravillosa
que me hace comprender / que yo he vivido esperando por ti.
El gran Benny Moré lo apoyó para que fuera cantante solista después de algún tiempo en su Banda Gigante, y le abrió las puertas de este sitio, el Alí Bar, en Calle Dolores esquina a Calzada de Lucero, Arroyo Naranjo, donde ha hecho casi su cuartel general. Bebo Valdés, por su parte, lo apoyó musicalmente, al punto que Fernando Álvarez confesaría después haciendo justicia que: “Bebo dotó mi carrera de un sello sonoro con su valiosa orquesta Sabor de Cuba, en la disquera Gema.”
Ese era su sueño y así se lo confió a Guillermo Álvarez Guedes, que apostó por el bolerista de Santiago, viendo su calidad y su firmeza. “…me planteó que lo ponía todo, y me doblaba lo que yo ganaba con la RCA Víctor. Yo le dije que había soñado toda la vida con grabar con una orquesta de violines y arpa, dirigida por Bebo Valdés, con arreglos fabulosos”.
Y ahora, cuando ha decidido mostrar a su público los temas que ha grabado ya en esos discos, sigue apostando por la noche, tal vez porque él la ilumina con su voz, y dice:
La última noche que pasé contigo / quisiera olvidarla, pero no he podido.
La última noche que pasé contigo / tengo que olvidarla por mi bien. //
La última noche que pasé contigo / la llevo guardada como fiel testigo, /
de aquellos momentos en que fuiste mía / y hoy quiero borrarla de mi ser.
¿Por qué te fuiste aquella noche? // ¿Por qué te fuiste sin regresar? //
Y me dejaste aquella noche, / como recuerdo de tu traición.
Fernando es decente, educado y muy agradecido. Por eso siempre reconoció el apoyo que recibió en el inicio de su carrera. Y quienes lo hicieron, sabían sus valores ocultos todavía. Bebo Valdés dijo también esto sobre el bolerista: “…cuando vino Fernando Álvarez a La Habana en 1953 para cantar con Benny Moré, entró también en el grupo del feeling. Empecé a hacer los arreglos de las canciones para él, y algunos para Vicentico Valdés también”.
Ese era su mundo, el mundo que nos traslada esta noche en el sitio que hacen grande los grandes. Aquí, en el Alí Bar, además de Benny Moré han cantado Celeste Mendoza, Blanca Rosa Gil y Orlando Vallejo. Para Fernando, todo este mundo es nuevo, es responsabilidad a la que él le pone pasión. Sobre esos inicios, él mismo confesó: “Pues, bueno, en 1958, empecé a grabar un éxito internacional que todavía suena en las victrolas latinas. (…) Así me convertí en solista.”
Y ahora empieza a cantarlo, y el público aplaude y emite gritos de placer, porque Fernando Álvarez baja de esa nube para compartir con sus admiradores:
Bájate de esta nube / y ven aquí a la realidad. //
No mires a la gente / con aire de superioridad. //
Tú piensas que el dinero / todo lo puede comprar. //
No, no basta el oro del mundo / para lograr felicidad. //
La vida cual mujer es veleidosa, / lo que hoy te sobra /
mañana a lo mejor te faltará. //
Recuerda que del polvo hemos venido / y hacia el polvo iremos a parar. //
Por eso bájate de esta nube, / y ven aquí a la realidad, /
que, con orgullo, soberbia / y vanidad no lograrás felicidad.
Es un tema compuesto por el maestro Ernesto Duarte, que ha creado el sello Gema con Guillermo Álvarez Guedes. Esa canción acompañará a Fernando Álvarez toda la vida. Seguirá viviendo en Cuba, nadie sabe por qué razones, pudiendo haber brillado más en el mundo.
Pero en esos emocionantes inicios en solitario, probó suerte, siempre llevando el bolero como adarga bajo el brazo, conmoviendo corazones. Lo dice su biografía: “El alcance de las giras internacionales de Fernando Álvarez se limita a Nueva York, Miami, América Latina y El Caribe, donde el bolero que cultivó ha tenido siempre su público natural. En Panamá recibió todo el cariño posible, un país a donde volvió en reiteradas ocasiones sin que se apagara allí la pasión por sus boleros”.
Pero Fernando nunca olvida su pasado. Pertenecer, aunque fuera por poco tiempo, al Conjunto Casino, le dio aliento y armas para siempre. Con ellos grabó este bolero que será también su sombra, Humo y espuma, que dice:
Con mi pobre corazón yo me he quedado, / poco a poco me has dejado.
