Según los últimos estudios entre un 20% y un 30% de la población mundial goza de este rasgo de la personalidad relacionado con la alta empatía ante situaciones, personas y estímulos sensoriales, principalmente ruidos, luces, olores, y tacto. Este desarrollo proviene de la Sensibilidad de Procesamiento Sensorial, (SPS) descubierto por Elaine Aron y Arthur Aron el año 1996, con la publicación del libro La Persona Altamente Sensible, con más de 250 citas científicas al año.
Esta sensibilidad trae consigo una empatía sobresaliente que suele confundirse con un ‘sexto sentido’ en la persona, cuando en realidad viene dado por un procesamiento cerebral distinto.
En el caso de La Rioja, la investigación encontrada sobre este rasgo de la personalidad se encuentra en la revista de musicoterapia de la UNIR, Mi Sostenido, y también en la fundación Dialnet de La Universidad de La Rioja, por María del Carmen Muyor. En su trabajo Propuesta de intervención con musicoterapia y canto para personas altamente sensibles, señala que «se trata de un rasgo de la personalidad que agrupa unas determinadas características físicas y psicológicas, que las hacen más vulnerables ante estímulos externos a las personas que lo poseen».
Según la investigación, el «estilo de vida frenético» y los ídolos modernos del «ajetetro y la productividad» pueden producir en una persona altamente sensible trastornos de la personalidad, como «ansiedad, estrés, y depresión».
Entre otros autores sobre PAS figura la doctora Manuela Pérez, fundadora de la asociación PAS España y creadora del primer test para PAS adaptado al público de habla española en el mundo, y disponible gratuitamente en la web https://pasespana.org.
Dicho test es un instrumento que reposa en el Banco de Instrumentos del Instituto de Salud Carlos III de España, con 27 ítems.
Evaluado por los mismos doctores canadienses Elaine, y Arthur Aron responsables de la Escala Original de Personas Altamente Sensibles, HSPS, por sus siglas en inglés.
Niños NAS. Tal y como expone la doctora Manuela Pérez, de PAS España, «una de las características principales de la personas altamente sensible, es un alto nivel de exigencia y perfeccionismo». La alta sensibilidad «es un temperamento con el que se nace y va formando la personalidad, siendo esta última, la personalidad, la que se forma a lo largo de la vida». Por lo tanto «no es una enfermedad, ni un trastorno». Sin embargo, gracias a las redes sociales y la gran difusión del tema «hay mucha confusión con este término» por personas que han publicado información mezclada de varios temas.
Aclara que «no está relacionado con el Trastorno del Espectro Autista, TEA», como marcan algunas publicaciones, pero sí es «un don relacionado con la neurodiversidad». A su juicio, «con el ser humano parece que todos tienen que ser cortados por el mismo patrón», pero según la escala de Friedman y Rosman «podemos constatar que las PAS y los Niños Altamente Sensibles gozan de este «paraguas de la neurodiversidad», la cual es totalmente distinta a la neurodivergencia, un término erróneo muy difundido hoy día.
DETECTAR UN NAS. Apunta Manuela Pérez que entre las principales características del NAS, están «la profundidad del procesamiento, la empatía, y la sensibilidad del procesamiento», entre otras. «Cuando no se gestiona a tiempo, este don puede generar síntomas. Pero, no todos necesitan acudir al psicólogo», si se detecta antes. «Si este rasgo de la personalidad se lleva con naturalidad en niños, no se necesita ir a un especialista». Pero «cuando hay una mala gestión de este rasgo, sí es necesario».
La forma de detectar un NAS es principalmente por sus temas de conversación. «Al procesar la información de forma más intensa, estos niños tocan temas como la injusticia, la vida, la muerte, pero forma muy profunda», como adultos.
Otro aspecto es «la toma de decisiones, la cual les cuesta mucho porque tienen una información más amplia, y por lo tanto más opciones». Y esto les da «un sentido de responsabilidad más profundo».
«Un claro ejemplo sería un menor de 10 años que se preocupa por la economía familiar, porque escuchó en su familia que un mes dado ‘no llegan’…y quizá no les va mal, pero un niño NAS sí tiene la capacidad de reflexionar y preocuparse en extremo. Puede generar una idea irreal que no puede gestionar».
La sobreestimulación es otra característica que aparece cuando «captan muchos estímulos» y pueden «saturarse» o verse «cansados».
Los causantes más comunes de estos síntomas son «muchas horas de clase, muchos compañeros, un paseo escolar largo, o tener todo el día de extraescolares» continuado.
Por ello recomienda que un NAS reciba entrenamiento y adaptación para «el tiempo de descanso», ya que «un cerebro funcionando continuamente necesita desconexión». Describe que entre las cosas que pueden cambiar su comportamiento «está el tejido de una ropa, el tipo de organización del día, la iluminación, un sonido». Por eso es tan importante «observar al hijo y qué le afecta en esta sensibilidad», para «adaptarlo» según su necesidad. No son niños «solitarios o que se retraen». Sólo «necesitan un rato a solas» porque necesitan más tiempo para procesar la información que han absorbido durante el día. Gracias a su alta empatía, una de las cualidades de los NAS es el apego, porque tienen una necesidad de «conexión profunda».
Con todo, se recomienda «no coaccionarles, sino dejarles que sientan». La detección temprana es también clave, porque permite entregar herramientas para el futuro.