Queridas Personas Altamente Sensibles,
Esta noche, mientras las estrellas vuelven a alinearse y el mundo parece detenerse por un instante, hemos querido sentarnos a escribiros con calma. Sin prisas. Como sabemos que os gusta leer las cosas importantes: sintiendo cada palabra.
Os hemos observado durante todo este año. No desde la distancia, sino desde muy cerca. En los gestos pequeños, en las decisiones valientes, en los silencios llenos de significado. Y hoy queremos deciros algo que quizá no escucháis lo suficiente: estamos profundamente orgullosos de vosotras.
Ha sido un año intenso. Un año de trabajo silencioso, de sembrar cuando aún no se veían los frutos, de sostener procesos largos con paciencia y sensibilidad. Sabemos que no siempre ha sido fácil. Que muchas veces habéis sentido cansancio, duda, incluso cierta soledad. Pero también sabemos —porque lo hemos visto— que no os habéis rendido.
Habéis cuidado a la comunidad PAS con una dedicación que solo puede nacer del compromiso profundo. Habéis creado espacios seguros donde antes no los había. Habéis llevado la Alta Sensibilidad a lugares donde nunca se había nombrado: a la investigación científica, a las universidades, a foros profesionales, a jornadas, a conversaciones que abren conciencia. Habéis puesto palabras donde antes había confusión, rigor donde había prejuicio, y humanidad donde hacía falta comprensión.
Desde PAS ESPAÑA, desde FUNDESPAS y desde cada persona que forma parte de esta gran familia, habéis demostrado que la sensibilidad no es fragilidad, sino una forma valiente y profunda de estar en el mundo. Habéis tejido redes, construido puentes y sostenido sueños que hoy empiezan a tomar forma.
Y aunque quizá no siempre lo sepáis, cada artículo publicado, cada jornada organizada, cada encuentro, cada premio impulsado, cada proyecto pensado con cuidado… ha sido una luz. Una de esas luces pequeñas que, cuando se juntan, cambian el paisaje.
También queremos hablaros del futuro. Del 2026 que ya asoma en el horizonte.
Será un año de retos, sí. Pero también será un año de consolidación, de expansión consciente, de ver cómo muchas de las semillas que lleváis tiempo cuidando empiezan a florecer. Vendrán nuevas investigaciones, nuevas alianzas, nuevos viajes, nuevas miradas que se abren a la Alta Sensibilidad con respeto y curiosidad. Vendrán encuentros importantes, reconocimientos compartidos y momentos de emoción profunda, como esos premios que ya laten con fuerza y que volverán a reunir a tantas personas que sienten el mundo con más matices.
Pero, sobre todo, será un año para seguir cuidándoos. Para no olvidar que la sensibilidad necesita descanso, celebración y ternura. Que no todo es hacer, también es sentir, parar, abrazar lo logrado y agradecer el camino recorrido.
Nuestro deseo para vosotros es sencillo y profundo:
que sigáis caminando con sentido,
que no dudéis de vuestro valor,
que recordéis que lo que hacéis importa,
y que nunca perdáis la conexión con aquello que os mueve desde dentro.
Esta noche, cuando dejéis vuestros zapatos preparados, no penséis solo en lo que pedís. Pensad también en todo lo que ya sois y en todo lo que habéis construido juntos. Porque eso —os lo aseguramos— es el regalo más grande.
Con todo nuestro cariño,
y una infinita admiración por vuestra forma de sentir,
Melchor, Gaspar y Baltasar