Me has olvidado y en mi desesperación, /
siento la tortura del recuerdo como sombra fugaz en mi vivir. //
Eres como una visión en mi locura y en la copa que me embriaga, /
quiero ahogar mi decepción. //
Y por eso busco en la cerveza mi tristeza dejar, / para olvidar tu amor. //
Fuiste para mí humo en espiral, /
tu amor en mi playa fue espuma y nada más.
Muchos de los que están aquí esta noche se preguntan cómo llegó Fernando a la Banda Gigante de Benny Moré. La historia es muy sencilla. Tiene que ver con otro grande olvidado, Mariano Mercerón: “Al regresar Mercerón de México reorganiza de nuevo a sus Muchachos Pimienta y tiene como cantantes de su banda a Fernando Álvarez, Pacho Alonso y Alfonso Elicea. Cerca de dos años después, al enterarse Mercerón de que Benny Moré también había regresado de México, lo busca y lo lleva a Santiago para sumarlo a su orquesta junto a los tres cantantes. Fernando y Benny permanecen cierto tiempo en Santiago hasta que Benny decide regresar a La Habana y traer consigo a Fernando, un muchacho aún, diez años menor que ‘El bárbaro del ritmo’”.
Bien peinado, elegantemente vestido, con un fino bigotico sobre el labio superior, Fernando ya está listo para entrar por esa puerta esquiva que es la gloria. Lo hará bien, porque escogió el lado bueno, que es el camino recto que lleva al corazón. Y por mucho que brille, no olvidará sus años juveniles, cuando tenía mucho que ver con la noche y con las calles. “Pacho Alonso y los Hermanos Bravo lo llaman cada vez para dar serenatas”.
Nadie lo sabe, nadie lo adivina, pero esa voz suave y a la vez firme, la voz de Fernando Álvarez dejará una marca en la piel y en la memoria de quienes hoy han venido hasta este rincón de La Habana, alejado de los más concurridos sitios del disfrute y la música. Por eso se despide con otro de sus caballos de batalla, pidiendo un sentimiento distinto al amor. Es un famosísimo vals peruano de Rafael Otero, que musicalizó un poema. Y dice:
Ódiame por piedad yo te lo pido, / ódiame sin medida ni clemencia, /
odio quiero más que indiferencia, /
porque el rencor hiere menos que el olvido. //
Si tú me odias quedaré yo convencido /
de que me amaste mujer con insistencia, /
pero ten presente, de acuerdo a la experiencia, /
que tan sólo se odia lo querido. //
Qué vale más yo humilde y tú orgullosa / o vale más tu débil hermosura, /
piensa que en el fondo de la fosa / llevaremos la misma vestidura.
La noche se pone ahora más oscura, y muchos de los que han venido salen deseando odio o amor, porque según Fernando, casi vienen a ser la misma cosa.
Fernando Álvarez dejó este mundo, es un decir, el 22 de agosto del 2002 a los 75 años, en La Habana. Desde esa nube que le acompañó siempre, nos mira y nos acompaña. Que sea para siempre.
Nadie lo sabe, nadie lo adivina, pero esa voz suave y a la vez firme, la voz de Fernando Álvarez dejará una marca en la piel y en la memoria de quienes hoy han venido hasta este rincón de La Habana, alejado de los más concurridos sitios del disfrute y la música.
Playlist
1. Fernando Álvarez con Bebo Valdés - Ven aquí a la realidad (Ernesto Duarte)
00:00:11
2. Fernando Álvarez con Benny Moré - Humo y espuma (Rolando Rabí)
00:03:17
3. Fernando Álvarez - Eres sensacional (Senén Suárez)
00:08:50
4. Fernando Álvarez con Bebo Valdés - La noche de anoche (René Touzet)
00:11:49
5. Fernando Álvarez con Los Memes - Herido de Sombras (Pedro Vega)
00:14:57
6. Fernando Álvarez - Nos estamos alejando (Luis Martínez Griñán)
00:18:02
7. Fernando Álvarez - Ódiame (Rafael Otero)
00:21:01
8. Fernando Álvarez - Total (Ricardo García Perdomo)
00:23:33
9. Fernando Álvarez con Niño Rivera - La última noche (Bobby Collazo)
00:26:45
10. Fernando Álvarez con Eddy Gaytán - No te importe saber (René Touzet)
00:29:35
11. Fernando Álvarez - Volver (Carlos Gardel y Alfredo Lepera)
00:32:40