La conmemoración de 2026 pone el foco especialmente en mantener la integridad de la información en la era digital
Cada 28 de septiembre, fecha proclamada en 2015 por la UNESCO y adoptada en 2019 por la Asamblea General de las Naciones Unidas, se celebra el Día Internacional del Derecho de Acceso Universal a la Información, una fecha para recordar que poder acceder a una información transparente también es un derecho.
Este año, se pone el foco especialmente en el acceso a información contrastada, ya que el lema de 2026 es «Mantener la integridad de la información en la era digital: el papel del acceso a la información para abordar el desorden informativo».
La importancia de contrastar
Pero tener acceso a la información no significa únicamente tener muchos datos al alcance. También necesitamos saber contrastar y comprender aquello que recibimos. Si recibimos demasiados contenidos y no nos paramos un momento a entenderlos, podemos acabar viviendo un bombardeo constante que nos dificulte distinguir qué es verdad y qué no lo es. Esto es especialmente importante para las personas jóvenes, que recibimos contenido constantemente, sobre todo a través de las redes sociales, donde las noticias falsas y la desinformación están cada vez más presentes.
A veces puede parecer que saber o no saber algo es una cuestión insignificante, algo que solo nos afecta a nivel individual. Sin embargo, la información tiene un impacto mucho mayor. Cuando las personas tienen acceso a información clara, pueden comprender mejor lo que ocurre a su alrededor y tomar parte en aquello que les afecta. Por eso, garantizar este derecho no solo beneficia a cada persona, sino que contribuye a construir una sociedad más crítica, y, por tanto, más fuerte.
Cómo se relaciona esto con el Escultismo
Desde el Escultismo aprendemos a observar nuestro entorno y va muy relacionado con el medio ambiente, ya que no podemos cuidar aquello que no conocemos. Parte de aprender a participar y transformar nuestro entorno empieza precisamente por observarlo, preguntarnos qué está pasando y buscar respuestas. Porque muchas veces, el primer paso para cuidar algo no es hacer, sino conocerlo. Y quizá ahí está el verdadero valor del acceso a la información, no solo nos ayuda a saber más, sino que puede hacer que empecemos a mirar de otra manera el mundo y a “dejarlo mejor de como lo encontramos”.